Obligación y responsabilidad de la clase trabajadora

La clase trabajadora tiene la obligación y responsabilidad de liderar la lucha por nuestra Independencia.

No compartimos los oportunismos de Intersindical, como tampoco podemos hacerlo con sectores llamados nacionalistas, cuya actitud meliflua y colaboracionista con el colonialismo español permite que se alargue su dominio en nuestra tierra. Es irresponsable este pretendido doble juego, donde aflora el miedo intrínseco del colonizado, al tiempo que su falta de coraje le puede hacer pensar en manipular las intenciones reales, bis a bis, de los españoles.

Si los sindicatos son, o pretenden serlo, representantes del proletariado, los asalariados, no pueden ni deben ser instrumentos en la manipulación de su doble explotación, como colonizados y como creadores de riqueza; como productores de "plusvalía".

Hemos visto en estos días de Mayo la toma de posición de los sindicatos españoles haciendo camino a su huelga general y a los nuestros solidarizándose con los intereses comunes, con la problemática del Estado español. Pero no ocurre lo que responsablemente debería ocurrir, ser solidarios con nuestro inalienable derecho a reconquistar la libertad arrebatada, nuestra indeclinable Independencia. Está la conciencia del proletariado ahogada en el marasmo propagandístico de la globalización y sus drogas, la propiamente dicha y el consumismo absurdo, que sirve para esclavizar más aún; la aculturación, los nuevos valores circenses; léase fútbol, etc., que no crean el deseado espíritu deportivo, sino que ensalzan aún más la mediocre y pobre escala de valores de un sistema que tiende a anular todo aquello que debe dignificar al ser humano. Es evidente que tener buenos músculos hoy se valora mucho más que tener cultura y cerebro, y esto, si no hay equilibrio, siempre fue una característica facistoide; la arrogancia, la fuerza 'per se', y ello es lo que imprime su sello al colonialismo en nuestra tierra.

Cuando un político afirma, con notorio desprecio, que una cosa es el progreso y otra el progresismo, es, evidentemente, fascista. Lo primero puede conllevar a la bomba atómica y otros disparates para someter y destruir; lo segundo puede y debe establecer límites a los privilegios que detentan los ricos y poderosos, buscando una sociedad más justa y un reparto más equitativo de las riquezas que son producidas íntegramente por el proletariado, la clase a la que mal se le paga, creando unos beneficios, "plusvalía" , que abusivamente van en usufructo y propiedad de lo que en origen no son otra cosa que parásitos y especuladores.

Hemos visto en el Canal7, en Gran Canaria, a quien hay que agradecer la valiosa oportunidad, intervenir por el SOC a unos compañeros elocuentes, como no, pero evadiendo la esencia del problema. Y hoy (sábado 5/5) leemos por qué la clase proletaria vota a un fascista en Francia. Simple, su instinto de clase sabe donde están las contradicciones y que, al exacerbarlas, creará los condicionantes para que surja la crisis que la llamada Izquierda (socialdemocracia) de siempre ha paliado a favor de quienes sirven el sistema: la globalización, el capitalismo del cual son secuaces.

El rechazo a los inmigrantes está más que justificado. Las cataplasmas, las panaceas piadosas no son la solución. Los continentes y naciones han sido saqueados por el sistema; cada dólar invertido les ha dejado un beneficio de 23$. Lo lógico es que aprendan a defender lo suyo en su tierra y no transferir su miseria. Que luchen por lo suyo y que mueran por desenmascarar en su país a los cómplices de quienes le chupan la sangre. Se llamen como se llamen, partidos de "izquierda", sindicatos, ONGs, ecologistas o lo que fuera. Esta lucha, particularmente en las colonias, no tiene otra salida. Hoy como nunca, es 'Patria o muerte'.

Las llamadas democracias europeas nunca ayudaron a la democracia real, siempre fueron y son democracias con minúscula y meramente formales. Son los mismos que traicionaron a la República española y que apoyaron, con el Comité de no intervención, a los fascistas españoles, alemanes e italianos. Nada ha cambiado, excepto para peor, para agudizar la explotación de clases y agudizar los problemas coloniales.

La esencia del problema es el colonialismo. No puede haber intereses en planificar racionalmente cuando el sistema sólo busca exprimirnos con saña en provecho de sus egoístas intereses. No buscan nuestros bien, sólo buscan sus provechos. No han sido 130, han sido 169.000 foráneos, entre españoles y europeos, lo que agudizan nuestro paro y miseria.

Las tecnologías no están al servicio de lo nuestro, lo están al servicio, una vez más, de los intereses coloniales. Hay que tener la valentía de reclamar nuestros derechos legales y democráticos contra esta situación fascista y abusiva, que es lo que rige desde hace 550 años hasta hoy. Las neuronas hay que mirarlas en la dirección correcta, obtener y viabilizar el camino de nuestra libertad hacia la Independencia. Un general de la OTAN nos salva, aunque él mismo confiesa que no hay enemigo posible. En efecto, son Uds. los únicos enemigos, los de siempre, los que nos ocupan ilegalmente nuetra tierra Canaria y no respetan los valores que dicen defender. No carecen de inteligencia, pero la emplean negativamente; carecen de asimilación cultural fomentando valores irracionales. Los enemigos de Canarias son Uds. que profanaron nuestra tierra sin respetar nada de los valores que presumen defender,

Si quieren hacer "honor" lo tienen fácil: dejen a Canarias, den ejemplo de pundonor. Esto es lo que tienen que denunciar los trabajadores, quiero decir sus portavoces, en un Primero de Mayo y no desviarse de lo básico de nuestras reivindicaciones frente a la doble explotación como colonia y como fuerza de trabajo: Libertad e Independencia. Rompan con los descafeinados de la "Tercera vía" tan defendida por los medios de la propaganda española o proespañolista.

El repudio a estos políticos por los trabajadores y el resto de nuestro pueblo debe ser rotundo y de claro castigo.

Elio Rodríguez-Figueroa