De: Francisco Javier

Se autodenominan "nacionalistas canarios"

Francisco Javier González

Supuestamente colocados en un espacio político que ni les corresponde ni aspiran a dotar de contenido real, simples usurpadores de una idea que han vacíado de sentido para construir a su alrededor un entramado de intereses político-empresariales que utilizan para su lucro individual y colectivo, corruptores de conciencias, tristes excretos coloniales, la llamada Coalición Canaria es, hoy por hoy y objetivamente, el mejor aliado de cualquier gobierno español, sea del color que sea, para el mantenimiento y perpertuación de la dominación colonial española en Canarias.

Soy de los que tengo que autocriticarme de mantener la idea de que el enemigo político eran las organizaciones, sean partidos, sindicatos o patronales que, controlados y dirigidos desde la metrópoli, tenían por ello mismo como interés prioritario el mantenimiento del status establecido, esto es, el mantenimiento de la situación de dependencia, mientras que las organizaciones de "obediencia canaria", partidos, sindicatos o patronales, eran, por esa misma razón, posibles aliados futuros en la lucha por la emancipación y la independencia. Coalición Canaria se ha encargado de demostrarme que el aliado más eficaz del colonialismo puede llevar como apellidos los de "nacionalista" y "canaria".

Que el PP, con su delirante y desaforado españolismo, intente aprovechar la cúpula municipalista estatal para atacar las posiciones políticas del nacionalismo vasco me puede producir una cierta ira -llamémosla una "calentura" política-. Que la rancia derecha española PPeística socave el terreno bajo los pies de las autonomías e impida que desde estas se complementen las míseras limosnas que etiquetan como "pensiones no contributivas", puede también hacerme coger otra calentura política, esta vez por la impotencia ante lo injusto. Que el españolismo puro y duro utilize los Tribunales de justicia(?) como herramienta autocrática para impedir el debate político, y hasta se plantee encarcelar a quienes promuevan esos debates, me produce la repulsión que todo comportamiento dictatorial produce en cualquier demócrata. Todo eso es así, pero, combatiéndolo, lo entiendo por proceder de donde procede, de los cachorros del fascismo pseudoimperial hispano, y esta en la línea política de los que a la lucha democrática de los pueblos por sus libertades lo llaman "terrorismo". Ahora bien, que una organización que se autodenomina "nacionalista y canaria" sea el único sostén político de que dispone esa reacción fascistoide española, me produce, además de auténtica rabia por la usurpación ideológica, una profunda sensación de vergüenza ante esas patéticas figuras de lambidos lameculos recogemigas que, encima, se jactan de actuar en nombre y representación de esta tierra canaria y sus gentes.¡No en el mío! Tampoco en el del nacionalismo que ellos desconocen y denigran.

Solo merecen un comentario. ¡Que vergüenza!

Aguere 29 de noviembre de 2003