Por los derechos de los pueblos:

NO A LA AGRESIÓN IMPERIALISTA

Todo está ya preparado para la guerra. La Administración Bush con el respaldo del Congreso de los EEUU ha tejido una táctica astuciosa con el objetivo de desbancar a los opositores y reacios a la intervención militar. El ejecutivo de los EEUU pretende de esta manera, sin obstáculos importantes, erigirse como el único arquitecto del nuevo Orden Mundial. Sin embargo Georges Bush jr, debe de hacer frente a dos elementos novedosos, tanto en el interior de sus fronteras como fuera de ellas: por una parte un amplio movimiento anti-guerra . Un movimiento solidario con el pueblo irakí y todos los pueblos amenazados. Porque simplemente la lucha en favor de los derechos de los pueblos se está convirtiendo en una necesidad para toda esa parte de la humanidad que lucha contra el neoliberalismo y el imperialismo y piensa que todavía es posible otro mundo. Y por otra parte con la oposición al plan de Bush de una parte importante del bloque imperialista. Alemanes y principalmente franceses, no comparten la visión hegemónica americana del mundo e intentan conseguir un papel importante y determinante en la reordenación del Orden Mundial, algo no lo olvidemos disonante con el respeto de los derechos de los pueblos .

La voluntad altruista manifestada en repetidas ocasiones por Bush hijo, en el sentido de realizar una intervención militar para luchar contra el terrorismo, rescatar al pueblo iraquí del dictador Hussein- financiado y armado en su día por los propios EEUU en la guerra contra Iraq- e implantar la democracia en Irak, nos resulta familiar si retrocedemos unos meses en el tiempo y nos situamos en Afganistán, y resulta difícilmente comprensible si observamos rápidamente cúales han sido algunos datos de la política de los EEUU en Irak desde 1990. Durante estos doce años el régimen de las sanciones impuestas por los diferentes gobiernos de los USA y los de sus aliados europeos han causado 1,6 millones de muertes en Irak, y miles de enfermos de cáncer debido a las "consecuencias colaterales" de los bombardeos con uranio empobrecido durante la Primera Guerra del Golfo. Cabe preguntarse en consecuencia que se esconde tras esa necesidad manifiesta del presidente de los EEUU de utilizar la fuerza contra Irak, y la respuesta se nos presenta meridianamente clara.

En este sentido y en un reciente artículo del Washington Post, aparecido el 11 de Septiembre del año pasado podíamos leer lo siguiente: "Irak es simplemente la primera pieza del puzzle. Una vez derrocado Saddam los EEUU contaran con más apoyos para actuar contra Siria y Iran, dispondran de una mejor posición para resolver el conflicto israelo-palestino, y no necesitaran tanto del petróleo saudí. El objetivo no es únicamente un nuevo régimen en Irak. El objetivo es un nuevo Oriente Medio".

El hecho de que el periódico gringo hable de que Irak es sólo una ficha más nos lleva a deducir que la Administración Bush ha lanzado una guerra global en consonancia con el sueño histórico americano de querer conjugar el control del precio y el suministro del petróleo con la consolidación de su hegemonía política sobre todo en aquellas partes del Planeta que le han plantado cara y le son de máximo interés.

Mucho más que petróleo

El Vice-presidente del gobierno de los EEUU Dick Cheney aseguraba en mayo del 2001, "que la seguridad energética debe de ser la prioridad de nuestra política extranjera y comercial, simplemente porqué la demanda internacional de petróleo, cada vez más importante, ejercerá una presión muy fuerte sobre la disponibilidad global de este recurso". Unas declaraciones importantes si tenemos en cuenta la situación regresiva de la economía estadounidense y la dependencia actual de este país de las importaciones de petróleo. Importaciones que hoy son del 50% y que en el 2020 pasaran a ser del 66% . E importantes igualmente si observamos que los EEUU importan petróleo principalmente de Arabia Saudí- hasta hoy aliado estratégico en la zona- primer productor mundial, y en consecuencia, a la necesitan diversificar, léase controlar, los importadores.

La guerra contra Irak busca en consecuencia el control del petróleo en esta zona y para ello la Administración Bush ha urdido un plan de guerra contra el estado persa marcando diferentes fases: la invasión del territorio y control de los campos petrolíferos, el reforzamiento de las bases militares en Koweit, el derrocamiento de Sadam y por último la instauración de un gobierno de confianza de los EEUU- se habla de un posible protectorado americano-. Pero sólo con el control del petróleo de la zona Washington poseería un mágnifico modo de presión sobre el suministro del crudo a su grandes rivales económicos: Europa y Japón.

