¿Autodestrucción del MLNC?

Octavio Hernández

La ausencia de democracia interna, el incumplimiento constante de lo aprobado en el I Congreso, el funcionamiento sin dirección política y la inexistencia de una política de alianzas acertada están condenando al Movimiento de Liberación Nacional de Canarias (MLNC) a una autodestrucción inducida por sus máximos dirigentes.

Nadie dijo que fuera fácil la empresa del MLNC, pero ninguna dificultad puede excusar el abandono sustancial del modelo organizativo y de la estrategia de construcción nacional aprobados en el I Congreso. En nuestra memoria resuenan aquellas palabras de Guacimara Vera en la clausura de aquella reunión histórica: "Esta vez no podemos fallar". ¿Cómo hemos llegado a esta situación?

Ausencia de democracia interna

El modelo de adopción de decisiones dentro del MLNC ha estado lastrado por un personalismo carismático que irradiaba al conjunto de Azarug y orientaba todas las decisiones en un ámbito difuso. La indefinición de los procesos de toma de decisiones no ha sido espontánea, sino deliberada, porque favorecía que en ausencia de cauces de debate interno se mantuviera la autoridad de un reducido grupo de activistas que se reservaban la iniciativa y excluían todo aquello que se alejara de su control directo, sin tener que dar explicaciones en caso de equivocación.

El bloqueo del modelo organizativo aprobado en el I Congreso ha generado una situación de provisionalidad que se ha venido consolidando casi exclusivamente en torno al activismo de Azarug. Esto significa que en cuatro años el MLNC no ha pasado de ser un proyecto bloqueado, cuyos avances se limitan a la proyección y maduración del colectivo juvenil independentista, mientras en el resto del proyecto organizativo se han cosechado retrocesos evidentes que Azarug no puede compensar.

El bloqueo de la constitución de la Coordinadora Nacional del MLNC y el alejamiento de la Permanente de la estrategia de construcción nacional tienen causas políticas, pero responsabilidades personales. En ausencia de una democracia interna normalizada, lo que caracteriza actualmente al MLNC es la política de "tirar para adelante" sin reflexión, sin debate, sin autocrítica y sin alianzas.

Incumplimiento del I Congreso

Las responsabilidades en la autodestrucción del MLNC tienen unas raíces políticas evidentes. Todo comenzó al abandonar la Declaración de La Gomera, revisando su contenido independentista para agradar con un retorno a la ambigüedad a quienes simpatizan con el nacionalismo de izquierdas, pero no van más allá de una socialdemocracia autonomista de "competencias plenas" que respete el régimen colonial de Canarias. Dicho de otro modo, la dirección del MLNC ha transigido con quienes están convencidos de que no hay alternativa al "pacto colonial" y consideran, por tanto, que la liberación nacional y social estriba en modificaciones graduales de los contenidos más dependentistas del mismo en la perspectiva de una reforma de la Constitución española.

En suma, la actual dirección del MLNC ha abandonado completamente las bases de la estrategia aprobada en el I Congreso. La expresión política de esto fue el denominado "Manifiesto de Tinajo" que sustituyó a la Declaración de La Gomera como carta fundacional de Alternativa Popular Canaria. Este partido ha suplantado prácticamente todas las funciones políticas del MLNC, revisando como un caballo de Troya toda referencia a la descolonización y al reconocimiento del estatus colonial de Canarias, y sustituyendo esta estrategia por la demanda insulsa y vana de una profundización autonómica y una reforma constitucional que reconozca el derecho de autodeterminación.

De esta manera, no sólo se bloquea cualquier planteamiento serio de independencia para Canarias, sino que además se engaña a la juventud independentista para que siga trabajando por una "autodeterminación" que jamás se cumplirá si se hace depender de una reforma constitucional. Por este camino, el trabajo colectivo de Azarug será un capital invertido por APC en el apuntalamiento del régimen colonial, repitiendo como farsa la tragedia de ICAN.

Funcionamiento sin dirección política

Casi todos/as sabemos quién dirige el MLNC, pero casi nadie sabe cuál es la dirección política. Durante los debates del I Congreso y en los prolegómenos de la constitución de APC, una de las críticas más repetidas a la estrategia aprobada fue que no hacía referencia al quehacer a corto y medio plazo, a la táctica del MLNC.

