Diez tesis internacionalistas
a favor del no en Venezuela
Por
Javier Villanueva
Con base en los testimonios,
informes y análisis que han publicado diversos activistas venezolanos
comprometidos con la lucha popular en ese país, desde los más autogestionarios
hasta los más ‘chavistas’, me parece que es posible formular las siguientes
tesis para la acción de las izquierdas a escala internacional.
1. La victoria del NO en el
referéndum revocatorio venezolano es el objetivo consecuente con la lucha de
quienes dicen NO a la política imperial de los Bush-Kerry en cualquier país: NO
al avasallamiento de las soberanías nacionales por el imperio estadounidense,
NO a un Estado policía internacional y a su red de Estados policiacos
nacionales, NO a las guerras militares, financieras, comerciales, diplomáticas
o de ‘inteligencia’ en contra de todo pueblo que, como el de Venezuela, se
atreve a decirle NO al gobierno yanki.
2. La victoria del NO en el
referéndum del 15 de agosto es el compromiso ineludible en la lucha de quienes
dicen NO al neoliberalismo: NO al saqueo de los recursos naturales por las
trasnacionales, NO a la privatización de empresas públicas, servicios de salud,
educación, pensiones, NO al desmantelamiento de los recursos estatales con los
cuales es posible atender, como se ha empezado a demostrar en Venezuela, las
necesidades populares y la sustentabilidad misma de las naciones pobres y del
planeta entero.
3. La victoria del NO en el
referéndum revocatorio venezolano es el compromiso ineludible en la lucha de
quienes dicen NO a la dictadura mediática de los grandes grupos financieros que
controlan la industria, el comercio y la banca: NO a las mentiras de las
cadenas televisivas, radiofónicas y editoriales, NO a los sueños de opio
del consumismo individualista propio del american way of life, NO a la
corrupción de la cultura y de la información que las convierte en instrumentos
de control, los que en Venezuela han empleado tan a fondo y han sido tan
desenmascarados.
4. La victoria del NO en el
referéndum del 15 de agosto es el objetivo consecuente con la lucha de quienes
dicen NO a la prostitución de la política y de la democracia: NO a las
instituciones, gobiernos, partidos políticos y organismos empresariales o de
cualquier otro tipo que en los diversos países se disputan las migajas
arrojadas por los poderes financiero e imperial a quienes mejor les sirvan de
administradores burocráticos, legislativos y sociales, los mismos que este 15
de agosto quieren volver por sus fueros en Venezuela y se preparan para
recurrir a cualquier medio para lograrlo, como ya lo han hecho en el pasado
inmediato y por décadas y siglos.
5. La victoria del NO en el
referéndum del 15 de agosto es el compromiso ineludible en la lucha de quienes
dicen NO a que la fuerza de trabajo colectiva se use para atender ante todo las
insaciables necesidades de los grandes capitales, sacrificando sistemáticamente
y sin fin las necesidades de salud, educación, vivienda y cultura de las clases
trabajadoras; NO al intento por echar abajo las misiones Barrio Adentro,
Robinson, Ribas y otras con las que el pueblo venezolano ha rescatado una
pequeña parte del uso de la fuerza de trabajo de todos para dirigirla a atender
sus necesidades más apremiantes.
6. La victoria del NO en el
referéndum revocatorio es el compromiso ineludible en la lucha de quienes dicen
NO al intento por dejar enteramente desarmado al pueblo venezolano en la lucha
de hoy, por la distribución de los superbeneficios petroleros, y en la de
mañana, cuando esos beneficios vuelvan a disminuir, por cargar sobre las
espaldas trabajadoras los reajustes que se impondrán y que provocarán la
agudización de la lucha social en todos los terrenos.
7. La victoria del NO en el
referéndum revocatorio venezolano es el objetivo consecuente con la lucha de
quienes dicen NO al sometimiento de América Latina como patio trasero de
Estados Unidos; NO al olvido de Tupac Katari, Dessalines, Morelos, Bolívar,
José Martí, Sandino, Farabundo Martí, el Ché, Zapata…; NO renunciamos a la
integración latinoamericana como lo que mejor corresponde al desarrollo de
nuestras raíces, a la defensa de nuestro presente diciéndole NO a la voracidad
del capital estadounidense y a la construcción de un porvenir propio diciéndole
NO al ‘destino manifiesto’.
8. La victoria del NO en el
referéndum del 15 de agosto es el objetivo consecuente con la lucha de quienes
dicen NO al oportunismo y la cobardía de ciertas izquierdas: NO a los que
llegan a los puestos gubernamentales apoyados en la lucha popular y luego
vacilan o de plano renuncian a recurrir a esa misma lucha para sostener y hacer
valer las reivindicaciones de justicia social con las que se comprometieron,
quedando reducidos al papel de fachadas útiles para mantener la sacrosanta
gobernabilidad sobre los sacrificados de siempre y a servir de pararrayos y de
taparrabos de los grandes intereses que juegan con ellos a su antojo.
9. La victoria del NO en el
referéndum revocatorio venezolano es el compromiso ineludible en la lucha de
quienes dicen NO al dogmatismo idealista de otras izquierdas: NO a las políticas
que en aras de la idea, perfectamente legítima, de un mundo sin poder y sin
verticalidad en las relaciones humanas, se mantienen al margen de las luchas
populares a las que descalifican por “caer en un error verticalista o de poder”
al enfrentar y subvertir materialmente los grandes poderes y las verticalidades
abismales que dominan el planeta; NO a las políticas que en aras del ideal de
la revolución comunista, que no ha muerto ni puede morir, se mantienen al
margen de las luchas democrático-populares, a las que descalifican por
“atrasadas” o “burguesas”; NO a las políticas que en aras de la idea de que las
conquistas en el bienestar las logremos mediante cooperativas y comunas,
descalifican como dávidas clientelares las medidas institucionales que benefician
a los más necesitados y eluden comprometerse con las luchas populares que las
reclaman o defienden.
10. La victoria del NO en el
referéndum revocatorio venezolano NO está garantizada ni será definitiva. Los
recursos nacionales e internacionales a los que recurrirán los partidarios de
la restauración del poder absoluto del gran capital, así como las situaciones
de agudización de las contradicciones sociales que se pueden presentar en el
futuro, hacen imposible que podamos considerar suficiente cualquier margen de
ventaja en las “preferencias de voto” y, menos aún, las muestras de solidaridad
internacionalistas con el pueblo venezolano que ya se han empezado a
manifestar. Así como todo apunta a que el proceso bolivariano se verá cada vez
más obligado a dar un salto cualitativo en la organización y capacidad
resolutiva de sus contingentes populares, extendiéndose hacia los centros de
trabajo industrial y constituyéndose de manera cada vez más definida en un
poder popular, así también todo apunta a que la solidaridad internacional
tendrá que dar un salto cualitativo en la profundización y difusión de nuestra
comprensión sobre la naturaleza del conflicto social que se vive en Venezuela,
de las diferentes fuerzas que se enfrentan y de las importantes enseñanzas que
ha arrojado el proceso bolivariano para continuar la lucha por la liberación
entre todos y para todos.