Euskal Herria ya es ilegal

El proceso de ilegalización de la izquierda independentista vasca está en marcha. El Parlamento y la judicatura española no han hecho sino actuar sobre un guión ya definido. El Partido Popular y Partido Socialista Obrero Español unidos y en perfecta sintonía a la hora de defender la "España una grande y libre", herencia de la dictadura franquista, está utilizando el principio de que una mentira mil veces repetida se convierte en verdad.

Ha sido necesario todo un montaje mediático, jurídico, político y policial para "demostrar" que la organización armada Euskadi Ta Askatasuna (ETA) dirige todas aquellas organizaciones vascas de carácter independentista, con el fin de ilegalizarlas. La estrategia de la cúpula juridico-política española alcanza su máxima expresión en la igualdad ETA=BATASUNA, partido político vasco legal que cuenta con cientos de cargos electos en todas las instituciones, incluido el Parlamento Europeo y que cuenta con el respaldo de más de doscientos mil votantes.

El guión escrito por el Gobierno español, la policía, el juez Garzón, ... establece por ley y decreto según los que todo aquel ciudadano vasco o vasca que defiende e impulsa democráticamente, desde cualquier campo como los derechos sociales y laborales, la ecología, el internacionalismo, la cultura, la política, ...., la creación de una nación vasca, está dentro del "entramado de ETA" y por lo tanto, debe ser juzgado como un terrorista.

Como secuelas de esta operación quedan la violación de numerosos derechos y principios democráticos básicos como el de la libertad de expresión, la libertad de manifestación y asociación, la desaparición en la práctica de toda división entre los poderes jurídico, político y legislativo, la imposibilidad legal de los vascos y vascas de superar el actual marco político, la negación del derecho a voto de más de 200.000 ciudadanos, la ilegalización de numerosas organizaciones sociales y políticas y el encarcelamiento de numerosos vascos y vascas cuyo único "delito" es en todo caso, su militancia política. Así se ven abocados a largas penas de cárcel bajo la falsa y arbitraria acusación de "pertenencia a banda armada".

"Democracia a la turca" es la expresión acuñada para definir la nueva situación creada con la ilegalización de Batasuna. Aunque cabría añadir que no es nada nueva la política de represión, aislamiento y exterminio de los presos políticos vascos, ni el silencio y/o la manipulación informativa, ni el protagonismo de los tribunales de excepción de la Audiencia Nacional española, por no hablar de la guerra sucia, las desapariciones, tortura y muerte de militantes vascos y vascas, además de la ocupación policial de pueblos enteros, las detenciones masivas de "jóvenes radicales vascos", la videovigilancia de nuestras calles o el control masivo de teléfonos. Aquí y en Turquía la realidad está vuelta del revés: estados que se autodenominan "demócratas" son capaces de desarrollar políticas genocidas bajo el manto protector de la "Europa democrática". Y no pasa nada.

Si no fuera por la represión diaria que sufre Euskal Herria quizás tendrían mayor relevancia las palabras del señor Madrazo, dirigente de Izquierda Unida en el País Vasco y Consejero de Vivienda del el Gobierno Vascongado, cuando dice que "tratan de colarnos un estado de excepción", en referencia a la ilegalización de Batasuna. Puede decirse que el estado de excepción nunca ha desaparecido de esta tierra, ni durante los cuarenta años de franquismo, ni en los 25 de "democracia", pues Euskal Herria permanece ocupada por los mismos cuerpos policiales y militares y España sigue gobernada por los hijos de los políticos del franquismo.

El concepto de país que tiene el gobierno de Aznar no se diferencia apenas de aquel estado centralista y policial donde no cabina las diferentes nacionalidades y en el que se sometía a los vascos a permanentes estados de excepción bajo la acusación de ser "rojos separatistas".

El papel que está jugando el Gobierno vasco ante este estado de excepción puede calificarse de entreguista. Apoyado en el Partido Nacionalista Vasco, Eusko Alkartasuna e Izquierda Unida, el gobierno autonómico de Ibarretxe trata de mantenerse a flote frente a los ataques permanentes de Madrid y el juez Garzón. Preso de la "legalidad" española, el gobierno vasco no hace sino acatarla, aunque eso suponga el recorte de libertades básicas y la violación de decisiones tomadas democráticamente en el Parlamento de tres de las provincias vascas.