Esta crítica ha servido para obviar, revisar y renegar de la estrategia de descolonización, pero nada ha aportado en su lugar. La dirección política del MLNC ha sido una sucesión de proyectos que se agotaban en sí mismos hasta ser resueltos con un nuevo salto adelante, con una nueva palanca de apoyo para continuar trabajando sin definición. Crear una biblioteca, organizar encuentros juveniles, lanzar una radio y un periódico, convocar reuniones preparatorias del MLNC, organizar el I Congreso, editar libros, constituir APC, establecer locales, manifestarse contra el Pendón de Conquista… Todo ha sido posible gracias a la laboriosa iniciativa del grupo fundacional de Azarug, pero se ha hecho sin dirección política y por eso el MLNC no ha crecido, sino que se ha bloqueado y subyugado a APC.

¿Y cuál es la dirección política de APC? Pues, ni más ni menos que un "independentismo vergonzante". A la dirección de APC le avergüenza oponerse públicamente al colonialismo. No creen para nada que sea posible dotarse de un discurso serio y coherente que plantee la descolonización del Archipiélago. Por eso rechazan que su militancia pueda pronunciarse en público a favor de la independencia o reconocer el estatus colonial, para no ser confundidos con el "cubillismo". En lugar de admitir que son posibles distintas estrategias de descolonización, atribuyen esa estrategia a los delirios de "frepikianos" y semejantes, de manera que la única manera de alejarse de esos sectores marginales y disparatados es rechazar de plano toda referencia al estatus colonial de Canarias y mantenerse en una posición idéntica a la de ICAN a finales de los años 80 y principios de los 90.

Lo que da de sí esta política podemos entenderlo al recordar la proposición que un oportunista logrero como José Mendoza hizo en el Parlamento Canario a favor del reconocimiento de la autodeterminación del pueblo canario, a imitación de vascos y catalanes, cuando se produjeron las independencias bálticas. Ya sabemos dónde acabaron tanto José Mendoza como el "autodeterminismo" de mínimos constitucionales de ICAN: en el cubo de la basura. Unos años después, José Carlos Mauricio se ufanaba de haber abortado en Canarias un movimiento soberanista que habría cuestionado la unidad de España. Imitar esta política conducirá al mismo resultado. Con APC, en el MLNC se ha sustituido una estrategia de descolonización por gestos cara a la galería que prefieren el autoengaño al esfuerzo de estudio, explicación y desarrollo de una verdadera estrategia de descolonización e independencia.

Inexistencia de una política de alianzas acertada

El motivo más sorprendente del bloqueo del MLNC tiene que ver con las alianzas. Quienes comenzamos los trabajos encaminados al reagrupamiento de distintas personas y colectivos para integrarlos en el esquema organizativo original del MLNC, nos encontramos de pronto con que la mayoría de los dirigentes nacionalistas de izquierdas no son independentistas, sino unos oportunistas que se mueven en la inercia de una mitología soberanista procedente de los años 70.

Colectivos que en los años 90 habían mantenido un discurso cercano al nacionalismo de izquierdas reaccionaron con visceralidad a las propuestas del MLNC: no se trataba sólo de rechazar unos interlocutores o que se negaran a suscribir la Declaración de La Gomera. Además de esto se adoptaron medidas políticas para bloquear el propio desarrollo del MLNC, algo que demuestra que este nuevo actor político constituía un molesto inconveniente para quienes deseaban continuar la farsa de un nacionalismo verbal de izquierdas que se opone en la práctica a la independencia.

Perdimos algo de tiempo hasta darnos cuenta de esta situación, sobre todo aquellos de nosotros que estuvimos en el frente de contactos con esos colectivos y personas y sufrimos el rechazo frontal a cualquier entendimiento o acuerdo político. En esta situación, ¿cuál debía ser la política de alianzas del MLNC?

La respuesta vino con el "Manifiesto de Tinajo". En realidad, este manifiesto fue algo más que la carta fundacional de APC: supuso abandonar la Declaración de La Gomera y la obligación de suscribirla para todo aquél que se integrara en el MLNC. Supuso que se abría la puerta a quienes se mueven en la ambigüedad y el oportunismo, que flirtean con conceptos para la galería como "autodeterminación" o "soberanía nacional", pero rechazan tajantemente cualquier intento de dar un contenido independentista serio a esas consignas.

La respuesta fue "refundar" ICAN, recuperando el proyecto existente antes de que José Carlos Mauricio, Antonio González Viéitez, Carmelo Ramírez y otros inversores del capital social del nacionalismo de izquierdas pusieran sus acciones en Coalición Canaria.

