A la Redacción de CanariasConfidencial.com

Francisco de la Barreda

No se si recordarán cuando siendo Diputado Nacional denuncié la corrupción en estas islas ante el propio Fiscal Anticorrupción, en la Comisión de Investigación del Parlamento de Canarias y ante Jueces y Tribunales.

Doña Julia Bango, según algunos periodistas, se agredía ella misma y utilizaba un collarín innecesario.

Las amenazas de muerte, a pesar de estar probadas en el Juzgado de Instrucción Nº 3 de S/C. de Tenerife, era un auténtico BLUFF.

Mis denuncias sobre el monopolio del gas, energías eólicas, etc. unas historias que aprendí cuando leía los cuentos de Pulgarcito.

Han pasado unos cuantos años, en los que he recibidos innumerables descalificaciones, siendo la más cariñosa de que me había vuelto loco, pero ello no me ha servido sino para confirmar que no andaba por camino errado.

Don Carlos E. Rodríguez parece que también se da cuenta ahora de que hay personas en Canarias que dan "avisos" cariñosos. Si me hubiera preguntado, probablemente no habría admitido a algunos de los miembros del Consejo Editorial.

En cualquier caso, espero y deseo que su periódico practique y respete esa prometida libertad de expresión que hoy preconizan y que no caigan en el desánimo, sobre lo que, modestamente, podría darles algunos consejillos.

Los corruptos no son muchos, son más bien pocos, aunque sean ellos los que acumulen cada día mayor riqueza y pretendan que todos nos considerasemos ofendidos cuando el propio Ministro de Justicia ha manifestado la severa degradación democrática de Canarias y los negocios de ciertos empresarios con la connivencia de los poderes públicos.

¡Animo y suerte, si es para beneficiar a los canarios!.

Atentamente,

Francisco de la Barreda Pérez

Abogado

 Antecedentes: Queja al Fiscal General del Estado