El Día, Miércoles, 3 diciembre 2003
Alegoría de la convivencia en el belén de CajaCanarias
El polifacético artista Luis Morera innova lo que ha sido el concepto de Nacimiento artesano que durante los últimos años ha ofrecido la entidad financiera, para lograr lo que aparece como un inmenso cuadro, en el que ha conjugado pintura y escultura, paisaje y naturaleza, luces y un cuidado fondo musical.
• IOSUNE NIETO, Tenerife
Con Luis Morera en la dirección, el tradicional belén de CajaCanarias cobra este año, y nadie duda de que la colaboración se extenderá a los próximos, una nueva dimensión. De la mano del polifacético artista, pintor, escultor y componente del grupo palmero Taburiente, el Nacimiento pasa de la artesanía al arte con mayúsculas. Y de éste al espectáculo.
El Nacimiento representado este año en la sede central de CajaCanarias reproduce un paisaje común para tres civilizaciones distintas, la romana, egipcia y la hebrea, lo que bien se puede interpretar, y así lo corroboró después el autor, con la posibilidad y la necesidad de la convivencia de tres culturas diferentes bajo un mismo cielo, todo un mensaje subliminal en los tiempos que hoy toca vivir.
La inspiración del artista le llevó a diseñar la instantánea de un día para estas tres sociedades, desde que amanece hasta que se pone el sol, para lo cual se ayuda de un juego de luces que refleja las primeras del alba hasta las últimas en que anochece.
En tiempo real esta transformación del día a la noche, lo que da lugar a imaginar una jornada cotidiana en el coliseo romano, los distintos colores del desierto egipcio, y el tiempo de espera en el humilde portal, dura no más de quince minutos, lo que tardará cada grupo de escolares o de ciudadanos en acceder al recinto sobre el que se alza una pasarela que facilita la vista del conjunto.
La magnífica obra no queda sólo en una ejecución brillante de las figuras -que esta vez sí que guardan las proporciones correctas en relación a lo que les circunda-, del coliseo, de las villas, del lago, las pirámides, las casas o el mercado hebreo y de esa inmensa y muy minuciosa naturaleza que da unidad a todo el escenario. Un cuidadísimo fondo musical, como no cabría esperar menos del artista, sirve para poner la ambientación, que arranca con sonidos que evocan el llamamiento a la oración del almuecín y el desperezar de un día que transcurre apacible hasta su ocaso.
Colaboración
El belén de Luis Morera, que ha titulado "Trescivilizaciones y un Misterio", se extiende sobre ciento cincuenta metros cuadrados de superficie que parecen que aún son más gracias al horizonte pictórico que ofrece el mural.
Sobre esa extensión hacen su "papel" cientos de figurillas que conforman este inmenso cuadro logrado a base de modernas técnicas de ordenador, que ha empleado la empresa responsagle del parque "Pueblo Chico", y de la labor de un amplio equipo de artesanos, que durante alrededor de dos meses colaboraron con el autor.
La presentación
Un artesano murciano había venido confeccionando durante los últimos cinco años este Misterio.

"Tres civilizaciones y un Misterio" es la idea que inspira el belén ideado por Morera, en el que se conjugan técnicas artísticas con un pequeño espectáculo./
CARSTEN LAURITSEN