La delincuencía del poder

Fernando Báez Santana, Pbro. (Padre Báez)

José R. Moreno...

Antes, mis amigos, se le moría a Vd. una cabra -¡bueno ya no hay cabras, pero quedan algunas (cabrones hay muchos)!- repito: Se le moría a uno una cabra, ¡y la enterraba! ¿o no? ¡No la iba a meter en conserva, digo yo! Ahora no, ahora, si Vd. entierra a su cabra muerta, ¡se busca la ruina! Encima de quedarse sin su cabra ¡vamos, leche! Vd. va a perder mucho, porque, si Vd. la entierra, la broma le va a salir cara. Cara o cárcel; porque Vd. si se le muere su cabra, tiene que dar los siguientes pasos: Cual, si de un cristiano se tratara, Vd. tiene que bajar a Las Palmas (no hace falta poner lo "de Gran Canaria") -¡ya puede Vd. vivir en Los Altos de Guía, o en Cercados de Araña!- ¡Baje a la Capital, y dé de baja a su cabra muerta! Y, ahora, ahora comienza el reloj del Gobierno, a funcionar. Así que, un funcionario, con acompañantes, en un camión -¡y todo!-. Un camión fúnebre, subirá hasta donde su cabra muerta, y con guantes y todo, la subirán al camión; y después, más después, se traerán a su cabra muerta, en el susodicho camión, y llegados a la Capital, con la cabra difunta, a la cabra cadáver, la cremarán, sí, la cremarán, y una vez cremada, o quemada ¡vamos echa cenizas! se la dan a Vd. en un bote y Vd. pagará, sí pagará: el entierro, la cremada, los viajes, los papeles, los funcionarios... Y, en mala hora, se le murió la puta de la cabra, porque, la broma de su muerte y entierro, le saldrá a Vd. por más -¡mucho más!- que la leche y baifos que le dió la cabra muerta, cuando estaba viva.

Y ahora, mis amigos, díganme Vdes., si esto es o no es: aburrir al personal del campo, es decir, al pobre cabrero, que de quedar pocos, van a quedar menos, porque, aburriendo y machacando, con Leyes, Normas, Decretos y otras leches, están logrando, que los cabreros, manden las cabras a lo más hondo del infierno, y así, les dejen el campo libre, para ellos, plantar cemento y venderlos a los turistas. Así que ya sabe, lo que tiene que hacer con su cabra muerte. Yo, yo, les acompaño en el sentimiento (no por la pérdida de la cabra, sino por la muela -¡ya me entienden!- que le levantan.

Pero, para que vean Vdes., y conozcan, la situación del campo, si no se ha creído lo de la cabra, que así vea los ojos de Dios, que es así; ahora les cuento, la misma verdad. Vamos, que está Vd. en la raya entre Gáldar y Guía -¡es un decir!- y tiene Vd. una vaca, comiendo yerba, del barranco acá, es decir, en Gáldar, y quiere, que su vaca, paste -es decir: coma- barranco allá, ya en Guía, pues, ¡ni se atreva! Porque, para esa operación, de pasar de un pueblo a otro; de saltar el barranquillo con su vaca para que coma o beba al otro lado, Vd. tiene -si está en Gáldar- que pedir permiso al Alcalde de Guía -dícese Ajunta y Miento- y a su vez, tiene Vd. que avisar al Alcalde de Gáldar, que su vaca va a pasar a Guía. Y este trasiego de vaca de un lugar a otro, sin permiso, sin informe, sin autorización... ¡no lo haga! Salvo que, como en el caso de la cabra, se quiera buscar la ruina, porque, como Medio Ambiente, o Ambiente Entero, o Cuarto Ambiente, descubra su osadía o atrevimiento -es decir: mover su vaca de Municipio o Ajunta y Miento-, le jincan a Vd. una multa, que pá pagarla, tendrá que vender la vaca, o la vaquería completa ¡y no se si le alcanzará!

Segundo ejemplo -real como la misma vida- de lo que la Administración o el Ejecutivo, está haciendo con el pobre campesino. Que, si Vd., pasa, con su vaca, de una ladera a otra, es decir, de un pueblo a otro, ha de entender -¡pobre hombre del campo!- la cosa es, como si Vd. pasara de un país a otro, y cruzara la frontera.

Así, mis amigos ¿van a haber ganaderos? ¡Se los están cargando, con Leyes absurdas, con Leyes ridículas! ¡Y multa al canto! Así tienen a mis campesinos: acojonados, asombrados, arruinados...

* Pero este trauma y otros muchos es generado por las "normativas" de la Unión Europea, ideadas, estudiadas y elaboradas para arruinar al pequeño productor y así dejar el mercado en manos de los grades productores; dígase multi-nacionales o multi-tiburones. Le llaman libre mercado; ¡ alucina ! ¿Pero ustedes que se creían que era la Unión europea?

3-3-04