El grito de honor
Por
Padre Luis BarriosÑeta: El grito de honor de un/a guerrero/a humilde
"La condición única de la libertad, como necesaria condición que es, la impone el derecho". Eugenio María de Hostos
"Mi reputación es que siempre he combatido el abuso venga de donde venga y si he protegido a mis compañeros y hermanos lo he hecho por cuestión de honor. Porque no me gusta que abusen con nadie y mucho menos con quien no pueda defenderse, ya sea por falta de valor o por falta de destrezas por la incapacidad, o por ambas". David Ortiz Rivera (Cano Bitumul)
En toda acción de resistencia o de lucha en contra de la cultura o clase dominante, siempre se corre el riesgo de ser criminalizada o deshumanizada. Esta estrategia la utiliza quien está en el poder con la intención de restarle impacto socio-político a cualquier grupo que pretenda implementar cambios en las estructuras de poder. Dentro de este postulado me parece necesario evaluar la historia de la Asociación Pro Derechos de los/as Confinados/as, Asociación Ñeta, y de su líder máximo, Carlos Torres Iriarte, mejor conocido como Carlos La Sombra. Carlos comenzó su vida de encarcelamientos a la edad de trece años. Durante el verano de 1973 dirigió un motín carcelario en la cárcel La Princesa, buscando mejores condiciones para los confinados. Luego participa en otro motín en el 1975, lo que motivó su traslado a la Penitenciaria Estatal de Río Piedras, el Oso Blanco. Cuando cierran la cárcel La Princesa en el año 1978, los confinados fueron trasladados a la nueva Institución Regional Metropolitana de Bayamón. En este entonces Carlos La Sombra organiza lo que hasta ahora se conoce como la primera organización colectiva de confinados, "Asociación de Confinados Humildes".
Otros nombres fueron; la Asociación con la Revolución, y la Asociación Pro Derechos de los Confinados.
¿Qué estaba sucediendo en las cárceles? A partir de la década de los 70, y principios de los 80, el sistema penal en Puerto Rico sufre su mayor deterioro institucional. El mismo se caracteriza por el hacinamiento, el ocio, el deterioro de las facilidades físicas, la falta de servicios de salud, la mala nutrición, castigos crueles, la falta de programas educativos y de rehabilitación, etc. Cuando el gobierno no asegura el bienestar y la protección de los confinados puertorriqueños, se fomentó la dinámica organizacional entre ellos. En otras palabras, como no les protegían sus vidas, estos decidieron tomar la responsabilidad de protegerse a sí mismos, encontrando en los grupos organizados un mecanismo de cambio institucional. La respuesta por parte del gobierno no se hizo esperar, rechazando por completo el orden de resistencia de los confinados, y utilizando la represión.
Durante el 1979-1982 se desata en Puerto Rico lo que algunos/as han identificado como "la guerra civil carcelaria". En el 1976, con el cierre del Oso Blanco para ser remodelado, la mayor parte de la membresía de la Asociación de Confinados Humildes se tuvo que trasladar a otras instituciones, dando la oportunidad a que se organizaran capítulos de la Asociación en otras instituciones penales. Fue en Bayamón, donde luego se decidió eliminar el adjetivo, humilde, del nombre de la Asociación, quedando solo la Asociación de Confinados. Es también en esta cárcel que por primera vez se podía ver claramente la existencia de dos grupos en conflictos. Por un lado la Asociación de Confinados (los de Monacillos, o Asociación Ñeta), y por otro el Movimiento 27 de junio de 1980 (los de Manuel A. Pérez, o los 27, o los insectos).
