Diario de Avisos, 24-1-02

Europa Press

El hundimiento de la Isla por el colapso del Cumbre Vieja carece de fundamento

La información sobre el posible hundimiento parcial de la isla canaria de La Palma debido al colapso del volcán Cumbre Vieja y la posterior destrucción de toda la costa atlántica de América por la ola gigantesca generada, como se publicó en algunas de las más prestigiosas publicaciones internacionales de vulcanología, carece de fundamento científico y es "exagerada, absolutamente fuera de proporción y alarmista", según concluye un experto del Centro de Investigaciones Sociológicas (CSIC), el vulcanólogo Juan Carlos Carracedo.

Este vulcanólogo, que estudió en profundidad el citado volcán en un proyecto hispanofrancés durante la pasada década, aseguró a Europa Press que "se trata de una noticia que carece de rigor científico, que contraviene las conclusiones de un congreso internacional y que pone tal carga alarmista y catastrofista que hace mucho daño a la credibilidad de la ciencia". Además, aseguró que en toda la historia de la humanidad se ha producido un hecho de similares características.

Juan Carlos Carracedo, que expondrá sus conclusiones en el programa de La 2 de TVE "El escarabajo verde" sobre la falta de rigor en algunas informaciones periodísticas sobre temas científicos, explicó que la interpretación "alarmista" de la situación volcánica del Sur de La Palma surgió de un reportaje realizado por la BBC con motivo de un proyecto científico realizado sobre este volcán canario por expertos españoles y franceses entre 1992 y 1997, a los que se sumaron al final del trabajo un grupo de científicos ingleses.

Según este vulcanólogo, la cadena británica BBC se interesó por las conclusiones del congreso internacional en el que se presentó este trabajo, iniciado a instancias de la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología. Así, pidió a Carracedo intervenir pero ofreciendo una versión "innecesariamente alarmista, que contravenía las conclusiones del congreso", por lo que este experto declinó participar.

La BBC entonces recurrió a los científicos ingleses que había participado en las últimas fases de proyecto aunque de forma "subordinada al trabajo que habían hecho los españoles", que sí dieron una versión "absolutamente exagerada, fuera de proporción y sin fundamento científico", pese a haber participado en el congreso internacional en el que se descartaba tal posibilidad de catástrofe. Esa información fue recogida posteriormente por las principales publicaciones internacionales del sector.

Sin embargo, la realidad, según este experto es muy distinta. Según explicó a Europa Press, la isla canaria de La Palma, y especialmente su zona sur, donde se encuentra el volcán Cumbre Vieja, "es volcánicamente muy activa, entre las más activas del mundo, pero no ofrece ningún riesgo importante".

Esa actividad se debe a que el citado volcán "se está desarrollando geológicamente hacia estadios que pueden ser inestables en el futuro geológico, pero es una probabilidad de algo que puede ocurrir o no en un futuro que puede ser de miles de años. Es exagerado y acientífico aplicarle la escala humana como algo que puede ocurrir en un futuro inmediato", insistió.

Carracedo precisó que se trata de un fenómeno geológico que no se puede trasladar a la escala humana "de ninguna manera". "En ningún caso ofrece peligro inmediato", aseguró.

Además, en el caso de que se produjera un fenómeno similar al anunciado, las olas que se generarían no serían de centenares de metros de altura, como se informó, sino de algunas decenas de metros. "No hay absolutamente ninguna razón en la geología -apuntó- para que las olas que se puedan producir en este fenómeno tengan centenares de metros de altura, sino todo lo contrario".

De hecho, adelantó a Europa Press que va a presentar próximamente en el congreso de la American Geofisical Union, que se celebrará en Washington, unos descubrimientos geológicos consistentes en unos depósitos de antiguos "tsunamis" (olas gigantescas producidas por maremotos) encontrados en la isla de Gran Canaria, "que indican que la ola en ningún caso alcanzó unas pocas decenas de metros".