El Día, 25-2-01

 

EL SÁHARA Y EL POLISARIO: LA IMPACIENCIA DEL SANTO JOB

ISIDORO SÁNCHEZ GARCÍA *

UN cuarto de siglo se cumple esta semana desde la constitución del Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguía el - Hamra y Río de Oro), movimiento formado por nacionalistas saharauis, que reivindican la independencia del territorio. Marruecos y Mauritania se dividieron la zona, abriendo paso a un largo y penoso conflicto, cuando se firmaron los acuerdos en Madrid en 1975, año en que España decidió por fin retirarse de la zona.

La guerrilla del Frente Polisario contó al principio con el apoyo de Argelia, lo que obligó a Mauritania a retirarse, dejando el territorio en manos de Marruecos, cuyo Rey Hasan II propuso a las Naciones Unidas una misión para celebrar un referéndum de autodeterminación, pero la consulta se viene retrasando desde 1987, bajo la polémica del censo de votantes.

Muchos son los asuntos pendientes para que el Plan de Paz salga adelante, en un proceso previo al referéndum, como la reducción de efectivos militares, el desminado del muro defensivo construido por Marruecos, la liberación de detenidos y el intercambio de prisioneros...

Veinticinco años después es obligatorio hacer una reflexión que nos sitúe nuevamente en las actuales circunstancias en las que se desenvuelve la resolución del conflicto. Y en todo caso, mientras tanto, ajustar y ratificar los términos de la solidaridad internacional, que se ha ido alcanzando paso a paso, desde los primeros tiempos en que algunos Estados fueron reconociendo la soberanía saharaui.

De como se manifieste hoy la solidaridad de gobiernos, partidos políticos y organizaciones diversas dependerá no sólo la ayuda humanitaria inmediata que hay que seguir prestando, con generosidad y amplitud, al pueblo saharaui, al que se le priva del más elemental de los derechos humanos, que es la posibilidad de permanecer en su tierra, sino el que se pueda garantizar, de una vez por todas, una salida pacífica al conflicto. En todo caso, si el objetivo es la paz, la paz no puede ser a costa del Frente Polisario.

El impulso que Naciones Unidas dé al Plan de Paz, de forma comprometida y decidida, será fundamental para resolver el problema de los territorios saharauis ocupados por Marruecos. Ese Plan de Paz está pendiente, ahora, de un nuevo informe del secretario general de la ONU, Kofi Annan.

Instituciones como el Parlamento Europeo han adoptado diversas resoluciones en los últimos años, la última hace pocos meses, destinadas a propiciar el respeto a los derechos humanos y a que se garantice al menos la celebración del esperado e incierto referéndum, en un marco de paz y justicia.

Hace unas semanas la Comisión Europea asignó 9 millones de euros para ayuda humanitaria destinada a los refugiados ubicados en los campamentos cerca de Tinduf, que se suma a la otorgada seis meses antes, por 4,9 millones de euros, en concepto de ayuda humanitaria de urgencia.

Se han creado intergrupos parlamentarios autonómicos y europeos, y el pasado martes, día 20 de febrero, se constituyó (con la participación de Coalición Canaria, como la de todos los partidos del arco democrático parlamentario) el Intergrupo «Paz para el pueblo saharaui» en el Congreso de los Diputados.

A finales de mes, coincidiendo con la celebración del Maratón del Sáhara, previsto para el 27 de febrero, cuyo objetivo es dar a conocer el destino de los refugiados saharauis y reunir fondos para ayuda humanitaria para los niños saharauis, por iniciativa de dos ONG estadounidenses, otra delegación española acudirá a los campamentos de refugiados, para hacer patente el apoyo y solidaridad que, hoy por hoy, junto con resoluciones parlamentarias y la presión internacional, son nuestras únicas armas.

Los canarios, por nuestra cercanía geográfica a la zona, y por la convicción sobre el derecho saharaui a recuperar los territorios ocupados, hemos estado siempre muy cerca de las reivindicaciones del Frente Polisario. Nos interesa especialmente el desarrollo del Plan de Paz, pero no habrá paz sin respeto, no habrá paz sin el cumplimiento de los objetivos. Desde estas páginas de EL DIA, un saludo solidario al Frente Polisario y a toda la gente que lucha sin desmayo por los ideales de la libertad de un pueblo, clamando desde el desierto, con la impaciencia del Santo Job.

* Miembro de la Delegación del Parlamento Europeo para el Magreb