Sin embargo, esta no era, no es, la única respuesta posible. La constatación de que el nacionalismo de izquierdas en Canarias es antiindependentista puede conducir a rediseñar la táctica del MLNC sin renunciar a una estrategia de descolonización, dando a Azarug una nueva dirección política.

En primer lugar, la respuesta está en la sociedad canaria. La inexistencia de una cultura política permeable a la idea de la independencia y al discurso de la descolonización puede abordarse desde un esfuerzo dirigido a crear un nuevo lenguaje que combine a la vez coherencia teórica y seriedad política. Pero esto no debe interpretarse como una reinvención del derecho internacional o del derecho constitucional español, sino como una labor continuada y firme de explicación de las alternativas que tiene Canarias partiendo de ese marco, rechazando las propuestas inviables, las fórmulas intermedias o ambiguas, y desarrollando el conocimiento y comprensión del "pacto colonial", así como el reconocimiento del estatus colonial.

En segundo lugar, la respuesta está en el pluralismo político. En lugar de crear organizaciones, como APC, en las que los ambiguos y los oportunistas se sientan cómodos, habría que impulsar a través de la política de alianzas un espacio común de la izquierda canaria en el que sea el debate, la discusión y los argumentos lo que abra el camino hacia una estrategia coherente y seria de liberación nacional y social en Canarias. La creación coordinada de ese espacio, dotado de democracia interna y de subsidiariedad local e insular, permitiría dar respuesta a las demandas más inmediatas de la sociedad canaria desde una amplia implantación política, electoral e institucional que sólo es viable mediante una fórmula de coalición de fuerza políticas y sociales.

En vez de integrar en el MLNC a colectivos y personas que nunca defenderán públicamente la descolonización y la independencia, la táctica puede pasar por integrar al MLNC en un espacio plural de organizaciones en el que batirse en minoría por proponer un proyecto de descolonización e independencia, empleando para ello la pedagogía, el estudio y el tiempo que sean necesarios hasta alcanzar un consenso emancipatorio.

Disenso legítimo

El MLNC, en su estado actual, no da más de sí. La transformación de todas las iniciativas comprendidas en el movimiento tiene actualmente una orientación que no conduce a la independencia. Quienes no estamos de acuerdo con esta política tenemos derecho a manifestar nuestras diferencias, a mantener nuestras posiciones críticas y a continuar contribuyendo al proyecto original desde organizaciones ajenas a las que hoy ocupan el MLNC. Esperamos que, en ese marco de acuerdos y desacuerdos, se nos respete la legitimidad de nuestras posiciones, y que, en el futuro, sea posible un reencuentro para la descolonización desde el pluralismo.

ANEXO

Guión original del DVD de campaña de APC en las elecciones del 25 de mayo de 2003. El siguiente texto fue elaborado y posteriormente revisado. Las omisiones pueden compararse con el visionado del vídeo. Debatirlas puede ser un interesante ejercicio de debate sobre la dirección política a la que APC aboca al MLNC. El guión fue escrito intentando mantener la equidistancia entre la Declaración de La Gomera y el "Manifiesto de Tinajo". El hecho mismo de la revisión y los recortes en el texto original demuestran hasta qué punto se trata de una equidistancia imposible y de propuestas incompatibles desde un punto de vista estratégico.

GUIÓN DEL VÍDEO PUBLICITARIO DE APC

En los últimos cuarenta años, la sociedad canaria ha despertado para siempre de siglos de esforzada supervivencia y trágica emigración. Hoy las mujeres y hombres que hemos nacido y crecido en Canarias afrontamos el siglo XXI con todas las posibilidades de una sociedad extraordinariamente creativa y trabajadora, preparada y con iniciativa, joven y acogedora.

El pueblo canario es más abierto, más plural. Ha madurado en conciencia colectiva, en identidad. Hemos ido venciendo obstáculos, ganando oportunidades. El momento que vive Canarias hace posible proponer alternativas y tomar decisiones para lograr entre todas y todos un futuro más autónomo, más independiente, más nuestro.

La personalidad canaria, el espíritu isleño forjado durante siglos de abatimiento y penalidades, es hoy una realidad asentada y reconocida.

Nuestra idiosincrasia tiene la riqueza y diversidad resultado de grandes avatares y traumas históricos. Ahora Canarias está preparada para liberarse definitivamente del atraso secular, de la falta de oportunidades, de la dependencia y el sometimiento.

