Defender Cuba

Ante las nuevas medidas tomadas por el imperialismo norteamericano para reforzar su criminal bloqueo de cuarenta años contra Cuba, el Movimiento de Solidaridad con Cuba*Resistencia reitera su apoyo activo a ese heroico país, su pueblo y su gobierno, repudiando los continuos intentos que EE.UU. -acompañado por algunos socios y lacayos de turno- hace por pisotear el derecho cubano a la libre determinación y a la igualdad soberana.

Como hombres y mujeres consustanciados con las fuerzas que en toda América luchan por la verdadera independencia nacional, denunciamos el absoluto cinismo del grupo de países poderosos que se han designado a sí mismos Tribunal Inquisidor de los pueblos del Tercer Mundo, a quienes tratan de imponer supuestos modelos universales de democracia y buen gobierno, mientras callan o justifican las atrocidades y atropellos a los derechos humanos que ellos mismos cometen o fomentan en todo el planeta.

Recordamos que en Cuba existen las condiciones para el disfrute de todos los derechos humanos de sus ciudadanos y el pueblo avanza en su proceso de transformaciones sociales, inspirado en los principios de justicia social, participación popular, distribución equitativa de los recursos y la práctica solidaria con los pueblos del mundo. Cuba exhibe índices de salud, educación, cultura, deportes, integración social y racial, igualdad de la mujer y participación política comparables, y en muchos casos superiores, a los de algunos países desarrollados; además de extender su cooperación y solidaridad incondicional y desinteresada a otros países subdesarrollados. Doce mil jóvenes extranjeros disfrutan de becas universitarias gratuitas en Cuba, quince mil médicos cubanos prestan servicio en sesenta y cuatro países y muchos artistas y representantes de la cultura cubana colaboran en el extranjero en sus respectivas áreas.

Estamos seguros de que la doble moral y el doble discurso al condenar a Cuba y a otros países del tercer mundo, mientras se ignoran la violación a los derechos humanos que cometen los países industrializados dentro y fuera de su territorio, merecen la repulsa de la mayoría del pueblo argentino; pero consideramos que también es obligación de nuestros representantes pronunciarse pública y claramente al respecto.

Que las autoridades argentinas se opongan públicamente a las resoluciones anticubanas sería una manifestación de respeto al principio de la no ingerencia en los asuntos internos y al derecho de libre autodeterminación de los pueblos, así como una muestra de independencia y soberanía.

Resistencia, mayo de 2004

Lucia Méndez Lucrecia Zorrilla Maria Virginia Rodriguez

Movimiento de Solidaridad con Cuba *Resistencia