Asprocan y plátanos a Polonia
F.J.R.
Estoy escribiendo esta carta y tengo a mi lado un dirigente de una de las seis organizaciones de productores de plátanos que tenemos en Canarias y miembro de Asprocan, y la verdad es que se me está revolviendo el estómago, la inutilidad está presente. Quedo sorprendido al enterarme de que en Semana Santa, días anteriores o posteriores, se ha realizado el primer envío de plátanos de Canarias a Polonia. ¡Aleluya!
Ya era hora de que se pasara la frontera de los Pirineos con algo más de empeño que los envíos realizados hasta ahora, sencillamente testimoniales.
Vamos a decir la verdad. Se ha elegido Polonia por una cuestión importante: los controles fitosanitarios son inexistentes (recuérdese que los envíos a Inglaterra han tenido problemas de este índole: presencia de productos fitosanitarios no autorizados o, si estaban autorizados, superaban el límite permitido). Recuerdo las palabras de ese dirigente hace unos meses: "Vete buscando tres o cuatro fincas que sepamos lo que le ponen para cuando nos pidan enviar fruta a Europa" y así se saca el problema de encima. Y los pobres peninsulares ¡,qué?
Pero voy al quid de la cuestión: el primer envió a Polonia lo tenía que realizar Coplaca y no se sabe ni cómo ni por qué, llegado el momento de realizarlo, ésta comunica que no lo puede realizar. Asprocan se pone en contacto con la segunda organización productora de la lista realizada en su momento, SAT Europlátano, y su gerente se coge un rebote y contesta que, si la primera no lo ha hecho, él tampoco lo envía. Don Domingo Martín, como responsable de la Comisión de Comercialización de Asprocán, ante el problema planteado, da la orden de enviar un frigorífico de su propia organización, Cupalma, para, por lo menos, cumplir con el receptor polaco.
Ante lo expuesto, usted, señor lector y consumidor, cree que así se abre un nuevo mercado y lo que se está buscando es la ruina del sector y, por consiguiente, la desaparición del plátano canario.
Uno, con algo de cabeza, primero seleccionaría la fruta a enviar, por lo menos enviaría fruta del país, sabría de qué cosecheros procede con un riguroso control de calidad y tomaría muestras para detección de productos fitosanitarios, con lo que nos evitaríamos problemas de toda índole. Pues, señores, en este caso no se ha realizado nada de eso. ¿Se imaginan ustedes que una cadena de supermercados de Polonia realizara un control de productos fitosanitarios y detectara algo no permitido en la legislación europea? Eso llegaría a Bruselas. ¿Dónde quedaría la famosa ayuda compensatoria del plátano?
Y así nos va.
* El Paso