Somos un pueblo que se ha convertido ya en una nación. Somos más libres. Puede que nuestras libertades como ciudadanos sean relativas. Pero son suficientes para ver la libertad que nos falta como pueblo.

Para que la libertad de las mujeres y hombres de Canarias sea fortalecida, defendida y garantizada, en Alternativa Popular Canaria pensamos que otra Canarias es posible.

Alternativa Popular Canaria pretende ser expresión política de la necesidad de ser más libres por nosotras y nosotros mismos como personas, pero también como una comunidad con identidad. Con la determinación de un pueblo que tiene su propia y distinta conciencia de sí mismo y no se reconoce en otra conciencia nacional.

Para hacer posible ese sueño de tantas generaciones, unimos la potencialidad emancipadora de todas las tradiciones de la izquierda desde un punto de vista canario y la potencialidad transformadora del hecho nacional canario desde un punto de vista de izquierdas. Canarias es la nación de un pueblo de trabajadores y trabajadoras. Somos optimistas sobre el futuro de esta doble dimensión que inspira la acción política de Alternativa Popular Canaria.

Dentro de una más amplia coordinación de organizaciones y colectivos en un movimiento de liberación nacional dispuesto a modificar el rumbo y el modelo de desarrollo que se nos impone y a construir espacios de participación y de lucha por un futuro de justicia social y de soberanía nacional para las Islas.

Venimos del silencio, de una historia no escrita, del menosprecio y la desconfianza hacia las mujeres y hombres de este pueblo que se han atrevido a pensar, a actuar, a luchar en cada isla en cada momento de nuestra historia.

Venimos de un sentimiento que necesita cargarse de razones políticas, de personas que luchan durante años contra corriente en medio de la incomprensión y al alcance de la agresividad del poder. De pequeños grupos que se enfrentan por el interés general en cada municipio desde El Hierro a La Graciosa agitando la bandera del interés nacional de Canarias, frente a todas las formas de dependencia personal y social.

Venimos de dos grandes lecciones políticas de la historia reciente. La experiencia de que el nacionalismo de izquierdas sólo ha crecido socialmente cuando ha existido la confluencia plural de distintas fuerzas políticas en torno a un programa unitario. Y la experiencia de que la consolidación del nacionalismo de izquierdas ha dependido siempre de la fortaleza y enraizamiento en las realidades políticas locales.

Somos una alternativa que se construye desde la base por confluencia.

Alternativa Popular Canaria es la confluencia de diversas organizaciones políticas de carácter local repartidas por todo el Archipiélago. Nuestra base y nuestro punto de partida son los municipios.

Partimos de la consolidación y extensión de alternativas políticas locales que necesitan órganos conjuntos de coordinación. Para reforzar mutuamente su presencia electoral e institucional y su capacidad de acción. Para poder influir desde cada pueblo, desde cada distrito o barrio en las decisiones que determinarán el devenir del Archipiélago.

Nuestro trabajo de organización más inmediato son esas iniciativas políticas locales y su incorporación a los órganos de coordinación que estructurarán la Alternativa Popular Canaria a nivel insular y a nivel nacional.

La confluencia organizativa es la expresión de un programa político unitario. Alternativa Popular Canaria tiene una propuesta estratégica para la unidad de la izquierda transformadora en Canarias. En las condiciones actuales de indefinición histórica de un modelo social alternativo al capitalismo y a las experiencias fallidas del socialismo en el poder del siglo XX.

El proyecto de Alternativa Popular Canaria pretende contribuir desde Canarias a las experiencias emancipadoras localizadas en todo el mundo. Desde una izquierda canaria libre, abierta y crítica. Desde la solidaridad activa con los pueblos y movimientos que hoy luchan por la justicia social y la diversidad cultural frente al neoliberalismo y la uniformización global.

Defendemos la autodeterminación en sentido estricto, como expresión de la voluntad popular de soberanía y descolonización que impulsa el movimiento de liberación nacional de Canarias.

En sentido amplio, defendemos la autodeterminación como principio de actuación en todas las esferas de la vida social del Archipiélago, para mejorar las condiciones de vida, de trabajo y de medio ambiente de quienes hoy viven y trabajan en las Islas.

