Sembrar confusión y recoger verdades
Hay personas que de su capa hacen un sayo. Embuidas en su subjetividad, ponen vida a cualquier posibilidad objetiva cuando ésta desmerita o anula sus argumentos.
Las fuerzas que hacen la historia están realizadas por hombres y mujeres y la voluntad de los mismos son la expresión de sus ideas, que se reflejan socialmente influidos por el medio que habitan, caracterizando las clases sociales que determinan el origen de sus condiciones económicas, así como las contradicciones entre ellas con las magnitudes básicas: explotadores y explotados; y, en nuestro caso, asientan dos conceptos: colonialistas y colonizados, para ello, y a priori, poner fin a tal situación la posibilidad de sofisma es nula, entrando a desacreditar un concepto, el de la Independencia, nada que ver sino es para sembrar cizaña.
Lo que Amaga, una vez más, en su finalidad de desunir plantea: "Nacionalismo es una ideología, Independentismo no tiene contenido ideológico. Poco tiene que ver "el culo con las témperas", pero aquí raya en el disparate y lo absurdo. Nacionalismos pueden haber decenas o miles; se puede ser nacional-colonialista, fascista, nazi, etc., pero para que un territorio sea libre sólo puede serlo cuando es independiente. Esto será lo que permita crear las condiciones económicas y reafirmarlas en el plano político, camino de una libertad real.
Es imprescindible comprenderlo. La Independencia es nuestro marco necesario para desarrollar una sociedad libre y democrática, donde la escoba de la ética y su concepto de la moral barran las estructuras de la corrupción y la podredumbre mal oliente del sistema colonial. Los enfoques ideológicos debieran ser aquellos que en todos los aspectos conformen una sociedad más justa, comprendida y aceptada por la mayoría de nuestro pueblo.
El respeto propio tiene como aspecto básico la Independencia, y su filosofía es la dignidad de la historia, de la propia. Es un disparate hablar de la ideología de la Independencia, pero lo que raya en el absurdo de la sofismada erudición es la ideología nacionalista con criterio singular. Nacionalismos son, lógicamente, como cualquier otro posicionamiento de grupos, el reflejo de los intereses de clase en lo económico y sus proyecciones de impactos socioculturales, etc., etc. Ello va desde el fascismo ultra nacionalista a cualquier otra variante de como estructurar la sociedad.
En lo que concierne a Canarias, es de agradecer que el planteamiento sirva para desenmascarar "de propia voluntad" a quienes están solapadamente por mantener el colonialismo. La población de nuestra Nación canaria cuenta con más del 60% guanche como cuerpo social, con su ética y un sentido sociopolítico diferenciado, que es la razón de ser de su espíritu independentista. Los diferentes sectores, unos son válidos y otros tapaderas de traidores supuestamente anticoloniales, pero que no rompen sino justifican alguna forma de colonialismo buscando válvulas de escape a su indefinición.
Los independentistas tenemos claro las raices étnicas y consideramos con objetividad los entronques poblacionales; respetamos nuestras tradiciones, con clara conciencia de nuestras diferencias. Tenemos la voluntad y la conciencia de querer y poder ser independientes.
El nacionalismo tácticamente puede justificarse para obviar enfrentamientos inoportunos. Hacer de ello el eje de nuestra liberación es falsear y justificar la ocupación colonial.
Como jalón histórico y mezcolanza de confusas ideologías, con mucha demagogia, ahí está el nacionalismo, que si fuera unitario y anticolonial tendría la misión de encaminarnos a nuestra Independencia, al menos en lo territorial, ya que los sectores eventualmente predominantes marcarán la impronta "ideológica" resultante de los intereses económicos, que esperamos sean lo más beneficioso para la Nación canaria. Esto nos llevaría a confirmarnos como Estado, formando una comunidad estable y a asumir, en base a nuestras afinidades, las propias maneras de ser y convivir, aplicando el sistema económico más racional y, culturalmente, resaltando las particularidades de nuestra idiosincrasia como pueblo liberado de tutelajes hacia su plena Independencia.
Insistimos. La idea de nación como motor ideológico sólo es posible en un territorio libre e Independiente. Somos los contribuyentes, los creadores de riqueza en esta tierra nuestra, los que daremos forma y marcaremos los principios ideológicos de progreso y libertad.
Los nacionalismos y sus varias expresiones sólo son posibles en plena Independencia. Nada tienen que ver los deseos de Amaga con la realidad.
Y en lo que concierne a su referencia a Guillermo Ascanio y Moreno, de quien fui amigo y subordinado; él era jefe de la 8ª División y yo miembro de su estado Mayor, comunista e independentista (Uds. se pronuncian como anticomunistas y buscan justificar formas coloniales, tales como mantener el Ejército de ocupación). De todas formas gracias, una vez más, por redifinirse sin paliativos
ELIO RODRIGUEZ-FIGUEROA