Ante los cambios en este siglo que se preveen, no es posible olvidarse de Canarias
Todo lo que ha cambiado el archipiélago y lo que cambiará... Se ha vivido un
siglo XX ambisioso, con todo tipo de proyectos que tanto desde fuera como
desde dentro han afectado a las islas. Sin duda alguna, en los próximos años
habrá más de lo mismo. De todas maneras, el contexto en el que queda Canarias
cada vez más dependiente del exterior, concretamente de Europa. En el siglo
XXI, el archipiélago no solo se encuentra y se encontrará con la prosperidad
sino también con lo opuesto; la acción es igual a la reacción pero en
sentidos opuestos.
Cuando la Europa Occidental entre nuevamente sus terrenos en conflicto, ni
África ni América aún no serán sufiente mercado para trasladar nuestros
intereses económicos; se estará, sin duda alguna, mejor que ahora pero no muy
diferente, no lo suficiente. Ese conflicto (USA-Europa o inestabilidad en EU
occidental), afectará gravemente a Canarias, llegando el mayor toque de
atención a un monocultimo que ha tenido Canarias, siendo no el final de la
economía del archipiélago pero, paradójicamente, el peor resultado económico y
social recordado en relación a la situación vivida en los últimos años del
siglo XX.
Incluso el nombre de Canarias volverá a oirse en el mundo entero, esta vez
por la viveza de sus volcanes, no hablo de grandes catástrofes pero, como
mínimo, se verá en el S. XXI estampas de fuegos y azufres, en paisajes con y
sin verdor. Finalmente, como siempre, el isleño, tanto en las duras como en las
maduras, sabrá mantener el tipo, el canario seguirá en la pauta de un pueblo
mestizado por los que vienen y van, todos enamorándose de esta tierra de las
Islas Afortunadas, siendo esta la Videncia de las Insulas.