Por mi sangre Canaria,
fluye la furia de un volcán,
que arde en mi alma,
como candela cual ilumina la mar.
Siento una ira que no me deja razonar,
una intolerancia no propia de mi pensar.
No hablo de violencia,
Si no de libertad.
La libertad de un pueblo,
que fue esclavisado,
cuya cultura,
han desenterrado.
Si, la libertad de un pueblo,
de nobleza y honor.
Entre chacaras y tambores,
mi pecho palpitará.
Cogete el garrote,
y afila tu tabona,
por en el dia de hoy,
el Guanartemato despierta su honra.
Oh! joven Arimaguada,
bendice mi alma,
porque Doramas ha resurgido,
y con el ha traido su fuerza y su vengansa.
Entre los paramos de Agáldar el alisio con fuerza soplará,
y entre cantos y guarapo,
mi gente celebrá,
quinientos años han bastado,
para gritar: !!!LIBERTAD!!!