Alternativa Popular Canaria denuncia el colonialismo histórico que ha sufrido nuestro pueblo. Las concesiones económicas y políticas realizadas por la Corona española a las elites dominantes en Canarias desde el siglo XV se han convertido históricamente en un Pacto Colonial que hoy se concreta a través del Estatuto de Autonomía, el Régimen Económico y Fiscal y el Estatuto Europeo de Ultraperiferia.

Coalición Canaria, el Partido Popular y el Partido Socialista español son los actuales garantes políticos de este sistema colonial y los responsables institucionales de sus consecuencias en la sociedad y el medio ambiente de las Islas.

Consideramos que en el siglo XXI ese Pacto histórico está agotado y se está resquebrajando. Porque a la Unión Europea le crea menos problemas internos una Canarias independiente, que mantener unas especificidades que son una distorsión en el acervo comunitario y sólo son el precio que la soberanía de España en el Archipiélago ha pagado históricamente a cambio del vasallaje y la dependencia.

Para superar esta situación es necesario promover el reconocimiento oficial del estatus colonial del Archipiélago, que transformará radicalmente la condición constitucional, estatutaria, económica, fiscal, europea y ultraperiférica de Canarias, iniciará un proceso negociado de descolonización y sucesión de estado, y dará contenido al efectivo ejercicio democrático de la autodeterminación.

Alternativa Popular Canaria tiene una visión progresista y asimétrica del actual Estatuto de Autonomía. Valoramos el Estatuto en perspectiva histórica, como un proyecto que llevó cien años realizar desde que fuera propuesto en 1884 durante los debates de la fracasada Constitución federal de la I República española. Un proyecto que Secundino Delgado quiso para Canarias en el primer cuarto del siglo XX, secundado por los nacionalistas canarios de Cuba en los años 20 y por los comunistas y republicanos federales canarios en los años 30 y durante toda la dictadura franquista.

Por ello, en Alternativa Popular Canaria somos favorables a una evolución de la Autonomía a la Autodeterminación. Aunque no somos federalistas, apoyaremos la introducción de nuevos instrumentos de autogobierno, propios y diferenciados respecto al conjunto ibérico, en el camino de una plena soberanía.

Desde la Transición, la sociedad canaria está enclaustrada en unas instituciones cuya finalidad no es canalizar la representación, la participación y la voluntad popular, sino sostener económicamente a una clase media acomodada, reacia a los cambios y conservadora respecto a su situación privilegiada frente a las trabajadoras y trabajadores de las empresas privadas.

El neoliberalismo, la dependencia y las dificultades del encaje de Canarias en la Unión Europea, están modificando la actitud de estas clases medias, al privatizar y subcontratar servicios públicos, recortar gasto social, reducir el acceso a la función pública y precarizar el empleo en la Administración, la Sanidad y la Educación.

Este proceso está provocando la necesidad de nuevas formas de solidaridad entre trabajadores y trabajadoras, nuevas aspiraciones de transformación del sistema institucional del Archipiélago, de la negociación colectiva y del mercado de trabajo.

En cuanto a las empresas privadas, el mismo proceso neoliberal y dependiente está aplastando a los pequeños y medianos empresarios canarios con la introducción en las Islas de grandes empresas de energía, aguas, comerciales, turísticas y de construcción.

Estas empresas españolas, extranjeras o asociadas a políticos y empresarios de origen canario, participadas por la banca, abusan de su posición dominante porque tienen como objetivo ocupar el espacio económico de las empresas familiares y de los negocios tradicionales regentados por isleños.

Grandes multinacionales de la energía controlan la electricidad y el agua potable, orientando su producción al turismo y no a la industria ni a la agricultura. Grandes superficies absorben con sus técnicas comerciales los mercados locales, llevando a la ruina el negocio de tiendas y suministros. Grandes complejos y tour-operadores turísticos concentran el consumo de los turistas bajando los precios en origen y ofreciendo "todo-incluido" en destino, dejando fuera los bares, bazares y restaurantes.

Grandes constructoras trafican con influencias políticas, acceden de manera preferencial a los contratos de infraestructuras y subcontratan en precario empresas pequeñas y medianas.

Esta situación está provocando un aumento de los accidentes laborales, el estress y la depresión, la explotación a destajo, las agresiones a las mujeres, la reducción salarial, la exclusión sindical y los daños al medio ambiente.

En Alternativa Popular Canaria pensamos que cambiar las instituciones, la Administración y las relaciones de desigualdad y explotación en el trabajo requiere cambios estructurales, revolucionarios, socialistas, que la sociedad canaria sólo podrá abordar desde la soberanía nacional.

