DEMOCRACIAS PENTAGONISTAS
Domingo de Pascua: "Hay que endurecernos, pero sin perder la ternura"
Padre Luis Barrios
En las pasadas dos semanas educar y concienciar sobre la realidad de que estar en contra de la invasión a Irak o el pedir que retornen a las tropas son acciones patrióticas, ha sido todo un proceso difícil y frustrante. Hemos tenido que competir contra el aparato represivo de nuestros medios de comunicación, los cuales en su mayoría tienden a estar a la orden de la clase dominante cuando se nos llama cobardes, traidores y antipatriotas. Aunque también hemos podido ver el fruto del sacrificio cuando hemos sido persistentes y consistentes en la campaña de que la guerra siempre fue injusta e innecesaria, porque solo sirve a los intereses expansionistas del gobierno de los Estados Unidos y la motivación de la invasión siempre fue la misma; controlar el petróleo de Irak, lograr una supuesta "estabilidad regional" que garantice la hegemonía política, militar y económica de Washington; y la fabricación de gobiernos títeres bajo un modelo de "democracia Pentagonista".
Yo mismo he catalogado esta invasión a Irak como una acción criminal aunque reconozco que el gobierno de Saddam Husseim- similar al de Arabia Saudita, Egipto, Pakistán y Kuwait, por solo mencionar cuatro- era un gobierno ilegítimo y criminal que no respondía a los intereses del pueblo, sino más bien a los de una clase dominante y gobernante que les mantenía en la opresión y exclusión. O sea, que yo puedo explicar la necesidad de cambiar el gobierno de Irak, pero no puedo justificar la manera en que esto se llevó a cabo. Es inaceptable, desvergonzado y pecaminoso.
En medio de toda esta campaña y activismo entonces aparecen los arrestos y ejecuciones relámpagos en Cuba. Situación ante la cual no puedo mantener silencio y me veo obligado moralmente a tomar posición. Esto ante el escenario de que me arriesgo a que me llamen contrarrevolucionario o traidor. Para esas personas fanáticas, dogmáticas y sectarias- las cuales ya comenzaron a salir- que no tiene la capacidad de la autocrítica les recuerdo que yo no tengo que probarme ante nadie, mi historial de activismo social, político y religioso habla por si solo. Y esto también lo hago de frente a la realidad de que las personas arrestadas o ejecutadas podrán ser "disidentes/as", "criminales" o "traidores/as", el asunto que estoy criticando es uno basado en aspectos humanos relacionado con la barbarie de ejecuciones o la insensibilidad de sentencias penales las cuales me parecen exageradas.
Por lo tanto, si en este momento yo guardo silencio las piedras van a hablar. De aquí el que por un lado crea que no siempre la disidencia está incorrecta, muchas veces esa disidencia es una voz profética de resistencia que clama en el desierto, a la cual hay que escuchar. Por otro lado, que la capacidad de la autocrítica me parece a mí que le otorga mayor validez a mis críticas contra el gobierno de Estados Unidos y mis elogios hacia la Revolución Cubana. Tres seres humanos- Lorenzo Enrique Copello Castillo, Bárbaro Leudan Sevilla García y Jorge Luis Martínez Isaac- fueron ejecutados por el gobierno Revolucionario Cubano porque secuestraron una lancha con 50 rehenes con la intención de llegar a Estados Unidos. Les comparto los nombres porque me parece que de esta manera podemos seguir humanizando el proceso de la justicia en todas sus dimensiones. Yo no tengo la menor duda en poder reconocer que esta acción de estos compañeros fue criminal y egoísta porque para lograr su objetivo trataron de joder a otras personas poniendo sus vidas en riesgo. Esto lo condeno y jamás lo justificaría. Ahora bien, la sentencia de ejecución y la prontitud de implementar la misma también la condeno con todas mis fuerzas revolucionarias cristianas. Esta acción podrá ser explicada legalmente o tal vez "patrióticamente" -creo yo- pero humanamente jamás podrá ser justificada por eso tiene mi repudio. Por otro lado, al cierre de este escrito el compañero y hermano José Daniel Ferrer García, líder del Movimiento Cristiano Liberación de la Provincia de Santiago de Cuba, también había sido sentenciado a la pena de muerte y ante esta otra realidad envié un comunicado público al gobierno Cubano pidiendo una moratoria en la ejecución la cual confio que no caiga en oídos sordos.
