El chorizeo en Kanarias

Los Cabildos

José R. Moreno

Canarias, para mí, son siete islas y un solo pueblo. Los canarios no somos siete tribus enfrentadas; por lo tanto, no podemos tener siete gobiernos y esto es una de las muchas razones que hay para exigir la disolución de los Cabildos.

Ahí tiene el Cabildo un ejército de hombres limpiando y podando pinos en las cumbres como si fuera una finca de perales. ¿Es que pretenden alimentar las próximas generaciones con pinocha?

El Cabildo, de manera habilidosa, ha plantado de pinos las tierras del ganado, consiguiendo, con este macabro hecho, echar a los pastores de las cumbres, porque con en ese chanchullo que tienen ahí es donde mangonean dinero público.

El Cabildo ha tirado cientos de cubas de hormigón en las cunetas de las carreteras, y a los agricultores que lo necesitan para la reparación de las carreteras, pa’ sacar las cosechas de sus terrenos, no les dan ni un duro. ¡¡¡Ese es el interés que tiene el Cabildo por ayudarle a los agricultores!!!

Cuando los agricultores -los pocos que quedan ¡claro!- van a coger o están cogiendo sus cosechas de papas, los mercaderes inundan el mercado, poniendo los precios de la papa canaria por los suelos. Y no hablemos ya de la actitud abusiva de los intermediarios de aquí, que ganan más en un día que el agricultor en todo el año ¿Y qué hace el Cabildo? ¡Nada!

Los mercaderes entierran el mercado con papas de Inglaterra, de Israel o vaya usted a saber; incluso, las venden como papa de Canarias sin etiquetar y aquí no pasa absolutamente nada. Por eso, me dirijo hoy también a los compañeros que escriben en esta página y les pido que aporten algo en defensa de los pequeños agricultores; ¡de los pocos que quedan! ¿Por qué tenemos que abandonar nuestros campos? ¿Por qué tenemos que abandonar nuestra tierra canaria? Es el gobierno canario el que tiene el deber de atender a cada isla de acuerdo con sus necesidades; y que trabajen más los diputados, que solo se dejan ver para las elecciones.

Por lo tanto, tenemos que exigir la disolución de los Cabildos, ya que estos son instituciones parasitarias propias del feudalismo más rancio, como si todavía fuéramos islas de señorío de la época de la conquista, que nos impusieron para mantener al pueblo canario dividido.

Y es más que necesario; es urgente reformar el sistema electoral para acabar con los chantajes insularistas y mezquinos. Los votos de los canarios han que tener todos el mismo valor y para eso hay que establecer una lista única para todas las siete islas canarias.

Yo, en las próximas elecciones, pondré una papeleta dentro del sobre que diga: DISOLVER LOS CABILDOS. No necesitamos ese ejército de consejeros parasitando en unas instituciones anacrónicas.

24 de Enero del 2003