LA BURGUESIA CANARIA EN BUSCA DE FUTURO

La burguesía incipiente canaria otea el horizonte en busca de futuro. Todos sabemos que las elecciones del 99 dejaron al descubierto las crisis interna que atraviesa la incipiente burguesía canaria. El neo-capitalismo liberal y la burguesía en formación se hallan en contradicción con la antigua burguesía caciquil y grupos de la aristocracia mendicante, formada por descendientes de los conquistadores, caciques canarios que ayudaron a Franco y europeos de diferentes naciones asentados desde hace siglos en esta colonia, y los hijos de los que ganaron la reciente guerra civil que asoló a España y colonias tras la rebelión de Franco contra el gobierno de la República. Estos últimos son los que han votado siempre al franquismo o al PP, es decir a quien manda en la metrópoli.

Al lado de esta vieja burguesía que les gusta llamarse aristócratas y Coburgos, ha surgido con la autonomía otra sub-especie, que no clase, formada por funcionarios nombrados por la dedocracia de la CC, la cual ha ido engrosando y controlando el nuevo sector de la economía canaria, que denominamos ya en otro artículo, el Sector Cuaternario, es decir el de los burócratas, enchufados y funcionarios de la administración autónoma; digo sector cuaternario para distinguirlo de los tradicionales sectores productores de riqueza de un país, primario (agricultura), secundario (industria) y servicios.

Desde el pacto PP-CC, esta sub-especie o sector cobró vida debido a su colaboración con el gobierno de la metrópoli y por su dedicación manifiesta a salvaguardar el colonialismo; su conducta y el aumento de la corrupción ha hecho que el pueblo de las islas se desentienda de la política activa y pase a la abstención, por considerar que el sistema electoral que se nos ha impuesto no es democrático ni libre y, además, existen los famosos topes electorales del 6% y del 30%, lo que ha provocado una reacción negativa del pueblo como lo demuestran los 532.000 votantes que se abstuvieron en el 99, es decir más de un tercio de la población harta de mascaradas electorales.

Una parte de la burguesía incipiente que recuperó riquezas en la emigración económica, en Venezuela sobre todo o en el comercio y la construcción entre los años 60 y 72, las invirtió en su día en Canarias, unos en la agricultura, otros, en el turismo y alguna que otra industria. Hay también una serie de industriales europeos establecidos en Canarias hace años, con hijos canarios y con intereses en las islas solamente, que forman parte de esta burguesía incipiente nueva y que hay que tener en consideración porque muchos de ellos ya no están ligados a la metrópoli ni a interéses foráneos.

Con la creación de ATI, algunos se apuntaron en este grupo, sobre todo en Tenerife y despues los de las otras islas, entraron en los partidos insularistas y posteriormente en las AIC y por ese medio en CC, creyendo que esta coalición o ente político les iba a proteger y darle parte de la tarta de las riquezas que se generan en Canarias. Sin embargo, los carcamales de la burguesía primigenia descerebrada, que hemos designado al principio y los hijos de papá, los llamados pijos, y la derecha trasnochada post-franquista, no pueden soportar la llegada de la nueva burguesía incipiente, trabajadora, emprendedora y moderna que busca su futuro, ya que ésta surge del sector trabajador enriquecido con la emigración, con la pesca, con el turismo con los bares, con la construcción o con los negocios en general y, además, porque no tienen apellidos sonoros, aristócratas y de tradición hispana o rimbombante europea ni son descendientes de conquistadores o de los franquistas y porque esta nueva burguesía no está sometida, como ellos, al colonialismo tradicional desde hace siglos y podría, en un futuro, volverse peligrosa y tener aspiraciones independentistas, como ha sucedido en otras colonias del mundo. Para protegerse, han infiltrado algunos de sus elementos en C.C. para que las ideas nacionales no prosperen entre los autonomistas, que ya de por si están tocados del ala, porque muchos de sus dirigentes han militado anteriormente en la UCD española neofranquista de Suarez-Martín Villa o en la falange española.

La cuestión ahora es de saber si esta burguesía incipiente, sin ideología nacional y sin conciencia de clase todavía, se va a dar cuenta que ellos podrían ser la nueva burguesía nacional que surge siempre en las colonias como proceso histórico y que, como toda burguesía de las colonias, se vuelve nacionalista y luchadora que busca como fin último la independencia de la patria. Económica y políticamente, para evolucionar, necesita desgajarse de la metrópoli con la que ya ha entrado en contradicciones económicas, por lo que estamos viendo todos los días, y necesita volar con sus propias alas, comerciando libremente con todos los países del entorno geográfico, sin tener que estar controlada por España. Para hacerse creible debe crear sus propios partidos nacionales, de derechas o neo-liberal, de izquierda social democrata o de cualquier otra tendencia, pero nacionalista-independentista, pensando en un futuro para Canarias como Nación, es decir, llegar algún día a que Canarias entre en las Naciones Unidas como la República Guanche de Canarias y que la bandera, la tricolor de las siete estrellas verdes, ondee entre la de las demás naciones del mundo.

Si esto es así y llegan a ello en su análisis, sólo le hará falta a esta burguesía incipiente romper con la mal llamada aristocrácia mendicante decandente y con los grupos que votan al PP e incluso a la CC, el sector cuaternario y buscar rápidamente una ideología verdaderamente nacionalista-independentista, cosa que no tiene, basada en el principio de la autodeterminación de los pueblos y renunciar a todo tipo de alianzas con los partidos de la metrópoli y a pensar que para construir un país no se debe pensar en las subvenciones que puedan venir de Europa sino en el trabajo. En esa perspectiva, tendrá que pensar en las aliazas nacionales, pues las alianzas o el bloque de alianzas, un día habrá que hacerlas, y deben ser hechas en Canarias con todas aquellas fuerzas y partidos independentistas canarios, clases trabajadoras de la Intersindical Canaria, que buscan arrancar todos unidos, los justos y legítimos derechos nacionales que nos pertenecen históricamente en tanto que pueblo, en tanto que territorio conquistado y colonizado por las fuerzas de las armas, que quiere convertirse en una Nación libre y soberana donde trabajen dignamente todos los hijos de Canarias.

Antonio Cubillo Ferreira*

*Presidente del Congreso Nacional de Canarias.

E mail: cnc@ctv.es

**Publicado en El Día, el 22-7-01