De frente a toda esta realidad primeramente, a mi me parece que el gobierno Revolucionario Cubano tiene que buscar la manera de eliminar de su sistema de justicia la barbarie de la pena de muerte. Esta metodología represiva lo único que deja como resultado -mas allá de la muerte de las personas sentenciadas- es resentimiento, dolor y deseos de revancha por parte de los/as familiares. Esta estrategia ni reduce el crimen ni mucho menos lo elimina lo único que hace es darle una satisfacción de venganza a las víctimas directas del crimen. Esto a mi juicio es un atraso revolucionario. A mi me parece que los sistemas de justicia en nuestra sociedad deben de tener la capacidad de garantizar la restauración de la justicia y no el castigo o la satisfacción personal de la venganza. De nuevo, me parece que podemos rescatar- ante el terrorismo político, económico, social y cultural por par del gobierno de Etados Unidos y del liderato intransigente del exilio cubano las palabras ilustres del hermano y compañero Ernesto Che Guevara quien nos sigue diciendo; "hay que endurecernos sin perder la ternura". Lo mismo va para las sentencias desproporcionadas que se llevaron a cabo contra el resto de las personas condenadas. Me parece una gran exageración y me recordó las sentencias que el gobierno de Washington le impuso a nuestros patriotas revolucionarios del Frente Armado de Liberación Nacional (FALN) y los del Ejercito Popular Los Macheteros. Por supuesto, no estoy comparando las acciones sino más bien las sentencias. Yo no tengo la menor duda de que se puede lidiar con todo este asunto de seguridad nacional de una manera que no nos pongamos al mismo nivel de quiénes están tratando de destruir al gobierno. De lo contrario, este asunto de ojo por ojo nos va a dejar con una sociedad ciega.
Ahora bien, al pan, pan y al vino, vino. Para quienes se han montado en la camioneta del oportunismo y la hipocresía aquí les va su porción. Me refiero al liderato del exilio Cubano capitaneado por la Fundación Nacional Cubano Americana, al gobierno de George W. Bush y aquellos/as oficiales electos/as que ahora están tratando de pescar en rió revuelto. Yo soy fiel creyente que la verdadera oposición o disidencia organizada contra el gobierno Revolucionario Cubano se llama el gobierno de Estados Unidos. Que no se nos olvide que el orden comienza por la casa y en la campaña por una moratoria a las ejecuciones en Estados Unidos ésta gente no está militando. Nosotros/as tenemos ahora mismo una serie de realidades como lo es la encarcelación de mas de dos millones de personas las cuales desproporcionadamente construyen un perfil demográfico de personas pobres, negras o Latinas. O sea, Estados Unidos es el país con la población carcelaria más grande del mundo y con más cárceles. Como se la pasan dándose en el pecho en asuntos democráticos alguien dijo que es la "única democracia occidental" que apoya la pena de muerte y es el líder en el mundo en ejecutar a niños, personas retardadas mentalmente y personas con diagnóstico psiquiátricos, lo cual es una violación a nuestra Constitución.
Sobre encarcelamiento en donde se violan los derechos humanos y civiles de frente tenemos a las personas encarceladas en la base militar de Guantánamo, Cuba en donde nadie sabe cuantos son, cuales son los cargos, incomunicados de su país y de sus familiares. A esto súmele la realidad penosa de José Padilla, un Boricua musulmán acusado de ser "combatiente enemigo", a quien tienen detenido en la base naval de Charleston, Carolina del Sur, sin cargos. O sea, ahora tenemos a un burro hablando de orejas.