Como los conflictos entre ambos bandos seguían escalando el gobierno decidió separarlos enviando al Centro de Detención Regional de Guayama a los del Movimiento 27 de junio, y al Monoloro (sección de seguridad máxima del Oso Blanco) y la Cárcel de Distrito de Ponce a los de la Asociación Ñeta. En el caso particular de Carlos La Sombra, más allá de su concienciar a través de la lectura, hay que reconocer que su formación política fue en gran manera impactada positivamente por diferentes personalidades. Por un lado en uno de sus encarcelamientos conoció y compartió con miembros del Partido Nacionalista Puertorriqueño, Don Bernardo (Díaz-Díaz) y Don Ñito, héroes nacionalistas condenados 22 años de prisión. También en el 1970 se encuentra con Rubén Berrios, del Partido Independentista Puertorriqueño, encarcelado por actos de desobediencia civil para sacar a la Marina de Guerra de los Estados Unidos de Culebra, Puerto Rico. Luego establece amistad con Juan Mari Bras y Carlos Gallisá, ambos del Partido Socialista Puertorriqueño. Con toda esta experiencia, primeramente se convirtió en un fiel creyente y practicante del independentismo, y más adelante abrazó también al movimiento socialista. Carlos comprendió que una verdadera reforma del sistema carcelario tiene que estar conectada a la descolonización e independencia de Puerto Rico.
Dedicó los últimos años de su vida a combatir la corrupción en las prisiones, sobretodo a los confinados o guardias penales que estaban envueltos.
El 30 de marzo de 1981 a la edad de 35 años fallece de un disparo en la frente y varias puñaladas, en manos de confinados que pertenecían al grupo de los insectos, en el Oso Blanco. Por otro lado, el 30 de septiembre de 1981 se origina el mayor motín que haya habido en la Penitenciaria Estatal de Río Piedras, y en el mismo murió de 245 puñaladas Manota Ayala, líder de los insectos, responsable de orquestar el asesinato de Carlos La Sombra.
Para proseguir el rescate de esta historia, el próximo 30 de marzo se llevará a cabo un Grito especial de la Asociación Ñeta en la Iglesia Metodista Unida La Resurrección, localizada en la avenida Elton, esquina calle 158, en el Bronx. Se reflexionará, entre otras cosas, en la vida de Carlos La Sombra y su legado socio-político espiritual para construir la resistencia que combate la opresión y la exclusión. También reflexionaremos y buscaremos alternativas viables para enfrentar la descarada encarcelación masiva que el gobierno de Puerto Rico y de los Estados Unidos sigue encarcelando a la gente pobre. Y como la Industria de Prisiones en nuestro sistema capitalista es una estructura represiva al servicio de la clase dominante para validar y preservar el racismo y clasismo institucionalizado. Queremos también reconquistar en el significado histórico del fundamento de la Asociación cuando nos dice: "Que el espíritu de nuestro Señor Jesucristo reine en nuestros corazones, a la memoria de nuestro máximo líder, Carlos Torres Iriarte y demás hermanos caídos. Lucha, comparte y vive en armonía porque así lo estipula nuestra filosofía..." Muy en particular el como este luchar, compartir y vivir en armonía pueden ser valores humanitarios que debemos implementar en nuestro diario vivir si queremos construir una paz con justicia. Esto como alternativa a la guerra que se lleva contra el pueblo de Irak y también en la lucha por sacar a la Marina de Guerra de los Estados Unidos de Vieques, y a la misma vez lograr la descolonización e independencia de la patria de Carlos La Sombra; Puerto Rico. Asimismo queremos recatar, reevaluar y repensar la validez de las palabras del guerrero humilde Benjamín Guzmán Rivera, quien dijo; "hay la necesidad de crear una conciencia masiva", y las del otro guerrero humilde, Bonifacio López Rivera;"siempre ten en mente que antes de tu ser jodedor debiste haber sido un hombre (mujer) de honor En estos tiempos de guerra queremos reflexionar críticamente sobre la conducta terrorista y genocida del Presidente Bush y analizar sus arbitrariedades y asesinatos a la luz de las normas de la filosofía Ñeta la cual nos dice: "no mataras por contrato", "no robarás" y "no matarás por abuso", entre otras. Por cuanto la gente solo se muere cuando se les olvida, te recordamos que Carlos La Sombra vive y la lucha sigue. Ven a recordarlo mientras construimos la paz con justicia de corazón.
"No quiero abrazos con la vida mientras mi patria no sea libre." (Carlos "La Sombra" Torres)
Padre Luis Barrios
Iglesia San Romero de Las Américas
New York, New York
30 de marzo de 2003