Canarias7, 19-10-03

El abandono del monte hace «difícil» los proyectos de explotación sostenible

 Unos expertos consideran que es preciso «planificar globalmente la utilización de los bosques palmeros desde las administraciones insular y regional»

Santa Cruz de La Palma

Los geógrafos José León García Rodríguez y Miguel Febles Ramírez consideran que, en La Palma, «la progresiva desvinculación del monte de las poblaciones de los usos tradicionales y la rápida reducción hasta casi la completa desaparición de los usos tradicionales, hace muy difícil la aparición de proyectos sostenibles de explotación forestal que cubran el abanico potencial de sus posibilidades en la actualidad» centrados en cuestiones ambientales, paisajísticas, científicas, educativas, recreativas, agroganaderas e, incluso, madereras. Estas apreciaciones aparecen en el informe titulado Estudio socieconómico del aprovechamiento forestal del monteverde en La Palma. El mismo ha sido elaborado por los citados especialistas de la Fundación Empresas de la Universidad de La Laguna.

Alegan que «tampoco son suficientes las directrices de gestión que establecen los planes rectores de uso y gestión y las restantes figuras de ordenación de los espacios protegidos, para promover los aprovechamientos, sino más bien todo lo contrario». Por esta razón, subrayan, «habría que planificar globalmente la utilización del monte desde las instancias de la Administración insular y regional, y probablemente también desde otros ámbitos relacionados con los intereses de los usuarios particulares, para conocer las posibilidades del sector y para incentivar, en su caso, la realización de planes dinamizadores del espacio forestal».

Entienden que la descrita posición es «la principal finalidad del estudio técnico encargado por el Gobierno autónomo que lleva por título Plan Forestal de Canarias, según se recoge en la declaración de intenciones del mismo».

En ese aspecto se aboga por «mejorar el estado de la cubierta vegetal de Archipiélago, con criterios que en cada caso se establezcan» en base a «la función concreta, para compatibilizar en la medida de lo posible la función ecológica, la función económica y la función social del monte, llevando a cabo un uso integrado del mismo, que posibilite la creación de puestos de trabajo».