Las maniobras militares pueden repetir los resultados medioambientales de hace dos años
Ricardo Valido, de Alternativa Popular Canaria, considera que el incumplimiento de los acuerdos entre los gobiernos canario y estatal ponen en peligro la flora y fauna marina.
En estos días, se vuelven a repetir las maniobras militares conjuntas de la flota de la OTAN, como las que en su día (en Septiembre hará dos años) provocaron el varamiento de más de una veintena de zifios, también llamados delfines pico, en las costas de Lanzarote y Fuerteventura debido a hemorragias cerebrales y nasales.
Estas lesiones, mortales de necesidad, fueron causadas por los sistemas de sonar marinos utilizadas por los navíos en las tan desafortunadas maniobras. Esta causa fue rechazada como oficial durante muchos meses por los Organismos "Competentes" hasta que, informes científicos de la ULPGC y de la Sociedad para la Estudio de los Cetáceos del Archipiélago Canario confirmaron este extremo.
Debido a esto, el Gobierno de Canarias y el Ministerio de Defensa llegaron a un acuerdo para la protección de estos animales que, teniendo en cuenta que las maniobras se van a volver a repetir, parece que se a quedado en papel mojado. Así, el texto literal acordado entre ambas instituciones fue el siguiente:
"... el Ministerio de Defensa y el Gobierno de Canarias afirman que los resultados muestran la existencia de un mecanismo embólico ligado a la exposición de los zifios a los sónares. Asimismo, señalan que estos animales son especialmente sensibles al uso de estas fuentes emisoras de energía acústica. Así, ambos han acordado que se tomen las siguientes medidas:
1. -Delimitar una zona en la que se prohíba el uso de sónares antisubmarinos activos.
2. -Aplicar alguna figura de protección a esta zona marina.
3. -Estudiar otras áreas del Archipiélago para determinar la necesidad de protección especial
4. -Trabajar en las características acústicas, modelos y sistemas, que determinen los márgenes de frecuencias e intensidades que causan daño en los zifios.
5. -Aplicar el principio de precaución, ante la carencia de datos, que permita tomar decisiones responsables y evitar daños a la biodiversidad
Según Ricardo Valido, portavoz de APC, "Desafortunadamente, este tema vuelve a estar de moda debido a las maniobras que están teniendo lugar, en las aguas del norte de Lanzarote, aguas que están delimitando la Reserva Natural Marina del Archipiélago Chinijo y, que no nos cabe duda, de que serán las que, en último término, reciban el impacto negativo que estas maniobras tendrán sobre la fauna y flora."
Los sistemas de navegación de los buques (sónares activos) emiten ondas de baja frecuencia, destrozan el sistema auditivo de los zifios y les revientan el tímpano. Además, les provoca profusas hemorragias internas a estos cetáceos.
Por otro lado, recuerda Valido, "el hecho de que estas próximas maniobras se produzcan más lejos de la costa que las citadas anteriormente, no disminuye el riesgo para estos animales ya que, su hábitat no se reduce a la zona de costa, aunque todo se vea reflejado en la costa, que es donde varan."
Para finalizar, recordar que el equilibrio de esta zona es muy sensible a pequeños cambios en la cadena trófica y que, siendo estas maniobras militares la ÚNICA razón por la cuál los cetáceos vararon hace dos años en las playas de Lanzarote y Fuerteventura "nos oponemos totalmente a estos nuevos sacrificios que se avecinan."
Adjuntamos un documento elaborado por un grupo de trabajadores del Departamento de Biología del Hospital Universitario de La Laguna:
FAUNA Y FLORA ÚNICAS EN EL MUNDO
La Reserva Natural Marina del Archipiélago Chinijo es una Reserva Natural creada en 1995 (ORDEN DE 20 DE ENERO DE 1999 POR LA QUE SE MODIFICA LA ORDEN DEL MINISTERIO DE AGRICULTURA, PESCA Y ALIMENTACIÓN DE 19 DE MAYO DE 1995 POR LA QUE SE ESTABLECE UNA RESERVA MARINA EN EL ENTORNO DE LA ISLA GRACIOSA Y DE LOS ISLOTES DEL NORTE DE LANZAROTE (BOE NUM. 31, DE 5 DE FEBRERO DE 1999).) por la cual se protege o, se intenta, la fauna y flora de esta delicada zona del Océano Atlántico.
