TERESA
MORALES:
UNA
ESPÍA EN EL SAHARA, Y SAN LORENZO
Domingo
Guerra Hernández
Este artículo que hoy escribo pretende llamar a la reflexión sobre la facilidad que tienen algunos políticos para ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
En el
programa del pasado día 8 de junio de Plató Las Palmas, Teresa Morales, la que
fuese hasta hace poco primera teniente alcalde del Excmo. Ayto.
de Las Palmas de Gran Canaria, y por tanto la mano derecha
del actual alcalde Jerónimo Saavedra hasta que fue sustituida por Sebastián Franquis, nos relataba sus peripecias y la de sus
compañeros, y todo lo que tuvieron que hacer hasta que pudieron llegar hasta la
zona de refugiados del Sáhara.
Salvando las
distancias y expresando mi respeto por la problemática saharaui, pienso que sí
quería ver personas maltratadas por sus ideas pasadas y futuras, sólo tenía que
salir de su casa y caminar un poquito - como bien dice su ex compañera de
partido Inmaculada Medina- y venirse a zonas como Cuevas Blancas, San Lorenzo,
Tenoya ó Tamaraceite es decir, todo aquello que en su momento era el término
municipal del Excmo. Ayuntamiento de San
Lorenzo. Teresa Morales manifestaba respecto al Sáhara,
que esta injusticia histórica prolongada en el tiempo, ocurría a menos de
doscientos kilómetros de nuestras costas, no obstante no ha tenido la misma
sensibilidad por la injusticia histórica hecha con el municipio de San Lorenzo.
Simplemente el ayuntamiento capitalino se limitó a realizar un reconocimiento
histórico, no sin antes recibir el empuje ciudadano de quienes quieren
recuperar el ayuntamiento sumido en el olvido.
¿Existe un
peor maltrato que el que las personas no puedan elegir a sus propios
gobernantes?, mientras el Frente Polisario lleva
pidiendo que se celebre un referéndum desde 1975, el Municipio de San Lorenzo,
hace mas de setenta años que está anexionado ilegalmente por el de Las Palmas
de Gran Canaria.
En dicho
programa ella informaba como a determinadas familias se les iba ahogando
económicamente de forma progresiva, sólo por que se creyese pertenecer o fuera revolucionario, ¿de qué me sonará a mí esto, no será lo mismo que pasamos en la guerra
civil?. Hoy se sigue haciendo de diferente manera,
convirtiendo el territorio municipal de San Lorenzo en un boom inmobiliario,
llevando a cabo una política de promoción de viviendas (V.P.O.)
que sólo fomenta el desarraigo de familiares, para convertir en lo que antes
era una zona extensa en riqueza de frutos y agua en una zona dormitorio, de
escasos por no decir nulos recursos sociales, y sin una cultura propia.
La manifiesta
sensibilidad de la corporación municipal capitalina pasa por que Teresa
Morales, junto a Inmaculada Medina e Isabel Mena,
ante actos como la inauguración de la ermita de Tenoya –una de las joyas de
nuestro patrimonio rural– dejan que pase la gran
mayoría del público para irse a escondidas en su coche oficial. Supondrían que
no las vería nadie debido a las miles de personas que se congregaron aquella
noche para ver los resultados de la rehabilitación del edificio. Esas personas
que manifestaban con su visita el cariño a la ermita puesto que se habían
casado en ella, bautizados a muchos de
sus hijos y que en definitiva visitaban tras largos años ese espacio en el que
se había enmarcado importantes momentos de sus vidas, se merecían un
respeto.
Hace poco
además en el mismo programa mencionado, Ingrid Betancor, le hacia una
entrevista a Jennifer Guerra, licenciada en Historia, sobre una tumba que se
encontraba o se encuentra en una finca conocida en Los Giles, Cuevas Blancas,
Tenoya, Las Mesas, como de Bachicao o Machicao. A día
de hoy, ante el paso inexorable de las máquinas que trabajan en
Y por qué no
decirlo, aquí también existen personas que según donde vivan son tratadas de
una forma o de otra, no es lo mismo vivir en Ciudad Jardín que en Tenoya, o
Cuevas Blancas, porque ni tienes los mismos medios de transporte, y en algunos
puntos como ocurre en
Y por último,
manifestaba que
Lo que
entiendo es que si San Lorenzo se desanexionara de
Las Palmas se saldrían de la financiación de la ley de grandes ciudades, a lo
mejor con ello se perderían grandes subvenciones, que el ciudadano nunca ve.
Sí, hablo de esa misma ley, en la que tanto trabajó la actual concejala por
Compromiso Nardy Barrios, cuando era diputada del PP
en el Congreso de los Diputados. Pero ante éste derecho prevalece otro, que es
el de devolver lo que no es de uno, a sus legítimos dueños y mas sí fue
confiscado de forma ilegal por la ley de las armas de 1.939.
¿Ve Dña. Teresa como a veces no hace falta
ir tan lejos para ver un pueblo oprimido? Si no, como dice su ex compañera de gobierno del Ayto.
de Las Palmas de Gran Canaria basta con caminar -que
además es buenísimo para la salud- y llegarse hasta los alrededores del Alfredo
Kraus, Guanarteme,