El control económico y político de Irak por parte de la Administración Bush, más allá de violar la propia legalidad internacional, con la imposición de un régimen gubernamental desencadenaría sobre todo, un proceso de cambios en función de los intereses estratégicos de los EEUU en todo Oriente Medio. Tras Irak vendría Palestina y tras la destrucción del pueblo palestino, un nuevo diseño de Oriente Medio con una remodelación de fronteras y el nacimiento de nuevos estados. Asistiríamos pues, a un nuevo diseño del mapa de Oriente Medio, a la mundialización yankee y a una nueva recolonización de esta zona.

La vieja Europa

Ahora bien, los EEUU se han encontrado en el camino con una piedra que no es de su agrado, la oposición a sus planes de varios estados europeos, estados principalmente capitaneados por Alemania y Francia principalmente. Y frente a los cuales ya ha desatado su particular descalificación y cruzada con algunos medias ó por medio de maniobras como la carta publicada el pasado 27 de Enero, escasas horas después del último Consejo Europeo, por un grupo de ocho estados europeos y liderada por Londres y Madrid, en la que se consensuó una postura común en torno a la crisis y más que favorable a la intervención militar defendida por Washington. Las divergencias existentes son bien interesantes porque ponen de manifiesto entre otras:

- La debilidad del proyecto político de Europa, Europa es incapaz de hablar con una sóla voz en temas de máxima importancia para el conjunto de hombres y mujeres que viven en esta región del Planeta.Los intereses económicos y geoestratégicos de cada estado vuelven a primar por encima de lo que debería ser el interes comunitario.

- La falta de una política común exterior, lo que nos lleva a afirmar que Europa como interlocutor político y actor dentro del bloque capitalista no existe, existen por el contrario los estados-nación europeos, con su ambiciones particulares y en consecuencia con su propia visión del orden mundial .

- El papel jugado por Francia mostrando su desacuerdo con la visión unilateral americana del mundo y su readecuación en el contexto internacional. Algo a nuestro entender tan interesante como peligroso ya que nos conduce a poder afirmar que Francia esta situándose como actor imperialista en el mundo, y que está colocando sus capacidades militares, intelectuales, económicas y políticas en la remodelación exigida por la internacionalización del capital ya sea a escala regional y en lo concerniente al proceso de integración económica y política europea, como a escala mundial principalmente en Africa –no olvidemos Costa de Marfil, Argelia...- y en el Oriente Medio.

- El bochornoso seguidismo español, ingles e italiano del proyecto imperialista americano-

- La permanencia hoy por hoy del estado nación, evidentemente con cambios, con soberanía compartida en esferas regionales, pero no nos hagamos ilusiones, con la supremacía de los derechos del estado/nación frente a los derechos de los pueblos y sus personas. Por ello debemos de decirlo claramente. La oposición de los estados europeos a la invasión militar americana no se realiza en clave de respeto a los derechos y a la soberanía del pueblo iraquí.

Euskal Herria con iraquís, palestinos.......

Euskal Herria nunca ha tenido tradición colonizadora, nunca hemos practicado ni el derecho de conquista, ni el genocidio, ni el exterminio sistemático, algo que practicaron los estados español y francés en sus respectivas colonias. Y es preciosamente dentro de esa lógica que estos estados español y francés hoy se niegan a reconocer el derecho de autodeterminación para nuestro pueblo y el gobierno español apoya la invasión contra Iraq.

Es así que desde Euskal Herria seguiremos luchando en favor de los derechos de todos los pueblos del Planeta, porque estamos convencidos de que no hay justicia sin soberanía y porque estamos persuadidos de que este es el mejor camino parar hacer frente a la uniformidad de pueblos, y culturas pero también de proyectos políticos.

Y es así también que nos solidarizamos igualmente con todos los excluidos, marginados, con todos aquellos hombres y mujeres que, abandonando sus países huyen del hambre y de la injusticia que genera este sistema neoliberal. El imperialismo ha declarado la guerra a un parte importante del planeta, a todos aquellos pueblos, y personas que no aceptan sus planes desvastadores. Por ello hoy más que nunca nos unimos con todos los hombres y mujeres que exigen el fin de la agresión contra los iraquís y palestinos y proponemos un marco de debate sobre los derechos de los pueblos frente al imperialismo en el encuentro que el Foro Social Continental Europeo realizará en Paris el próximo mes de octubre.

Todos contra el imperialismo. No pasaran!!!

14 de marzo del 2003

Joseba Alvarez y Koldo Gorostiaga

Parlamentarios independentistas vascos