Bagdad, un año después de Couso
Oriol Rigola I Díaz
Se cumple un año de la ofensiva final de las tropas de la coalición angloestadounidense sobre Bagdad, que se selló con un broche de sangre y metralla aún presente en las paredes del Hotel Palestine, sede de la prensa internacional independiente durante toda la guerra. A las once de la mañana, después de más de media hora sin fuego cruzado, un tanque Abrahams M1 de la 3ª División de Infantería del Ejército de Estados Unidos (apodados familiarmente como The Killers-los asesinos-) lanzó un misil contra el piso 14 del hotel. El impacto mató ipso facto a Taras Protsyuk, cámara de la agencia Reuters, e hirió de muerte a José Couso, cámara de Tele 5, que murió horas más tarde en el Hospital Ibn Nafis. Tan sólo 3 horas antes, un avión militar estadounidense había lanzado dos misiles contra las sedes de las televisiones árabes Al Jazeera y Abu Dhabis, matando al periodista Tareq Ayub, hiriendo a su cámara y dejando 27 personas atrapadas entre los escombros.365 días más tarde, una delegación de HAC (Hermanos, Amigos y Compañeros de José Couso) ha viajado a Bagdad, encabezando la Iniciativa José Couso contra los Crímenes de Guerra, para rendir un homenaje a los periodistas asesinados en el ataque al Palestine, Al Jazeera y Abu Dhabis TV. Ayer Javier Couso se reunió con los doctores del Hospital Ibn Nafis para agradecerles sus esfuerzos por salvar la vida de su hermano y hoy celebrará un acto de homenaje frente al Palestine en memoria de los más de 15 periodistas asesinados durante la guerra y la ocupación de Iraq. Entretanto, en Bagdad se respira un ambiente de calma tensa que no es ajeno a los enfrentamientos entre las tropas de la coalición y las milicias chiíes y la resistencia en varios puntos del país.
"Vino a explicar la verdad sobre la guerra" Javier Couso llegó al Ibn Nafis a las 10 de la mañana de ayer entre una nube de fotógrafos y cámaras de medios y agencias internacionales, mientras los guardias de la puerta hacían gala de un nerviosismo bastante extendido entre los hombres armados en la capital iraquí. " Tenemos miedo de que entren los norteamericanos" espetaba uno de ellos, mientras solicitaba a los acompañantes de Couso que le cedieran sus teléfonos móviles. Todo el equipo de doctores que participó en la operación de José Couso el 8 de abril de 2003, entre ellos 3 mujeres anestesistas, esperaba a su hermano en la sala de actos del hospital, donde el director recordó el episodio como " una ocasión muy triste. Ha pasado un año desde que intentamos salvar su vida, pero desafortunadamente no pudimos. Fue muy duro para nosotros, no sólo por su familia, sino porque él venía a explicar la verdad sobre la guerra." Antes de entregar sendas placas de agradecimiento escritas en árabe para el director y el equipo médico de parte de la familia, Javier Couso les explicó que ésta era una visita de agradecimiento: "Aunque mi hermano ya no está, es un consuelo grande y una tranquilidad saber que en los últimos momentos de su vida fue bien atendido. Entendiendo el duro momento que pasa Iraq, mi hermano encontró en ustedes el buen trato y la profesionalidad que merecía, sin importarles su procedencia. Gracias a todos en nombre de mi familia." Tras hacer un retrato colectivo de todo el equipo con Javier Couso, el director y subdirector mantuvieron un encuentro más íntimo con la delegación de los HAC en un despacho del hospital, donde el primero aseguraba al hermano del cámara que " con sinceridad, la muerte de José afectó a todo el personal del hospital. No nos importaba si era periodista o civil. Intentamos proveer de salud y asistencia humanitaria a todos los pacientes que nos llegan, sean de donde sean."
