La democracia del colonialismo
Es parte del esquema de la democracia del colonialismo; expresar, apelar, reivindicar por las diferencias de clase o la explotación de unos sobre otros obviando el derecho humano de la libertad. Es fácil reconocer una democracia en la que cohabiten derecha, centro, izquierda colonialista donde todos son engranaje y salvaguarda del mismo sistema. Es notoriamente coincidente la actitud de esas ideologías impuestas cuando se refiere al problema original de Taknara: el independentismo es algo obsoleto.
Las cosas no se pueden cambiar porque Dios así las ha querido. Es más, los reyes son católicos. ¿O hay que resignarse porque España tiene cañones y Canarias no?. Que lo único importante es doblegarse para poder comer, comer para poder existir y existir para ser siervo. También es parte del rol señalar juglarmente a los independentistas ante nuestro pueblo o acusarnos de antidemócratas como si el corrompido y criminal sistema al que estos pertenecen fuera la panacea. La de ellos: por supuesto.
Lo difícil en un país tomado por la fuerza de las armas como Taknara, es deslegitimar al poder invasor pues se deslegitiman a si mismos. Lo difícil es reconocer el intrínseco derecho a la soberanía e independencia de Taknara quedando al desnudo la articulación estructural de la metrópolis en la colonia. La misión es distorsionar o confundir, ejercitándose para que el pueblo canario mire para las penurias o las delicias allende de Taknara; para que no se retrospective nuestro pueblo en análisis de causas de su patología. Eso es considerado como herejía para la democracia colonialista que los canarios sanen y salgan de su letargo y que, dignamente, dirija su futuro sin injerencias exógenas.
Comparten siempre las ideologías dominantes en la colonia, la mezquindad y el paroxismo en el empleo de los tópicos como: todos somos españoles, los guanches no existen, nuestras costumbres son importadas, nuestra idiosincrasia obedece estricta y exclusivamente conexa a la de España, etc.
La democracia se ejerce en las urnas como el tambor sirve para las morenas. Antaño monarquías, después repúblicas, dictaduras, ahora monarquía parlamentaria, lo cierto es que, hoy igual que ayer, seguimos siendo una colonia y no va a cambiar nuestro estatus porque elijamos cada cuatro años la clase de tiranos y esbirros que nos seguirán machacando.
Muy sutil el cebo para acudir al tambor que como aparato propagandístico se pone en marcha. Y nos machacan día y noche con: ¡ Votar es tu deber, votar es tu derecho, da igual lo que votes pero vota!; vota por correo, ¡tu abstención favorece al otro¡, vota en blanco , etc. ... Y toda la parafernalia va indicada a la participación. Va dirigida a que el pueblo le autorice, a que el pueblo le legitime el sistema colonialista para, a posteriori, poder argumentar la soberanía popular y, desde esa, seguir administrando y eternizando el sistema.
No es esta nuestra democracia ni son nuestras elecciones. Es ilegítimo unas elecciones bajo dominio de las armas. Es como dar la libertad para otra vez meterte preso. ¿Qué pasaría si los canarios no votáramos y dejáramos de reconocer el sistema, nos conducirían fusil tras testa a la mesa electoral ?.
La única democracia posible en una colonia, como lo es Taknara, es alcanzar nuestra independencia y dirigir nuestro destino. Lo otro es solamente un sucio juego del colonialismo español.
¿A qué se dedicarán estas ideologías colonialistas dominantes cuando Taknara logre su emancipación. ¿Arribarán a la guagua?, ¿se quedará impune su criminal participación en el genocidio psicológico y aculturizador con nuestro pueblo, o la historia les absorberá.?
Isidro Santana
08.07.02
Guiniwada – Tamarant
Tigzirin Tiknariyin