Argumentan que les queda muy poco margen de maniobra ante los continuos ataques de los nacionalistas españoles, pero olvidan - sobre todo el PNV - que fueron ellos quienes ganaron las últimas elecciones, olvidan que esas elecciones supusieron la derrota de los partidos españolistas que pretendían desbancar al nacionalismo vasco, olvidan los gritos de "independentzia" lanzados por decenas de sus militantes ante las cámaras de televisión en la noche electoral y, sobre todo, olvidan que – recuérdese el acuerdo de Lizarra-Garazi - la mayoría social vasca está a favor de la superación del actual marco juridico-político que perpetúa la dominación española y francesa en nuestro territorio. La paz sólo llegará a esta tierra cuando España y Francia acepten la voluntad expresada libre y democráticamente por los vascos y vascas.

Al gobierno español le sobra el PNV: ya no consideran necesario un pacto de Estado con los nacionalistas moderados vascos como el que se fraguó en la transición de la dictadura a la supuesta democracia. Según este pacto y a cambio del Estatuto de Autonomía los "nacionalistas vascos moderados" aceptaban "vivir cómodos en España". La derecha española, heredera política de Franco, aspira a desbancar al PNV de las instituciones vascas y a terminar para siempre con cualquier aspiración soberanista. La derecha española ha puesto en marcha toda su maquinaria legal, jurídica y legislativa para alcanzar el objetivo de acabar con lo que llaman "esa mentira histórica que es Euskal Herria", como dijo recientemente Mayor Oreja, ministro y candidato electoral del Partido Popular en el País Vasco.

Por eso, pretender mantenerse a flote, escudarse en el respeto a la "legalidad" aceptando por la vía de los hechos la ilegalización de Batasuna con el fin de "tranquilizar" a Madrid, no es una estrategia ni valiente ni razonable sino abocada al fracaso. Todo lo contrario, el PNV da una imagen de victimismo "frente a Madrid y frente a ETA", al pretender utilizar al mismo tiempo dos caminos incompatibles. Uno es avanzar por el camino de la soberanía, lo cual es exigido por la base que lo vota. El otro es aceptar la "lealtad constitucional" de la Monarquía española, a lo cual es obligado por la oligarquía vasca y española para no perder ciertos beneficios de sus negocios privados.

Una manifestación que muestra el verdadero rostro del PNV.

La actualidad política vasca tan vertiginosa en ocasiones no para de ofrecer significativas paradojas. Ante la avalancha de acontecimientos represivos que se están produciendo en torno a la ilegalización de Batasuna y el consiguiente recorte de derechos de manifestación y asociación una serie de personas, abertzales independientes y progresistas convocan una manifestación en Bilbao bajo el lema "Gora Euskal Herria" ("Viva el Pueblo Vasco") para el día 14 de septiembre. La espectación es grande, se prevee una convocatoria multitudinaria, quizás una de las manifestaciones más concurridas de los últimos años, dado el carácter abierto y progresista que se le da

Automáticamente el juez Garzón, cada vez mayor protagonista de la vida política, edita un auto afirmando que las personas convocantes de la marcha "son parte del entramado de ETA" y por tanto, que la manifestación debe ser prohibida. Esta decisión viene a plantear diversas interrogantes: ¿puede un juez prohibir sistemáticamente el derecho, reconocido en la constitución española, a manifestarse? Si las personas convocantes, periodistas, artistas, etc, son parte de ETA, tal y como afirma el juez Garzón, ¿porqué no las detienen? Por otra parte, en la Comunidad Autónoma Vasca, es el Departamento de Interior del Gobierno Vasco el encargado de regular el derecho de manifestación: varios políticos pertenecientes al Gobierno Vasco defienden el derecho a la manifestación, mientras Ibarretxe e Imaz siguen defendiendo el "respeto a la legalidad".

Llega el sábado día 14, decenas de miles de ciudadanos comienzan a concentrarse en una gran avenida de la capital bilbaína, ancianos, jóvenes, parejas con niños, militantes y simpatizantes de todo el espectro nacionalista vasco, acuden a una convocatoria pacífica y silenciosa que se siente como una respuesta democrática a las medidas represivas de la judicatura y del gobierno español contra derechos democráticos y contra la libertad.