"Hay muchos José Couso aquí dentro" Couso se comprometió a hacer gestiones para que varios doctores del hospital puedan hacer un training ( curso de formación) de enfermería y cardiología en España con miembros de la ONG Movimento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL), que hace meses envió material y personal formado en cardiología para asistir operaciones en el hospital. " El problema- explicaba el subdirector-es la burocracia y los donantes, que no suelen permitir que el training se haga en otro país. Hay que tener en cuenta que hemos estado aislados durante 15 años, sin tan siquiera recibir las revistas médicas." El Ibn Nafis es un hospital especializado en cirugía cardiovascular, pero la urgencia de la situación les obliga a recibir pacientes de todo tipo. Con un equipo limitado (56 especialistas, 106 médicos residentes y 109 miembros del personal sanitario) han realizado 3000 operaciones en estas 2 semanas, esforzándose con el mismo ahínco que pusieron en salvar la vida de José Couso. Disponen de sólo 175 camas para atender a los 700 pacientes que les han llegado en las últimas 24 horas. Explican que la situación sanitaria en Iraq está lejos de mejorar: " Nada ha cambiado en un año para ayudar al trabajo sanitario. Nos falta instrumental, personal y medicinas y hay una fuerte restricción a las importaciones de todo tipo. Además, necesitamos un nuevo hospital para atender a todos los pacientes que nos llegan. Solicitamos ayuda al Gobierno Español para ampliar el centro, les solicitamos que transmitan esta demanda. Estamos haciendo una llamada de socorro, porque hay muchos José Couso aquí dentro."
Observatorio sobre la Ocupación
Tras la visita al Ibn Nafis, Javier Couso y el resto de acompañantes de la Iniciativa visitaron el Observatorio sobre la Ocupación en Iraq (International Occupation Watch Center), donde se entrevistaron con la directora, Iman Al Khamas. Creado el pasado mes de julio, el Observatorio quiere hacer un trabajo de monitoreo y observación de los efectos de la ocupación en lo referente a la situación de los derechos humanos, la economía, las instituciones políticas y la soberanía del pueblo iraquí. Iman Al Khamas describe la actual situación de Iraq como "difícil y peligrosa. En estos momentos hay enfrentamientos en varios puntos del país: Nasiriya; Basora; Amar; Karbala; Nayaf; Al Sadr; Adamia; Ar Ramadi; Kirkuk y varios puntos de Bagdad. El ejército está usando armamento pesado, bombardeando edificios civiles y residenciales, atacando a la población por tierra y aire. Contamos con el número de soldados muertos, pero no con el de civiles iraquíes. En los hospitales de Faluya la gente muere desangrada tras los tiroteos; no hay medicinas y no hay equipos. Ayer una familia llevó a su hijo enfermo al hospital y los soldados impusieron el toque de queda en pocos minutos, impidiendo que le atendieran. Los doctores nos han llamado pidiendo socorro, y ayer llegaron a escribir a Kofi Annan para pedirle que acabe con el asedio de la ciudad, que dura ya 3 días. Tampoco tienen agua: hemos recibido una llamada de socorro de una localidad cercana asegurando que llevan 3 días con el agua cortada, y les llega de Faluya. "
Violación de derechos humanosAl Khamas explicaba que, ante los abusos de poder constantes por parte de las tropas de la coalición, el Observatorio ha tenido que centrar su trabajo mayoritario en el área de derechos humanos. " Esta misma mañana he visitado Dora, una población cercana a Bagdad, donde los soldados arrestaron a 2 personas sin motivo aparente. Les pegaron una paliza y uno de ellos tiene 3 costillas rotas y hematomas en la cara", explicaba mostrando las imágenes. " A uno de ellos le sacaron de su casa a golpes y se lo llevaron a la comisaría. Él no sabía inglés y ni siquiera buscaron un traductor. Después le dejaron en la calle a las 2 de la mañana, en una de las zonas más inseguras de Bagdad, y tuvo que volver a casa a pie y malherido." Estas afirmaciones coinciden con un informe publicado recientemente por Amnistía Internacional sobre la situación de los derechos humanos en Bagdad, en el que el organismo internacional asegura que tienen constancia de cientos de detenciones de ciudadanos iraquíes sin motivo, que se encuentran en paradero desconocido, siendo objeto de torturas, sin asistencia letrada y sin una revisión judicial de los cargos de los que se les acusa. El propio memorando núm. 3 emitido por la Autoridad Provisional de la Coalición (CPA) establece un doble rasero que permite que los detenidos por miembros de las tropas de la coalición pasen hasta 90 días en situación preventiva antes de pasar por el juez, mientras que en las detenciones operadas por la policía iraquí se les deja salir libres en 24 horas, según estipula el Código de Procedimiento de la Policía Iraquí. Mientras la CPA reconoce haber detenido unas 8,500 personas, organizaciones como el Observatorio contabilizan 18.000 detenidos. La antigua prisión de Abu Gharib en Bagdad, temida por las atrocidades que se cometían contra los detenidos durante el régimen de Saddam Hussein, se ha convertido en la Institución Correccional de Bagdad, pero no por ello es menos detestada por la población. Varias fuentes aseguran que las palizas y torturas son frecuentes, y se han recogido varios testimonios de mujeres iraquíes que han sido acosadas sexualmente, incluso se ha llegado a hablar de violaciones. Según Al Khamas, la CPA responde a estas acusaciones "acusando de no contrastar información, cuando a las organizaciones de derechos humanos no se nos permite entrar en las prisiones, y si publicamos nuestras informaciones lo tildan de provocación. Lo mismo ocurre con los hospitales, donde a los doctores se les prohibe hablar sin permiso del Ministerio de Salud."