Este oportunismo es tan cínico que hasta el Senado de Puerto Rico- quienes no se han declarado en favor de la moratoria contra la pena de muerte en Estados Unidos, ni mucho menos condenado al gobierno de Bush y de Blair en las ejecuciones llevadas a cabo contra el pueblo de Irak, ahora vienen a presentar sus preocupaciones. A esto súmele también el espectáculo de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, a quienes hemos tratado de convencer para que intervengan en el caso de Vieques, Puerto, acusando a Estados Unidos de violación de derechos humanos y hasta el día de hoy se siguen culipandeando. Que quede claro, yo no estoy diciendo que estas preocupaciones no sean válidas, de ninguna manera. De nuevo, lo que estoy condenando es la doble moralidad, la hipocresía y el oportunismo de unas personas o entidades que históricamente han demostrando la falta de consistencia en la lucha por la paz con justicia. De hecho, esta misma gente fue la que exoneró a Rusia de sus ataques terrorista contra el pueblo de Chechenia. Que no se nos olvide que la mejor manera de criticar es con nuestras acciones.
El otro grupo lo compone quienes ahora abandonaron la defensa de la Revolución Cubana por este error serio que requiere correcciones. Yo espero que esto no sea una oportunidad para justificar la vagancia e inercia política. La historia nos puede demostrar los errores de la Revolución Cubana pero también su extraordinaria capacidad para llevar a cabo correcciones. De aquí el que espero que este asunto de los arrestos y ejecuciones sea corregido inmediatamente, y que en una actitud de madurez revolucionaria reconozcamos que cometimos una serie de faltas. ¿Qué en donde yo estoy parado? Primero, sigo diciendo que Cuba no es el paraíso, pero tampoco es el infierno. Por otro lado, yo sigo apoyando a la Revolución Cubana poniendo mayor prioridad en el pueblo cubano, la continua democratización del socialismo y la necesidad de la incesante depuración del liderato que está en el gobierno. O sea, el continuar en el fundamento democrático que nació en el comienzo del 1959.
Y por supuesto, también de frente a toda esta realidad tengo que condenar el oportunismo del gobierno de Estados Unidos- expertos en terrorismo político y económico- quien sigue con su empeño del bloqueo ilegal e inhumano contra Cuba y el solo enfatizar los sucesos negativos que ocurren en la Revolución Cubana ignorando todas las cosas bellas. Ejemplo de esto lo es el rescate histórico llevado a cabo por el compañero canciller cubano, Felipe Pérez Roque cuando nos dijo que a Estados Unidos "se le olvido reconocer la contribución de la doctora Conchita, autora principal, jefa del colectivo que creó la vacuna cubana contra la meningitis meningocócica, única de su tipo en el mundo, gracias a la cual ya no muere hace años ningún niño/a en Cuba y de la que se utilizan millones de dosis en el mundo, acreedora al premio mundial de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, la organización mas prestigiosa de esta área".
Permítanme por un momento rescatar la memoria histórica de la hipocresía y oportunismo del gobierno de Estados Unidos en todo este asunto. En el circo del terrorismo político del gobierno de Estados Unidos quedó también al descubierto en el enjuiciamiento contra cinco patriotas cubanos, arrestados en Miami, acusados y sentenciados de espiar para el gobierno cubano. Podemos comenzar por hacernos las siguientes preguntas: ¿Quiénes son estos hermanos y compañeros? Ellos son cinco profetas de la liberación cubana y responden a los nombres de Antonio Guerrero, Fernando González, René González, Ramón Labañino, y Gerardo Hernández. En diciembre del 2001, en un juicio que se distinguió por el odio, el revanchismo, la venganza, la mentira, la desinformación, la intimidación, la envidia y la violación de derechos humanos, estos hermanos fueron hallados culpables y sentenciados por "conspiración para cometer espionaje". Dentro de este circo jurídico-político, Gerardo fue condenado a dos cadenas perpetuas y 15 años; Ramón a cadena perpetua; Antonio a cadena perpetua, dos condenas de cinco años y ocho años de libertad supervisada; Fernando sentenciado a 19 años y René a 15 años.