Pero algo ha debido suceder entre bastidores, -las presiones desde Madrid para impedir la manifestación son evidentes- pues antes de comenzar la manifestación un gran cordón policial de cientos de ertzainas armados hasta los dientes y ocultos tras sus pasamontañas, apoyados por dos helicópteros, tanquetas y tanques de agua están ya apostados en la plaza Zabalburu por donde debe transcurrir la manifestación. Sin previo aviso, ante el estupor de todos los presentes en ese lugar, comienzan las cargas policiales, los porrazos y pelotazos, el chorro de agua a presión mezclada con algún tipo de ácido que irrita los ojos. La avenida está abarrotada de gente y aún no ha comenzado a caminar la cabeza de la manifestación cuando ya hay decenas de heridos y contusionados. La gente reacciona con una valentía y dignidad asombrosas, todo el mundo se va sentando en el suelo, a pesar de las sirenas de las ambulancias que evacuan a los heridos. Los ertzainas insultan y agreden a los representantes de la manifestación que tratan de negociar con ellos, son golpeados y barridos por el chorro de agua. En medio de esta gran tensión varias personas se desnudan completamente y se plantan con los brazos en alto ante la policía vasca. Dos son detenidos y aporreados. Posteriormente se sabe que han sido trasladados a Madrid donde un juez ordena su ingreso en prisión acusados de agredir a la policía y de apoyar una "manifestación ilegal de ETA". En medio de la tensión la policía comienza a agredir a las decenas de periodistas vascos e internacionales, que tratan de cubrir la noticia con sus cámaras.

La serenidad y dignidad de la gente ante una situación de pánico que pudo ocasionar una auténtica matanza, la actuación fascista de la policía "vasca", las imágenes captadas para la televisión, y sobre todo, las vergonzosas declaraciones plagadas de mentiras del portavoz del Gobierno Autonómico, señor Imaz y del jefe del Departamento de Interior, señor Balza, alabando la actuación de su policía y justificándola, además de acusar a Batasuna de provocar los incidentes, han llenado de rabia a la mayoría de la sociedad vasca que se pregunta hasta donde llega el servilismo del gobierno de Ibarretxe.

El juez Garzón gobierna en España

Otro hecho protagonizado por el juez Garzón viene a alterar nuevamente la convulsionada vida política del País Vasco. Ordena al Parlamento Vasco que disuelva el grupo parlamentario de Batasuna. Ello provoca un conflicto competencial de envergadura ya que el reglamento de la Cámara Vasca es autónomo para regular su funcionamiento interno. Una vez más este juez invade competencias ajenas y pisotea derechos democráticos básicos.

Ante un momento tan delicado al Gobierno Vasco hace amago de presentar una querella contra Garzón por prevaricación. El gobierno español presiona diciendo que las decisiones judiciales deben cumplirse por encima de todo y amenaza incluso con la retirada de las competencias del Estatuto de Autonomía.

Como dijo Arnaldo Otegi, portavoz de Batasuna, "no es la izquierda abertzale la que no cabe en la democracia española, es el pueblo vasco".

Breves:

El preso vasco Ismael Berasategi se fuga de la cárcel de París al ser sustituido por su hermano Joxean durante una visita a la prisión.

El preso vasco Bautista Barandalla es nuevamente hospitalizado. Aquejado de una enfermedad incurable. Las autoridades penitenciarias niegan su derecho a ser puesto en libertad. El preso denuncia amenazas por parte de los policías que le custodian las 24 horas del día en el hospital.

Familiares del preso Guillermo Merino sufren accidente de tráfico al ir a visitarle a la prisión de Valencia.

SEGI, organismo juvenil vasco, ilegalizado por Garzón, realiza una marcha desde Azkain, localidad vasco francesa, al monte Larrun bajo el lema " Por encima de todos los fascistas, la juventud vasca no tiene fronteras", reivindicando así la unidad de todos los territorios vascos.

Roger Etchegaray, cardenal de la Iglesia Católica declara: "El diálogo debe sustituir a la violencia, el pueblo vasco ya ha sufrido bastante.

La BBC, televisión británica, destaca en un programa que ETA lucha por la independencia del Pueblo Vasco y que cuenta con apoyo popular. La define como "grupo separatista" propio de "una nación de rasgos culturales únicos", y afirma que "los vascos lucharon para proteger su lengua y su cultura durante miles de años y se sienten orgullosos de su historia".

Patxi Eskitzabel sale de prisión tras 22 años encarcelado en cerca de 19 cárceles del Estado español. A su salida declara: " está claro que hoy los enemigos de este pueblo son los mismos que hace 22 años, pero con menos vergüenza".

Una manifestación de varios miles de personas recorre las calles de San Sebastián reclamando amnistía para los presos y refugiados políticos vascos.

El portavoz del Gobierno Vasco, Josu Ion Imaz precisa a Madrid que respetará el marco jurídico. "Hablamos de cumplir el Estatuto de Autonomía y no vamos a propiciar escenarios de ruptura", declaró.

Los presos vascos en la cárcel de Alcalá-Meco inician la cuarta ronda de huelgas de hambre sin que la dirección de la misma mejore sus condiciones de vida.

