Alí

Francisco P. De Luka

Nunca más podrá abrazar a sus padres. Sencillamente porque no tiene padres ni tiene brazos. A sus padres los aniquilaron unos mercenarios con gafas de sol que mascaban chicle nerviosamente. Por orden de tres golfos. Sus brazos los segaron otros asesinos ("baby killers" los llamaban en Vietnam) mataniños que tienen como corazón un tenique.

Trescientos diez mil individuos armados hasta los dientes, sofisticados y superblindados, con muchas ganas de morder, extraídos de los barrios negros de Harlem, de las masas hispanas sedientas de aventuras o de los obreros descontentos de la Ford. Ellos cumplían la "ley" de los "tres de Azores" -entre ellos el godo español y así lo manifestaban friamente ante las cámaras de TV: "tenemos claro nuestro objetivo al margen de sentimentalismos". Los muy hijos de su madre.

Escupían hacia el cielo los missiles de la muerte porque ellos no tenían huevos de enfrentarse cara a cara, cuchillo a cuhillo, con los iraquíes que defendían su país al margen del tirano dictador. En Nasiriya lo demostraron las asustadas caras de los cautivos yankis.... Soldados de video-juegos.

A la población civil iban destinadas maquiavélicamente las mismas bombas "mutiladoras" que lanzaron los israelíes contra los palestinos. Algunas le cayeron al pobre Alí, un chiquillo de ojos grandes y expresivos que no entendía la crueldad de los "liberadores"... Y el "minibush" español, en un supremo orgasmo neocolonialista, mandó con "orgullo" a sus tropas a ocupar el territorio inocuo de la retaguardia en la misión especial de la "tirita y el esparadrapo", incluyendo (oh, cuán generosos) a los "moros" que los yanquis esconchaban.

Otros muchos niños iraquíes como Alí, o más pequeños, temblaban y lloraban ante los estampidos criminales. Daños "colaterales" "inevitables" repetían los viejos fachas de la plaza del carnicero Weiler, según les escuché con espanto.. Mientras tanto el godo repulsivo, sordo a los gritos infantiles, se quejaba de los huevos (armas de destrucción masiva) a las "fachadas" (nunca mejor dicho) del PP. Y los bombardeos continuaban y masacraban tantos niños pequeños que los padres tenían que enterrarlos de cuatro en cuatro. Después de todo Alí quedó "con vida" -dirán los fariseos- y mira por donde se podrá explotar publicitariamente pensarán los guirres carroñeros de las TV norteamericanas y europeas cuando en EE.UU le coloquen los brazos "artificiales" para que todo el mundo vea lo "bueno" que es el "yanqui" en el fondo.

Es, primero, de asesinos y, segundo, de cretinos, cambiar la vida de un niño por petróleo. Matar o mutilar a críos, hombres o mujeres civiles entra dentro de lo "normal": "han hecho absolutamente lo correcto" -bramaba un rufianesco general americano probablemente nieto de alguna vieja puta de Brooklyn. Si no hacen esto -me pregunto yo- ¿cómo va a ganar el vaquero las elecciones del 2004? ¿O cómo el primer ministro español se va a retirar tranquilo, con el "deber cumplido", después de las elecciones? Con razón la horrorizada actriz francesa Catherine Deneuve dijo aquello tan acertado del "yo nunca me sentiría feliz de ser española" ante la chusma infragoda del PP de Las Palmas. ¡Qué espléndido argumento a añadir a la tonga de razones de la lucha por la independencia canaria¡

Y Bush, y el otro y el otro se cagaron en la democracia y después tiraron de la cadena. La guerra "terminó". Y consumado el crimen de lesa humanidad queda el recuerdo de las asquerosas "ratas del desierto" y se experimenta una vez más la la rabia inicial cuando uno se entera de que los bandoleros dan vía libre al saqueo y el pillaje ejercidos por unos cientos de elementos opositores y por un pueblo enloquecido por la miseria y el horror, alentados todos ellos por la inteligencia secreta del "stablishment". Casas particulares, palacios, el Museo de milenaria historia o los miles y miles de libros y antiguos archivos quemados en la Biblioteca Nacional... La destrucción sistemática ilegal de todo un país. Y lo que ya es nauseabundo: las trabas criminales a la asistencia sanitaria de los miles de heridos, impidiendo la llegada del material quirúrgico y farmacológico necesario y el asalto ruín y salvaje a los hospitales donde aún yacen, entre otros, miles de niños "liberados" como Alí. Curiosamente el palacio principal de Saddam permanece intacto. Será la nueva sede del gobierno títere.

Y el argumento canallesco de las armas de destrucción masiva, que no aparecen, se diluye lentamente en el mar de la razón, ayudado por ese otro argumento representado en la amenaza real del cercano monstruo sionista que echa lenguas de fuego sobre el heroico pueblo palestino. Ahorita montarán el circo televisivo y el gran plató sobre las ruinas, la miseria y la muerte. Ni los libros, ni las antiguas piedras de Ur, ni el Código de Hammurabi interesarán a esos yankis analfabetos. Tan sólo el "reality-show" aunque esta vez mostrando los muñones "arreglados" de Alí o los gritos de júbilo de algún delincuente saqueador aspirante a seguir de inmediato la "american way life". O los mensajes televisivos del Bush, aunque los más sensatos crean que volvió a beber...

Y retornando a las Islas, me pregunto: ¿cómo pueden todavía existir canarios que que sigan ciegos y sordos a tanta infamia? ¿Porqué carajo siguen votando a ese Partido español? ¿todavía no se enteraron de la denuncia interpuesta por una joven policía de 22 años, escolta de un concejal de esa formación política en Euskadi, por pretender este último que le hiciera una felación. Desde luego tengo claro que la nobleza guanche no forma parte de su carga genética. Es muy probable que hayan heredado en buena medida la ruindad de los invasores europeos del siglo XV....