El presidente Hugo Chávez demuestra una vez mas su madurez política y su respeto por la democracia participativa.

P. Luis Barrios

Yo sinceramente no creo que el problema en Venezuela sea el presidente Hugo Chávez. Ésta es una respuesta simplista. De igual manera, tampoco creo que el Presidente Chávez tenga todas las respuestas para solucionar los problemas de Venezuela. Lo que sí yo creo, es que es una de las pocas personas que se ha atrevido a decirles al imperialismo yanqui, a la oligarquía venezolana y a la Iglesia Católica una serie de verdades que a esta gente le duele.

Comenzando por reconocer que estas tres instituciones, históricamente, han demostrado su hipocresía y distanciamiento porque no les interesa para nada el bienestar del pueblo venezolano. Muy particularmente, la iglesia como institución, tanto católica como protestante, debería comenzar por devolverle al pueblo todo lo que le ha robado y practicar el Evangelio Social del hermano Jesús. Este asunto es tan grave que a principios de noviembre de 2001, la Agencia de Seguridad Nacional, El Pentágono y el Departamento de Estado de Estados Unidos se reunieron por dos días para tratar la política de Estados Unidos hacia Venezuela. E indudablemente, este tipo de reuniones no es nuevo. También se dieron en 1953, 1963 y 1973 antes de los golpes de estado en Guatemala, Brasil, República Dominicana, Chile y Argentina. Por estas razones, la constante propaganda en los medios de comunicación contra el gobierno de Chávez, desinformando sobre la verdadera realidad con el propósito de crear un malestar en el pueblo. En la actualidad, la crisis verdaderamente alarmante en Latinoamérica es Argentina. Sin embargo, no se discute con la misma magnitud que se analiza y se ataca al gobierno de Chávez. La situación de Argentina será discutida más adelante dentro del terrorismo económico. Mientras tanto les recuerdo, todo esto es terrorismo político.

Por otro lado -y esto lo digo por mi experiencia de lucha contra el imperialismo estadounidense quien mantiene a mi patria Puerto Rico bajo el yugo del colonialismo por más de un siglo- por regla de liberación y reconociendo que hay excepción a las mismas, a lo que el gobierno de Estados Unidos apoya o está en contra yo lo examino con la hermenéutica de la sospecha. En otras palabras, no les tengo confianza porque sus agendas tienden a ser macabras, de explotación, de control y oportunismo. La historia es testigo de lo que digo.

De aquí el que crea que el enemigo más grande de la oposición al gobierno del presidente Hugo Chávez no es la oposición venezolana sino el gobierno de Estados Unidos quienes tienen unos intereses muy personales en el petróleo venezolano y pocas preocupaciones por los procesos democráticos en Venezuela. ¿Cuánto daría yo porque la Constitución de Estados Unidos tuviese una cláusula que permita un referendo revocatorio? De esta manera hubiésemos salido del problema llamado George W. Bush hace rato. Por otro lado, la llamada oposición venezolana no deja de ser una resistencia "made in USA" y esto no deja de preocuparme porque en la misma yo conozco a personas muy serias las cuales tienen mis respetos. Pero también reconozco que tres organismos que han demostrado su historia consistente en la violación de derechos humanos y en no creer ni en la democracia representativa ni mucho menos participativa son quienes lideran -junto al gobierno de Estados Unidos- la campaña de oposición contra la revolución bolivariana: la oligarquía venezolana, el exilio cubano y la Iglesia Católica.

Esto deja mucho que decir y que cuestionar. Yo siempre he creído que solo basta con mirar y saber quienes son tus enemigos/as y de esta manera tu sabes el tipo de trabajo que estas haciendo. Consecuentemente, con esto no estoy diciendo que Chávez sea un Santo, el Elegido o un Beato, reconozco que como cualquier ser humano ha cometido errores. Ahora bien, lo que estoy diciendo es que es el mejor gobierno -o mejor dicho, mas democrático- que ha estado en el poder venezolano en los últimos 50 años. La historia corrobora lo que les digo. En otras palabras, dejen a Chávez gobernar en paz.

P. Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York