El Divorcio divide Marruecos y el Sáhara Occidental
Por
Pascal Mas Ciervo- Corresponsal en Rabat de BBCTraducción
E.FUn nuevo Código de Familia en Marruecos, conocido como la Mudawana, está teniendo diferentes efectos en los derechos de la mujer en el Reino Islámico y el territorio en disputa del Sáhara Occidental, que se encuentra bajo dominio marroquí.
A Fátima, en Marruecos, la ley le permite abandonar a su marido cuando le ha pegado durante el ultimo mes. El ya le había pegado antes, pero esta vez Fátima le dijo: "El Rey ha dicho que no me puedes pegar más".
A principios de este año, el Rey de Marruecos, Mohammed VI envió la Mudawana al Parlamento.
Desde febrero de 2004, las mujeres marroquíes no tienen que obedecer a sus esposos por ley, algo que para muchos hombres marroquíes significa el derecho a utilizar sus puños con las esposas desobedientes.
El marido de Fátima le pidió perdón y ella volvió al hogar conyugal satisfecha de tener igual, si no superior, mano.
CAMELLOS Y JOYAS
La nueva Mudawana es, indudablemente un factor progresista para de la legislación sobre la mujer en Marruecos, pero no necesariamente en el Sáhara Occidental. Marruecos ha administrado el Sáhara Occidental desde 1975 y la legislación aprobada en Rabat se convierte en ley en el Sáhara Occidental.
Pero en cuanto a los derechos de las mujeres, se trata de dos culturas terriblemente diferentes.
"Entre nosotras, si un hombre pega a una mujer, ya no es un hombre, es un perro", dice Salka, una mujer saharaui de 45 años que acaba de divorciarse por segunda vez.
En el Sáhara Occidental, si un hombre pega a una mujer, como mínimo debe pedirle perdón y volver a casarse por segunda vez con ella, con todos los regalos de camellos y joyas que ello comporta.
E incluso así,. difícilmente tendrá éxito en convencerla para que vuelva con él.
Las mujeres saharauis se divorcian de sus maridos por ofensas mucho menores.
"Me divorcié de mi primer marido porque nunca estuve enamorada, y me divorcié del segundo porque se enamoró de otra", dice Salka.
FIESTAS DE DIVORCIO
La poligamia, aún permitida pero mucho más difícil de practicar bajo la nueva Mudawana, no es infrecuente en Marruecos. Pero en el Sáhara Occidental, para la mayoría de las mujeres es inaceptable.
En Marruecos, especialmente en las clases sociales más modestas y religiosas, el divorcio es causa de una gran vergüenza para la mujer. En el Sáhara Occidental, hace una fiesta.
"La tristeza es propia de cuando estás casada, cuando te divorcias ríes otra vez, eres feliz porque conocerás otras personas, empezarás otra vida con alguien nuevo", dice Salka.
La fiesta es un modo de dar a conocer a todo el mundo que una mujer está disponible de nuevo.
Fatuou es un organizador profesional de fiestas de divorcio. Sentado en una alfombra roja, mientras sirve té de menta de una vajilla chapada en oro, explica los elementos más importantes de un fiesta de divorcio.
"La fiesta es un homenaje a la mujer divorciada, para que no se sienta débil o avergonzada".
"Nos disfrazamos, traemos una banda de música, y los hombres que quieren a la mujer divorciada le hacen regalos como un camello, perfumes o dinero. Puede durar tres días, o tanto como tarde la mujer en aceptar otra oferta", dice Fatuo.
ATRACCIÓN
Y las mujeres divorciadas en el Sáhara Occidental no tienen escasez de ofertas.
"Desde que medivorcié esta vez, hay muchos hombres que quieren casarse conmigo", me dijo Souka dándose un cachete en un muslo y dejando escapar un ruidoso cacareo.
"Los jóvenes me desean incluso más que los mayores".
La esposa de Mustafá ha estado casada en tres ocasiones antes.
"Una mujer divorciada es más atrayente, tiene experiencia y está segura de sí misma", explica.
En la mayor parte del mundo musulmán el divorcio es portador de un gran estigma social y, sin embargo, los saharauis son devotos musulmanes.
Naima Chikhaoui, una antropóloga del Instituto nacional de Arqueología de Marruecos, dice que es un error frecuente pensar que el divorcio está prohibido po5r el Islam.
No es el Corán, dice, sino el estatus social de la mujer en cada país musulmán, lo que determina como es contemplado el divorcio.
Es verdad que el divorcio era y aún es un problema en Marruecos. Pero el divorcio no es un problema para la mujer saharaui, porque disfruta de un importante consideración social. Los hombres la repetan no solo por sí misma sino por su familia.
Otro motivo, dice, es el concepto saharaui del matrimonio. "En el Sáhara el matrimonio se construye sobre la base del amor, no se trata de un matrimonio tradicional en el que un hombre se destaca y exclama: "quiero casarme con tu hija" y ella no tiene nada que decir.
VERGONZOSO
Ahora bajo la nueva Mudawana, las parejas tienen que ir al juzgado para lograr un divorcio algo justo mediante una carta de repudio de un oficial islámico. Asociaciones de mujeres en Marruecos creen que esto es un avance, pues serán menos las mujeres que sean echadas a la calle con sus niños si los jueces tienen ahora que los jueces deben otorgar el domicilio familiar a quien se quede con la custodia.
Pero para las mujeres saharauis, el divorcio nunca fue un problema y los hombres saharauis también se sienten infelices ante las nuevas normas.
Batoul, un saharaui, está siendo obligado a ir a un juzgado para insistir en una sentencia de divorcio. "Para un hombre es vergonzoso tener que pedir que vaya a un juez a reclamar sus derechos sus hijos, cuando de todo esto se ocupan automáticamente las familias", dice.
Original en inglés:
http://news.bbc.co.uk/2/hi/africa/3532612.stm BBC.- Divorce divides Morocco and W Sahara
By Pascale Harter
BBC correspondent in
[NOTA: Traducción E.F.]