Odisea con causa
La Iniciativa José Couso contra los Crímenes de Guerra ha recibido hasta el pasado jueves 1 de abril las adhesiones de centenares de personas y más de 60 organizaciones españolas, entre las que destacan instituciones como el Departamento de Vivienda y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco. Los representantes de la Iniciativa llegaron a Bagdad el pasado martes 6 de abril, tras un viaje por carretera desde la frontera jordana hasta la capital iraquí durante la noche. El trayecto tuvo mucho de odisea, ya que llegaron a recibir hasta 3 llamadas del embajador español en Jordania informándoles de que la CPA había cortado la carretera principal por los enfrentamientos con las milicias chiíes y las tropas de la coalición iniciaban esa misma noche una operación militar en Ar Ramadi y el asedio de Faluya. Mientras Javier Couso y sus acompañantes transmitían la información al chófer, éste les tranquilizaba: " No os preocupéis. Saqué a 9 personas de Bagdad en pleno cerco norteamericano, después de la ofensiva final del 8 de abril. Fui el único chofer que trabajó esos días" Al cabo de unas horas, pudieron comprobar que su orgullo no era infundado. Tras evitar el desvío hacia Faluya, ya de mañana, se encontraron con 8 carros ligeros que salían de Ar Ramadi después del ataque de la noche. Llegaron a Bagdad a las 8 de la mañana y, después de atravesar un enorme vertedero humeante, se encontraron una ciudad viva aunque malherida, hirviendo de gente y ruido, donde los carteles de las recién llegadas multinacionales (Toshiba, Samsung, Osram, Acc, Thomson, Hyundai...) conviven con los niños mendigos y los vendedores ambulantes. En las puertas de las comisarías, enormes bidones rellenos de cemento y alambradas de espino resguardan a los policías iraquíes, visiblemente nerviosos a todas horas. Los carros ligeros del ejército norteamericano patrullan por Bagdad garantizando la fluidez del tráfico en una ciudad donde la conducción caótica y de riesgo constituye una tradición: si un coche se para más de lo normal, le encañonan y disparan sin dudar. Y en el Ibn Nafis, en el Palestine, las huellas de Couso, presentes incluso en un restaurante de carreteras jordano, donde el cámara de Tele 5 pasó unos días antes de entrar en Iraq. Dejó un buen recuerdo, porque el dueño conserva su fotografía en la pared. José Couso armado con su cámara, testimoniando la guerra tras el visor, un año después del final de una guerra que no ha hecho más que empezar.
Ítems importantes:
Asociaciones que secundan la iniciativa Viaje Ammán-Bagdad: carretera y manta. Llamadas del embajador. La distancia entre realidad y noticias." no os preocupéis. Saqué a 9 personas de Bagdad en pleno cerco norteamericano al final de la ofensiva contra la ciudad." Llegada a una Bagdad viva aunque herida. En Jordania, las huellas de José. La memoria de los árabes. El encuentro con la soldada en el restaurante: Trabajamos en base españa, y bajó la cabeza avergonzada.