Pero, con carácter inmediato, Alternativa Popular Canaria propone la adopción de dos medidas principales en el actual marco institucional para dotarnos de capacidad de decisión y resistencia frente a estos efectos del neoliberalismo y la dependencia.

La adopción de Presupuestos Participativos en el nivel municipal ha de ser un instrumento de la sociedad canaria para impulsar la democracia y la participación ciudadana en la gestión de los asuntos de interés general y detener el deterioro de los servicios públicos, la corrupción en los contratos y licencias, el despilfarro de recursos y la precarización laboral en los Ayuntamientos.

En el futuro, esta experiencia ha de extenderse a los Cabildos y a la Administración Autonómica.

En Alternativa Popular Canaria pensamos que la participación directa y continuada de los grupos de vecinos y vecinas a través de Presupuestos Participativos puede crear un cauce efectivo para la defensa y protección de los recursos naturales y del medio ambiente. Para reorientar el modelo económico redimensionando el peso del sector turístico, los servicios y la construcción en la economía canaria. Para aplicar políticas reales de sostenibilidad ambiental y social. Para impulsar las innovaciones y ayudas necesarias en la agricultura y la ganadería, recuperando los sectores tradicionales sin las penalidades del pasado.

Alternativa Popular Canaria se propone adoptar y defender estas políticas de participación ciudadana y de interés general en todas las instituciones en las que desarrolle su actuación política.

Otra medida principal de nuestro programa político, electoral e institucional es la sustitución de los actuales Acuerdos autonómicos de Negociación Colectiva por un Marco Canario de Relaciones Laborales que permita a los agentes sociales introducir modificaciones en la aplicación de la normativa laboral, negociar los Convenios sectoriales de las empresas domiciliadas en Canarias, marcar las líneas de las políticas públicas de formación y empleo, de salud laboral, de inspección de trabajo.

Que fije disposiciones para que las trabajadoras y trabajadores canarios tengan preferencia en el acceso al empleo respecto a los demandantes que no viven ni trabajan en Canarias.

La participación ciudadana, amplia y democrática, en la toma de decisiones es, pues, la principal apuesta para defender los derechos de los trabajadores y las trabajadoras de las administraciones públicas y en las empresas privadas. Pero también para depositar en la ciudadanía la última palabra sobre el interés general en las políticas que les afecten.

Para ello proponemos también la reforma en profundidad del actual régimen electoral excluyente y antidemocrático. La simplificación y potenciación de las Iniciativas Legislativas Populares. La convocatoria de referéndums para decidir colectivamente en temas especial importancia para Canarias. La creación de consejos sectoriales, en todos los niveles de la Administración. Y consejos locales, de barrios o distritos que permitan al vecindario conocer y determinar las decisiones públicas sobre asuntos de su interés.

En los últimos años ha crecido un movimiento ciudadano en Canarias dispuesto a movilizarse por el interés general. En todas las Islas hay expresiones de colectivos sociales y grupos de vecinos que, aisladamente unas veces, con apoyos municipales otras, informándose a través de radios y televisiones locales y de la prensa alternativa, han comenzado a andar por el camino que conduce al cambio social y a la soberanía.

La fuerza de este movimiento ciudadano procede de la gravedad de los problemas urbanos, de la ocupación del territorio por actividades destructivas en beneficio de unos pocos, de la corrupción en las instituciones y en el sistema político. La denuncia y el descrédito de las fuerzas políticas que gobiernan en Canarias ha desencadenado estos movimientos de impotencia y de falta de alternativas.

Alternativa Popular Canaria surge desde la base para convertirse en la alternativa de este movimiento ciudadano en las elecciones y en las instituciones, pero también en la calle y allí donde haya una expresión de dignidad del pueblo canario. Una organización que huye de la exclusión y apuesta por la integración plural de las distintas sensibilidades que desean un cambio en nuestra sociedad.

Reconocemos la existencia de otros muchos espacios de reivindicación, de trabajo positivo para protagonizar un cambio de rumbo en Canarias. Tenemos una cultura popular rica y creativa, que sostiene nuestra identidad como pueblo. Tenemos nuevas oportunidades y la posibilidad de ampliar nuestras libertades. Es hora de construir, de unir, de caminar juntos y decidir nuestras alternativas. Otra Canarias es posible.