A 200 millas de Lanzarote
A que viene esto, a que este alarde de fuerza... Ellos solo hacen reverencias ante un poderío militar que no solo intimida sino que nos pone en pista de lo que puede acontecer y no muy lejos de aquí.Juan Jesús Ayala
A 200 millas de Lanzarote hace días se vienen realizando unas maniobras militares donde intervienen fuerzas aéreas y navales. El despliegue es escalofriante y se hace bajo el nombre de "Majestic Eagle 04" cuyo fundamento, según se nos dice, es mejorar la capacidad de respuesta de la OTAN ante una posible confrontación bélica.
Aunque parece ser que en el fondo lo que subyace en este tipo de maniobras lideradas por los EEUU y con Marruecos como país anfitrión es "mejorar un compromiso combinado contra el terrorismo". Son once los países implicados en esta operación entre los que también está España con la cooperación del portaaviones Príncipe Asturias junto a la fragata Alvaro de Bazán.
Así visto desde del campo de operaciones militares debe ser interesante que esto acontezca, o sea, observar con férrea disciplina el despliegue de 20.000 hombres y oír el avejoneo constante de la aviación y los ruidos del mar surcado y mortificados sus habitantes por las quillas de destructores, fragatas y portaaviones. El espectáculo pues para los que viven de la guerra y desean su práctica debe ser entusiasmador y que no pueden evitar aunque su fuerza se esconda en un falso disimulo. Pero si ve o imagina desde la otra orilla, a 200 millas de la isla canaria de Lanzarote lo que aparece es una tremenda preocupación. Pero preocupación no porque los runruneos del aparato militar se dejen oír en la distancia sino que no se entiende, al menos de pronto, a que viene esto, a que este alarde de fuerza. Y no entendemos nada porque nada se nos explica, podemos pues imaginar cualquier cosa y seguro que será todo lo contrario o algo parecido pero no llegaremos a enterarnos que es lo que se esconde tras este acontecimiento y que finalidad guardan los celos de los mandos militares liderados por EEUU y donde si está España seguro que ignora a título de que su presencia.
A 200 millas de Lanzarote, isla que desde el Pentágono se vera como un punto perdido en el mapa de los mundos y se ha fijado como objetivo de una posible guerra, como punto estratégico por donde podrán entrar las fuerzas del "mal" y todos aquellos que vayan a ponen en peligro la civilización occidental-judeo-cristiana. Y por eso dirán que hay que defender, y por eso dirán que habrá que estar ahí aunque sea de comparsa para que en los embates que se puedan producir no se nos vea como enemigos sino como aliados.
Pero lo peor de todo esto es que se puede ser aliados hoy y mañana enemigos, lo peor es que amigos ahora y después cualquier cosa menos eso. Y lo que nos puede producir preocupación es que aunque se haya manifestado una y otra vez que estas maniobras estaban programadas desde hace un año, que sean en aguas llamadas internacionales, y, sobre todo, cuando el Frente Polisario está saliendo de su ostracismo de años y cuando se confirma la presencia de bolsas de petróleo en la plataforma continental saharaui-marroquí-canaria; y más aun cuando el territorio del Sahara no se le va a ceder tan fácilmente al pueblo saharaui por lo que la fuerza que puedan desarrollar los guerrilleros polisarios del desierto se verá mediatizada y totalmente disminuida ante este poderío que delante de sus narices y de las nuestras se esta exhibiendo.
Y España esta ahí y debería de haber realizado con tiempo una descolonización como se debe hacerla y no desde el trapicheo y desde el anexionismo por Marruecos de un territorio que no les pertenece y que siempre han estado con pretensiones de hacer suyo. Nos preocupa que esto pueda ser así y que cuando los pueblos que luchan por su independencia y dignidad política pregonan exigiendo sus derechos territoriales se les conteste con esa demostración de fuerza.
Desde Lanzarote y teniendo como protección imaginaria las 200 millas que separan a la isla del campo de operaciones lo único que podemos hacer no solo es rezar, el que sepa, y si vale sino presentir que algo esta cambiando en nuestro entorno. Y ante esto continuaremos siendo testigos mudos de lo que quieran hacer con nosotros, de la indiferencia de los que nos gobiernan y de los que amparados en la super-inteligencia y que no bajan a la tierra se despreocupan de cosas que se huelen, que se presagian y que ellos solo hacen reverencias ante un poderío militar que no solo intimida sino que nos pone en pista de lo que puede acontecer y no muy lejos de aquí.