FIESTAS DEL BEÑEMER
¿QUÉ CELEBRAMOS REALMENTE LOS CANARIOS EN LAS FIESTAS DEL
BEÑEMER DEDICADAS A LA DIOSA CHAXIRAXI O VIRGEN DE LACANDELARIA?
Desde los albores de la humanidad el principio
femenino rige la fertilidad. Durante más de 25.000 años solamente las mujeres
personificaron a la Diosa de la Tierra y presidieron los ritos agrícolas como
lo prueban los múltiples testimonios arqueológicos en los que abundan las
esculturas femeninas de Magas, sacerdotisas vestales (en Canarias conocidas
como Maguadas o Arimaguadas). Las divinidades masculinas “inferiores” surgieron
más tarde y estaban sometidas y subordinadas a la Diosa-Madre. Al principio,
estas divinidades eran un paredro (paredro=divinidad inferior). Las fiestas de
las dos épocas de siembra consistían en diferentes ritos practicados durante
nueve días, que incluían procesiones de duelo por la muerte del paredro de la
Diosa. Algunos de éstos eran secretos y las Maguadas participantes guardaban juramento
de no divulgarlos.
En estos ritos muchas veces tenían lugar procesiones
en que llevaban las imágenes sagradas a los campos. Durante la primavera, la
procesión iba a pie y en carro; y en otoño, en parihuelas; siempre acompañadas
por bailarinas y música ya que el ruido era necesario para producir las
tormentas (magia simpática) que acompañaba a la lluvia. Posteriormente, el rito
se enriqueció con mujeres que llevaban cestillos o coronas de flores,
plañideras y dramatizaciones cantadas (endechas) en las que se recreaba la
tristeza de la Diosa por su paredro muerto (las semillas). Junto a ellas había
mujeres que permanecían sentadas para alentar a la semilla a la germinación: al
igual que las mujeres traían hijos al mundo, su postura haría que la semilla
germinase.

Independientemente del tipo de celebración o de las
particularidades de cada rito agrícola, todos se fundamentan en las
constelaciones. Los sacerdotes y sacerdotisas en la antigüedad tenían un
conocimiento bastante avanzado de la astronomía, y sabían cuándo los astros
estaban en determinada posición y cuando se acercaban los cambios de clima:
inundaciones, crecida de los barrancos, lluvia o sequía. Esta sabiduría les
proporcionaba un buen margen de certeza para que los fenómenos metereológicos,
esperados y solicitados mediante sus ceremonias, se cumplieran. Por tanto, las
fechas elegidas para la práctica de los ritos mágicos, dependían de la
aparición de ciertos grupos estelares.
Un año más, los Canarios en general y los tinerfeños
en particular, celebramos nuestro ancestral Beñemer, y al igual que nuestros
antepasados guanches compartían durante las fiestas beñemeres su leche, su
gofio y su carne de cabra u oveja, y su charcequén, hoy los guanches actuales
continuamos con nuestro ancestral culto a la Diosa Chaxiraxi y compartimos
nuestras guativoa.
Tenerife-Canarias 15 de agosto de 2004.