RAÍCES DE BEJEKE

DESPERTAREMOS

Félix M. Arencibia

Continúa "jarujiando" la primavera sobre el corazón del viejo profesor. Oramas percibe con escepticismo la ola esperanza que se extiende sobre un sector de la sociedad canaria y la española. "Si la que abarrunta viene" esto va a ser la mítica Hespérides, piensa con cierta ironía Leoncio. Aunque se considera un "utópico realista", las canas le han permitido poner los pies en el suelo frío. Zapatero, el nuevo presidente español, y su partido han realizado muchas promesas electorales, tantas que parece que estuviéramos en las rebajas de verano. ¿Quizás no esperaban ellos llegar tan pronto al poder? Una de las cosas ofertadas es la utilización de un talante dialogante, que siendo importante, veremos cuánto dura. Una demostración la tuvimos en el mandato de Aznar. En la primera legislatura lo del talante funcionó más o menos. En la segunda se mostraron insoportables creyéndose los dueños perpetuos de la España más rancia. Lo mismo había pasado con Felipe González, al final la corrupción y el sentirse los amos del solar, los volvió insufribles.

La realidad, piensa Oramas, es bien diferente. Solo algunas de las promesas se cumplirán. En la parte económica va a estar la clave. ¿Estarán dispuestos a gastar lo necesario para que funcione la educación, la cultura y la justicia social? ¿Seguirán alimentando la enseñanza privada a costa del deterioro de la pública? ¿Seguirán haciéndonos creer que el mercado es el talismán milagroso capaz de subsanar las desigualdades? Los políticos saben que su margen de maniobra es escaso, ya que el poder económico es quien dicta muchas políticas económicas. Lo de la retirada de la guerra mejor sería que la cumpliesen, pues podrían perder la oportunidad de una segunda legislatura. En cuanto a la labor de los senadores y diputados muchos españoles y canarios se plantean varios interrogantes: ¿Para qué ha servido hasta ahora el senado? ¿Cuántos millones de euros se gastan en sueldos y dietas? ¿Por qué con dos legislaturas los representantes del pueblo tienen suficiente para recibir una pensión cuando un trabajador cotiza normalmente treinta o cuarenta años? ¿Por qué esos cuantiosos salarios de los ex-presidentes? ¿Por qué se ponen en duda las pensiones de los futuros pensionistas? ¿Son los políticos una casta privilegiada?

El profesor Oramas, que es partidario de una democracia real, cree que nos queda mucho por andar para llegar a ella. A veces olvidamos los viejos y simples conceptos de la Revolución francesa. No hay posibilidades de una libertad aceptable sino hay justicia social y respeto a la persona. Estos versos de Proverbios y cantares del poeta Antonio Machado sirven de reflexión a Oramas: "Luchador superfluo, / ayer lo más noble / mañana lo más plebeyo". Ahora alumbra el sol primaveral la confianza en el ser humano por parte del viejo profesor.