A conejo ido, palos a la madriguera

Octavio Hernández

¡Cómo cambian los tiempos! ¡Quién lo diría!

Los mismos que no más ayer perdonaban la vida a las formaciones políticas que hoy han confluido, ahora se lamen las heridas y van por las esquinas lloriqueando porque los malos malísimos de los partidos que firmaron el pacto de Coalición no han contado con APC.

Los mismos que hace unos meses daban portazos a los demás, ahora no ahorran imprecaciones porque no han encontrado abierta la puerta que ellos mismos cerraron para el 25 de mayo de 2003. La verdad, no sé cuántos correos privados y secretos escribí sobre la necesidad de la confluencia a algunos de los actuales dirigentes y candidatos de APC. Supongo que tantos como ellos tiraron a la papelera.

Y ahora, con este comunicado de justificaciones que más parece escrito para consumo interno, como un guión para ser declamado por la zorra de las uvas verdes, quienes ni siquiera han llamado a la puerta porque si no hay alfombra se rebajarían al nivel de los simples mortales, ¿se extrañan de que no se haya contado con ellos?

Alabados dioses del Olimpo, perdónennos por no haber osado despertarlos de su plácido sueño. Pensábamos que nos desintegrarían con un rayo. Ahora ustedes están despiertos, y nosotros... integrados.

Quiero comentarles una anécdota que ocurrió en realidad.

El 27 de septiembre de 2002 tuvo lugar la manifestación de Arrecife que iba a dar lugar a Alternativa Ciudadana 25-M. Allí pudimos hablar, al día siguiente del acontecimiento, personas de prácticamente todas las fuerzas políticas de la izquierda. En aquel momento, planteé que APC y la futura Alternativa Ciudadana no fueran separados, e hice una encendida defensa de la necesidad de confluir.

Sin embargo, cuando llegué a Tenerife, se produjo una sucesión bastante graciosa de contraargumentos con quien entonces era el principal dirigente de APC. El diálogo, si podemos llamarlo de esa manera, fue algo más o menos así:

- Van a crear un nuevo partido y deberíamos confluir. Respuesta: No crearán nada.

Tiempo después, tras saber que se había creado AC-25M:

- Han creado un partido y se van a presentar a las elecciones. Deberíamos hablar.

Respuesta: Esa gente no se presentará.

Más tarde, tras haberse anunciado que AC-25M se presentaría a las elecciones:

- Van a presentar candidaturas a las elecciones. Podríamos confluir APC y MCD.

Respuesta: Es un farol. Retirarán las candidaturas a última hora.

Ya en mayo, cuando AC-25M presentó sus candidaturas sin un acuerdo con APC ni MCD:

- Se han presentado a las elecciones. ¿Por qué no hemos confluido? Respuesta: Esa gente sólo quiere una poltrona. Se disolverán después de las elecciones.

Poco antes de las elecciones, esta misma persona, como si se hubiera caido de pronto del guindo, me anunció solemnemente: Después de las elecciones hablaremos con todo el mundo.

Y después del 25-M, en este oráculo, como en los anteriores, se mostró esquivo el hado. De nada sirvieron los mensajes internos, las críticas en Foros, las llamadas a la autocrítica. La visión que existía en APC era de euforia por unos magros resultados y, consecuentemente con esa borrachera de campaña electoral, no vi ni escuché a nadie que tuviera zorra idea de que lo ocurrido en los meses anteriores al 25 de mayo pudiera haber convencido a AC-25M y a otras fuerzas políticas de desistir siquiera de contar con APC en un proceso de confluencia.

Es esta ceguera, esta soberbia de creerse imprescindibles en la unidad de la izquierda, de considerarse objeto necesario de la obligada cortesía de los demás siendo ellos descorteses, como si Los Verdes, IUC o AC-25M les debiéramos la existencia política, son estos modos prepotentes, llenos de incertidumbre para cualquiera que se les acerque, porque nunca han dado el mínimo grado de confianza que es preciso crear entre partidos que se disputan el mismo espacio y a la vez pertenecen a la misma izquierda canaria. Es esta ceremonia de quiero pero no quiero, ahora te digo esto y mañana te machaco, eres bueno pero eres malo, y si somos los mejores bueno y qué, lo que conduce a la dirección nacional de APC al ridículo comunicado que tenemos a la vista.

Señores/as del Comité Nacional de APC: en la confluencia de la Iniciativa Los Verdes-Izquierda Unida-Alternativa Ciudadana, las únicas puertas que han hallado cerradas son las que ustedes mismos se han negado a abrir, y las que cerraron. Y la llave la tienen ustedes, siempre la han tenido. Si lo que esperan es que les tendamos la alfombra y los recibamos con genuflexiones como al pontífice del "nacionalismo de izquierdas", la llevan clara, porque aquí casi todos/as somos, en ese sentido, virtualmente ateos.

Ni en dioses, reyes, ni tribunos.