Fuego cruzado entre Bush y la prensa norteamericana por la actual cobertura de la crisis de Irak |
El enfrentamiento entre la Administración Bush y la prensa norteamericana por los soldados estadounidenses muertos en Irak sigue creciendo. Mientras el gabinete del presidente de los Estados Unidos trata de minimizar el impacto de las bajas de guerra, los medios comienzan a optar por otra línea: "hay que evitar que sean seres anónimos muriendo en el anonimato", argumentan. La semana pasada, el número de estadounidenses muertos en Irak bajo fuego enemigo desde el fin de la guerra superó la barrera del centenar. Y la cifra es mucho mayor si se tienen en cuenta suicidios, accidentes y otras muertes no producidas en combate, según informa el sitio web "Iraq Coalition Casualty Count", que lleva un registro apoyado en informes oficiales. Los críticos conservadores insisten en que los medios tienen una obsesión morbosa con la cifra de bajas, mientras los liberales afirman que los periodistas han sido intimidados por la administración Bush para que resten importancia al asunto. La mayoría de los analistas coinciden en que las principales cadenas televisivas, si bien informan de las muertes, las mantienen en segundo plano. Al principio, sostienen, la cobertura era más personal. Se veían fotos y se daban nombres pero a medida que las muertes comenzaron a crecer, las informaciones se han vuelto más anónimas y despersonalizada. Recientemente, el periódico neoyorquino Newsday publicó unas fotografías acompañadas de breves biografías de cinco soldados muertos en Irak, junto a un comentario que condenaba duramente el desinterés de los medios. "Seres anónimos muriendo en el anonimato", titulaba el reportaje. Un editorial de USA Today publicado el jueves pasado volvía sobre lo mismo: "Proteger las trágicas llegadas de ataúdes a los Estados Unidos de la vista de nuestros ciudadanos es parte de una inquietante respuesta a las recientes preocupaciones del público sobre la guerra", denunciaba el texto. Al margen de la atención dada por los medios al conflicto, la preocupación pública por la cifra de bajas en Irak es evidente: en un sondeo difundido la semana pasada por The Washington Post y la cadena ABC, el 55 por ciento de los encuestados la consideró "inaceptable". A esto hay que sumar que si los muertos han recibido poca atención de los medios, los heridos ni siquiera aparecen. Exceptuando a Jessica Lynch la soldado recibida como heroína tras ser rescatada de un hospital iraquí- no han habido historias basadas en los heridos. Incluso, el número real de heridos es motivo de especulación dada la falta de cifras oficiales. (28-10-2003) |