26 de agosto de 2002. Una fecha para la historia negra de la represión española contra el independentismo vasco: El juez Garzón ordena la suspensión de todas las actividades de Batasuna y el cierre de sus sedes; mientras, el presidente Aznar insta a todos los jueces del Estado español a "no dar un segundo de respiro" a esta formación política y el Congreso español inicia el proceso de ilegalización.

Javier Madrazo, secretario general de Izquierda Unida- Ezker Batua y Consejero del Gobierno Vasco declara que la ilegalización de Batasuna es el hecho más grave ocurrido desde la creación del GAL (organización terrorista organizada bajo el mandato de Felipe González que realizó numerosos atentados y asesinó a 28 militantes vascos en la década de los 90).

El presidente de Navarra, Miguel Sanz, continúa su campaña de ilegalización de la ikurriña (bandera vasca) en los ayuntamientos.

Comienzan los desalojos por la fuerza de militantes y clausura de sedes de Batasuna por parte de la policía española y la Ertzantza (policía "vasca"). Arnaldo Otegi, portavoz de Batasuna afirma que "No está en juego Batasuna, ni una sigla ni una sede política, sino la dignidad nacional vasca. No hay más camino, más pragmatismo ni más posibilismo que hacer frente al Estado Español luchando por la soberanía. Los neofranquistas están haciendo lo que el general diseñó, una democracia autoritaria, vigilada y de recorte de libertades que impide al pueblo vasco decidir su futuro en libertad".

Según el diario Gara, "Tras recibir un nuevo emplazamiento directo del juez Garzón, la Ertzantza irrumpió en las sedes de Batasuna en Bilbo, Donostia y Gasteiz utilizando mazas para derribar algunas puertas y cargando contra los presentes. La operación sigue siendo más extensa en Nafarroa, donde la Policía española y la Guardia Civil han entrado y clausurado ya trece locales. Por la noche hubo numerosas protestas y al menos siete detenciones en incidentes".

La Ertzantza desactiva, tras recibir una llamada telefónica avisando de su colocación, un artefacto explosivo de 10 kilos en los juzgados de Tolosa.

La Ertzantza cierra más sedes y cerca la "Herriko Taberna" de Durango durante quince horas mientras varios militantes abertzales se encaraman al tejado portando ikurriñas.

El portavoz del Gobierno Vasco Josu Jon Imaz califica de "show" la resistencia de los militantes abertzales ante el cierre de sus sedes por la Ertzantza.

Pernando Barrena, de Batasuna, criticó a Imaz "que se ha regodeado públicamente de las palizas que ha propinado la Ertzantza a miembros de la izquierda abertzale. Es portavoz de un gobierno "collabo" como el de Vichy (gobierno colaboracionista francés con el régimen nazi), que sólo sabe machacar a sus conciudadanos y ejecutar leyes extranjeras. Imaz sólo sabe luchar para defender su sueldo millonario y su coche oficial".

Miles de personas se concentran en numerosas localidades de la geografía vasca, convocados por Etxerat, a favor de los presos políticos vascos y en denuncia de las condiciones que sufren en numerosas prisiones españolas.

Un comunicante anónimo avisa de la colocación de un coche bomba en una carretera cercana a Zierbana, Bizkaia, que es desactivado por la Ertzaintza.

Aparece una fosa en Zaldibia, Gipuzkoa, con los restos de dos jóvenes vascos que fueron ejecutados con un tiro en la nuca durante la guerra civil. Más de 5.500 vascos fueron fusilados de forma similar, y enterrados en fosas de las que aún hoy en día, se desconoce su ubicación.

Son ya quince los jóvenes detenidos en Donostia por la Guardia Civil en su última redada, acusados de quemar un autobús. Muchos de ellos han denunciado torturas ante el juez. Uno de los detenidos, Aritz Beristain, declara ante el juez Garzón que "le metieron un palo por el ano, le hicieron ingerir vómitos, le hicieron "la bolsa" provocándole pérdidas de conciencia por asfixia, le amenazaron con violar a su compañera y a su madre, le envolvieron en una manta y le golpearon, le pusieron una pistola en la cabeza y apretaron el gatillo". El juez Garzón ordenó el ingreso en prisión (de Aritz no de la Guardia Civil !).

Jose Miguel C.M. pierde un ojo a consecuencia de la carga policial en la manifestación de Bilbao.

El dirigente del sindicato obrero vasco ELA, José Elorrieta hace un llamamiento a la clase política para "asumir riesgos" ante una situación de "auténtico chantaje político" por parte española e insiste en que las acciones judiciales emprendidas contra Batasuna "vulneran principios y valores fundamentales en un Estado de Derecho".

Euskal Herria, a 28 de Septiembre de 2002