¿Cuál fue su crimen? Estos realizaban una labor antiterrorista con una doble misión patriótica -proteger al pueblo de Cuba y también al pueblo de los Estados Unidos. De una manera genial, estos profetas lograron infiltrarse en el exilio cubano en Miami con la única intención de descubrir planes terroristas contra Cuba y dar aviso para prevenir los atentados. De esta manera, seguían construyendo y garantizando la paz para su pueblo. Estos hermanos tomaron esta medida radical porque el gobierno de los Estados Unidos -a través de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Buró de Investigaciones Federales (FBI)- ha protegido, entrenado, financiado y dirigido operativos terroristas contra el gobierno Cubano por más de 40 años; muy particularmente a través de la ultra derecha estadounidense, Fundación Nacional Cubano Americana, Omega 66 y Hermanos al Rescate, por sólo mencionar cuatro de estas instituciones del diablo, entiéndase terroristas.
Cuando hablo de actos terroristas contra Cuba estoy hablando con datos irrefutables. Al extremo que Los Talibanes, Al Qaeda y Osama bin Laden pueden tomar cursos de terrorismo con esta trilogía satánica: la mafia cubana en el exilio, el FBI y la CIA. Este monstruo de tres cabezas ha realizado 637 intentos de asesinato contra el presidente de Cuba, Fidel Castro, y todavía no ceden en su intención. Ante semejante terrorismo, yo me pregunto, ¿qué se supone que Cuba haga? Pero todo esto es peor aún si lo analizamos históricamente. El 4 de marzo de 1960 en un muelle de la Habana, explotaron un buque francés, La Coubre, matando a 101 personas; todos los informes siguen culpando a la CIA de estas acciones. Reitero, yo no tengo la menor duda de que todo atentado contra poblaciones civiles es un acto terrorista. Por esto me pregunto, ¿qué se supone que Cuba haga? El 6 de octubre de 1976, Orlando Bosch y Luis Posada, supuestamente dos héroes del exilio cubano, dirigieron un operativo, detonando dos bombas en un avión civil de Cubana de Aviación que salía de Barbados; 73 personas murieron en este atentado, incluyendo 24 jóvenes y niños/as del equipo Nacional de Esgrima de Cuba. Tanto el FBI como la CIA protegieron a estos dos terroristas del exilio cubano y al resto de sus secuaces venezolanos que participaron en esta acción. Algunas de estas personas, como Orlando Bosch, se pasean por las calles de Miami, con el título de héroes y las encarceladas en Venezuela, el exilio cubano en Miami ha montado una campaña pidiendo su excarcelación. Ante semejante barbarie terrorista yo me pregunto, ¿qué se supone que Cuba haga? También, como el diablo nunca está en su casa, estos grupos con cede en Miami han realizado un sinnúmero de acciones de terrorismo bacteriológico contra la vida humana, animal y vegetal en Cuba ocasionando 158 muertes, incluyendo 101 niños/as, y afectando a otras 344,203 personas.
Estas agresiones terroristas, sin incluir los daños materiales, han dejado 3,478 personas muertas, más de 20,000 heridas y 2,099 incapacitadas desde el año 1959 hasta 1999. Ante todo este terrorismo de estado, yo me pregunto, ¿qué se supone que Cuba haga? A diferencia de lo que el gobierno de los Estados Unidos continúa haciendo en Afganistán, Cuba no bombardeó a los Estados Unidos. Esto es terrorismo político.
