LA CONSEJERA INSULAR DE ASUNTOS SOCIALES QUIERE ENGENDRAR EL PLEITO ENTRE EL NORTE Y SUR DE TENERIFE
La consejera Insular de Asuntos Sociales del cabildo Insular
de Tenerife, está siguiendo en el camino que habíamos denunciado hace tiempo en
enfrentar a los ciudadanos del norte y sur de la isla, al mismo tiempo en
intentar confundir a la población, denominando Hospitales a lo que solamente
son Centros Sociosanitarios.
¿Qué responsabilidad política tiene una Consejera que explica
que no existe desequilibro entre las dos partes de la Isla, a caso lo puede
haber? ¿Por qué no dice de una vez por todas cual es la razón por la que se
sigue negando Hospitales Públicos para ambas partes de la isla? ¿Por qué no
dice que gestión se aplicará a estos Centros Sociosanitarios? ¿Se privatizará
igual que el antiguo Hospital Militar? ¿Tendremos que enviarla a la escuela,
porque no le enseñaron la definición de Hospital, o aprendió correctamente las
palabras: engaño, confusión, incompetencia, ineptitud…?
El cabildo Insular de Tenerife quiere apagar un fuego que no
le compete, pues las competencias sanitarias las tiene el Gobierno de Canarias,
quien esta como siempre: callado y con la cabeza bajo el ala, mientras el
Cabildo está intentando huir hacia adelante elaborando proyecto tras proyecto,
que luego no se hace nada y, se quiere seguir mintiendo a la población
llamándolo Hospital, cuando lo único que tienen proyectado es una
nave para meter a los viejos que molestan en casa y que no son rentables,
económicamente, a la Sanidad privada.
Desde este colectivo hacemos un llamamiento a toda la
ciudadanía y. en especial a la del Norte de la Isla, para que no se dejen
manipular por los que nunca han tenido interés de solucionar los problemas
sanitarios de esta isla, que estos incompetentes políticos, sólo pretender
someter a la población a sus ideas y principios, sin cabida de otros
pensamientos e ideas, por los que invitamos a toda la población tinerfeña a
unirse el próximo domingo día 5 de septiembre a la manifestación, en Playa Las
Américas, para demostrarles, de una vez por todas, que el pueblo es quien
decide.