El área que incluye
los islotes y roques al norte de la isla (La Graciosa, Montaña Clara, Roque del Oeste, Alegranza, Roque del Este y costa norte) forma uno de los hábitats marinos más relevantes del archipiélago canario, cuya protección debe estar asegurada de forma decidida. Tal determinación viene dada por la riqueza biológica que aún contiene este sector, donde se detecta la frecuencia e incluso abundancia de especies que son raras o faltan en el resto del Archipiélago. Esta cualidad de reserva gen ética refuerza la responsabilidad de preservar sus recursos de acciones irreversibles, ya sea por sobrepesca o por frecuentaciones dañinas.Un ejemplo del valor de esta reserva se tiene en el conocido caso del Ostrón, una especie que desapareció prácticamente de Canarias a consecuencia de una epidemia en los años 1981-84 y que, sin embargo, se encuentra en buen estado en este entorno. Tal circunstancia, extensible a otras especies, contribuye a la recolonización de las islas, hecho corroborado en este caso a observarse de nuevo ejemplares en las zonas donde se había constatado su desaparición.
Contribuye a la riqueza biológica de la zona el factor de que los grandes volcanes piroclásticos como las calderas de
Alegranza, Montaña Clara y Roque del Este hayan propiciado la formación de múltiples túneles submarinos al verse afectados por la acción erosiva de las olas.FAUNA MARINA
Las especies marinas presentes en las aguas y fondos de Canarias son una consecuencia de las características específicas del mar de cada isla. Por ello, encontramos variaciones en el poblamiento de las especies, tanto en sentido norte-sur como desde el este hacia el oeste del archipiélago.
Precisamente, la zona oriental que nos ocupa está especialmente influenciada por el «upwelling» africano, incluso la Corriente de Canarias incide de forma más importante en esta área. Por ello, Fuerteventura y Lanzarote presentan en sus aguas temperaturas más frías que las registradas al oeste del archipiélago, por lo que en estas islas se aprecia una mayor riqueza en cuanto a número de ejemplares de especies presentes en sus aguas y fondos.
A nivel planctónico, y tomando como base un estudio exhaustivo llevado a cabo con varios grupos del zooplancton, algunos de alto interés «indicador», se aprecian unos valores de diversidad más bajos que en el occidente del archipiélago, pero en cambio, las especies presentan mayor número de ejemplares. De acuerdo con esas investigaciones, se observa un plancton más rico que sostiene una fauna de gran interés pesquero.
Lanzarote es la isla más septentrional del archipiélago y al norte de la misma se hallan como hemos visto, los islotes y roques orientales (Graciosa, Montaña Clara, Alegranza, Roque del Oeste y Roque del Este), que albergan zonas donde se desarrollan plataformas de gran interés para la fauna marina.
En esta zona del Archipiélago y también en el caso concreto de los islotes, se señala la presencia de especies que pueden no hallarse en el resto de las islas o bien que en estos islotes son más frecuentes, ya que aquí encuentran un refugio de especial interés. Abades (Mycteroperca robra), vaquitas (Serranus scriba) y romeros ( Centrolabrns trutta) son frecuentes en estos fondos, incluso se llegan a observar grandes tallas. También en función del fondo y la zona destacan ejemplares de vieja (Sparisoma cretense), jurel (Pseudocaranx dentex), así como varias especies de Lábridos y algunos importantes nadadores como medregales (Seriola dumerili) y bicudas (Sphyraena viridensis), meros (Epinephelusguaza), poblaciones de fulas blancas ( Chromis limbas alfonsitos (Apogon imberbis) y tres colas (Anthias anthias) por citar unos pocos.
Por otro lado, las cornisas, extraplomos y cuevas presentes en la zona muestran una gran diversidad de invertebrados sésiles, sobre todo de esponjas, antozoos y briozoos que se hallan en un estado de menor deterioro que en otras zonas de las islas.