Por esto, sigo creyendo que luego del 11 de septiembre los derechos humanos en los Estados Unidos siguen siendo una de las víctimas notables de su terrorismo político. Y el juicio y sentencias contra los cinco héroes cubanos prisioneros del imperio, es un caso que nos puede servir de ilustración en todo este asunto de terrorismo, violación de derechos humanos e hipocresías. Quiero resaltar que en su misión patriótica, en ningún momento, estos hermanos tuvieron la intención de hacerle daño a personas o propiedad perteneciente al gobierno de los Estados Unidos. De hecho, el Título 18 del Código Penal de Norteamérica sostiene que en el caso de "conspiración" es necesario que se demuestre el "intento o razón de que la información, de ser obtenida, es para usarla en detrimento de EEUU, o para dar ventaja a cualquier nación extranjera sobre EEUU". En este juicio lo único que se pudo probar es que estos profetas, amantes de la libertad, eran espías antiterroristas con la misión divina de salvaguardar al pueblo de Cuba de acciones terroristas financiadas y organizadas en Miami. En sus propias palabras en un comunicado al pueblo de los Estados Unidos ellos nos dicen: "Somos patriotas cubanos que nunca tuvimos la intención de dañar los valores del pueblo norteamericano, ni su integridad; sin embargo, nuestro pequeño país, que heroicamente ha sobrevivido durante 40 años a agresiones y amenazas a su seguridad, a planes de subversión, sabotaje y a la desestabilización interna, tiene derecho a defenderse de sus enemigos, que utilizan el territorio norteamericano para planear, organizar y financiar actos terroristas violando las propias leyes internas que los prohíben".
Por todo esto, en la antesala que apunta al proceso de apelación ante el Tribunal de Atlanta, la Asociación de Abogados/as respalda un nuevo juicio y señala dos razones fundamentales. Por un lado el derecho que tiene Cuba de tomar medidas pertinentes para defenderse de los ataques terroristas que ha sufrido por más de 40 años. Por otro lado, reconocen la invalidación del juicio, y esto por supuesto responde a la realidad de la atmósfera anticubana reinante en Miami: un jurado manipulado, desinformado, intimidado y amañado; unos medios de comunicación que desinformaban y mentían, a través de su propaganda anticubana, como el Nuevo Herald; y unas estructuras de injusticia criminal que responden a los intereses de la clase dominante y a las patrañas anticomunistas de la ultra derecha y la Fundación Nacional Cubano Americana. Las acciones terroristas del gobierno de Estados Unidos contra Cuba no fueron juzgadas en este juicio. Ese crimen contra la humanidad por más de 40 años -a través de un terrorismo político, económico, cultural y mediático, porque invade espacios ajenos a través de medios de difusión masiva (ejemplo: radio, televisión, Internet, etc.)- tiene que ser enjuiciado en una Corte Penal Internacional. Por esta realidad, también afirmo que el bloqueo es una especie de terrorismo, por lo tanto Cuba tiene todo el derecho de defenderse y protegerse.
De nuevo, con todo este asunto de rescatar la memoria histórica no pretendo en ningun momento justificar las acciones del gobierno cubano en los arrestos y ejecuciones que se han llevado a cabo en las semanas pasadas. Dios me libre, sería una traición a la humanidad. Lo que estoy enfatizando con todo esto por un lado es que se hace necesario que seamos consistentes y relevantes en nuestras críticas, y por otro lado recordarle a la gente hipócrita y oportunista que el gobierno de Estados Unidos por mas de cuatro décadas lleva una guerra terrorista contra Cuba y que se hace necesario que la dejen vivir en paz. Por todo esto, en este Domingo de Pascua, lo que tradicionalmente llamamos Domingo de Resurrección, sigamos resucitando la esperanza de que la construcción de un mundo diferente y mejor es posible. Continuemos condenando las injusticias y las hipocresías mientras seguimos orando y trabajando por la paz con justicia y que Dios siga bendiciendo la Revolución Cubana mientras proseguimos endureciéndonos, sin perder la ternura.
*Padre Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York