Canarias, ¿un archipiélago?

Victoriano Ríos Pérez (*)

Durante la presente legislatura, uno de los principales logros del grupo parlamentario de senadores de Coalición Canaria ha sido la toma en consideración de la Proposición de Ley de Delimitación de los Espacios Marítimos de Canarias por parte del pleno del Senado, en la sesión celebrada el 27 de febrero de 2003. Tras ocho años de hermetismo por parte de Madrid, logramos, en un acuerdo histórico, que se abra el debate en las Cortes Generales sobre la titularidad de las aguas. Este proyecto supondrá, en definitiva, la consideración de la Comunidad Autónoma como un archipiélago, tal como se recoge en el Estatuto de Autonomía, reformado en 1996.

Esta proposición, que ya ha sido remitida al Congreso de los Diputados, solicita, principalmente, que entre los puntos extremos de las islas e islotes que integran Canarias se tracen líneas de bases rectas de manera que el perímetro resultante siga la configuración general del Archipiélago. En un artículo único, se establece que las aguas interiores serán aquellas que queden encerradas dentro de las líneas de bases rectas que configuran el perímetro archipielágico, así como que los demás espacios marítimos reconocidos internacionalmente sean delimitados a partir de dichas líneas. Y Canarias dejará de ser, entonces, una comunidad de islas aisladas, fragmentada y sin continuidad, y pasará de ser un territorio disperso a un pueblo unido, dueño de su propio horizonte.

Coalición Canaria, desde la V legislatura, y de la mano del recordado senador Miguel Ángel Barbuzano, ha venido reiterando esta reivindicación de las aguas archipielágicas canarias y la obligación estatal de delimitar la Comunidad Autónoma. En épocas de gobiernos socialistas, nos apoyaban los "populares", y cuando han gobernado éstos, ha sido la oposición socialista la que ha asumido nuestros planteamientos, por lo que se puede interpretar que no ha habido voluntad política para llevarlo a cabo. En los debates sobre el estado de la nación de los años 2001 y 2002 se aprobó una propuesta de resolución por unanimidad en ese sentido, e igualmente está incluido en los pactos actuales de CC con el Partido Popular.

Pero que nadie se lleve a engaño. La delimitación de nuestra Comunidad Autónoma archipiélagica, islas y mar, ya no es una petición de Coalición Canaria, ha pasado a convertirse en una reivindicación permanente de nuestro pueblo.

Los habitantes del archipiélago oceánico que es Canarias contemplan con precaución y angustia cómo buques petroleros totalmente obsoletos, cobijándose en la situación anómala en que se encuentran determinados espacios marinos cercanos a las Islas por ejemplo, entre Gran Canaria y Tenerife median 30 millas, seis de las cuales son consideradas mar internacional o alta mar, ya que las 24 millas restantes corresponden, tal como indica la Ley de 4 de enero de 1997, sobre el mar territorial, a la suma de los mares territoriales de ambas islas: 12 millas cada una-, realizan vertidos de todo tipo de forma incontrolada. También ha tenido auge el tráfico ilícito de emigrantes, que cuenta con una problemática propia debido al tipo de embarcaciones que se utilizan, con el peligro de la pérdida de vidas humanas.

Si bien la Comisión de las Naciones Unidas sobre el derecho del mar, celebrada en 1982, en Montego Bay, Jamaica, dedica una parte a la aplicación del régimen de delimitación de los distintos espacios marinos de acuerdo con el método de las líneas de base rectas a los Estados archipielágicos, ello no impide que ese método también pueda ser aplicado conforme con el régimen general de la delimitación recogida en dicha convención en su parte general a los Estados mixtos o archipiélagos de Estados, que es el caso de Canarias, como efectivamente lo han realizado diversos países como Australia, con las islas Houtman; Portugal, con Azores y Madeira; Dinamarca, con las islas Feroe; Noruega, con las islas Spitzberg y Ecuador, con Galápagos, entre otras.

La aprobación de esta proposición de ley sería un hito histórico. Hasta ahora sólo hemos sido islas aisladas -valga la redundancia-, una Comunidad Autónoma sin continuidad, geográficamente fragmentada y con un pueblo disperso. A1 aprobarse esta ley de forma definitiva nos convertiríamos en una comunidad unida, en un pequeño continente que abarcaría un solo pueblo, seríamos dueños entonces de nuestros propios horizontes. Dejaríamos de ser islas y nos convertiríamos en archipiélago.

Todo dependerá del poder político que obtenga CC en las próximas Cortes Generales y del apoyo de nuestro pueblo en las inmediatas elecciones de marzo de 2004. Esperemos.

(*) Ex senador y vicepresidente primero del Parlamento de Canarias

** Tomado del periódico La Opinión, 4-11-03