Falacias de la guerra

DAVID SEATON*

La primera falacia de esta horrible guerra es su propio nombre: guerra al terrorismo. Es una guerra, desde luego, pero el terrorismo es simplemente la estrategia a la que recurre el enemigo porque es incapaz de hacer frente al poderío militar occidental. En realidad, el enemigo considera esta guerra como una defensa de su cultura, que teme sea absorbida y destruida por la globalización.

La segunda falacia de esta guerra es llamarla «conflicto religioso». En realidad, es un conflicto de dominación. La religión no es más que el último marco ideológico defensivo de otro clásico movimiento de liberación anticolonialista del Tercer Mundo, de la misma manera que los nacionalistas vietnamitas utilizaron el marxismo como instrumento político para echar a los franceses y a los estadounidenses. Nacionalismo, marxismo, naserismo y panarabismo no han servido de nada. La religión es la única ideología movilizadora que les queda y, por supuesto, la religión es lo que cada cual quiera hacer con ella. Por ejemplo, es muy posible que el banquero titular de la hipoteca de la casa en la que vives rece el Padre Nuestro todos los días, pero nadie, ni por un momento, se va a creer que esté dispuesto a «perdonar tus deudas».

El terrorismo suicida fue inventado y perfeccionado por los Tamiles de Sri Lanka, que son nacionalistas étnicos sin credo conocido. La bomba humana no aparece por ninguna parte en el Corán; Al Qaeda recurre a este procedimiento porque es barato y eficaz; cuando no lo es, como en Madrid, no. Esta espantosa guerra al terrorismo no es más que la última batalla de un enfrentamiento que comenzó cuando Napoleón invadió Egipto, una batalla que a lo mejor pierden esta vez los rostros pálidos porque con sus porosas fronteras los nativos están al fin en condiciones de hacerles daño allí donde viven y votan. Lo que habría dado Toro Sentado por unas clases de vuelo.

'PALESTINA ES PARTE DEL ARCO DE RESISTENCIA MUSULMANA' EDITORIAL -'THE GUARDIAN'

«A buen seguro, el más peligroso engaño de nuestros tiempos debe ser la idea de que el terrorismo islámico está motivado por su hostilidad hacia la libertad y el estilo de vida occidental. (...) En realidad, lo que lo mueve es, de manera aplastante, la hostilidad hacia la dominación y ocupación extranjeras, y especialmente occidentales, de los países árabes y musulmanes».

'OTRO AYATOLA' EDITORIAL -'THE AMERICAN CONSERVATIVE'

«El objetivo fundamental de los neoconservadores era la destrucción de Irak, no su reconstrucción; porque Irak, que en tiempos fue la nación con un mejor grado de educación y de industrialización del mundo árabe, tenía que ser eliminado como potencial amenaza militar y estratégica de Israel. (...) En los años 20, el sionista Vladimir Jabotinsky hizo un llamamiento a que Israel dominara `desde el Nilo hasta el Eufrates', mediante la reducción del frágil mosaico de sus vecinos árabes a fragmentos tribales para apoderarse a continuación de las riquezas petroleras de Arabia. Así pues, la extrema derecha de Israel y sus compañeros de viaje, los neoconservadores, están encantados de ver a Irak dividido de facto en las tres fracciones étnicas que lo componen, los chiíes, los suníes y los kurdos».

'¡BRAVO, AMIGOS!' URI AVNERY - MEDIA MONITORS

«Según todos los sondeos de opinión israelíes, una parte considerable de la opinión pública está harta de la guerra. Quiere una solución y está dispuesta a pagar lo que haga falta (..). Quiere que los recursos de la nación dejen de emplearse en la ocupación y la guerra y lo hagan en el crecimiento económico, educación y bienestar social».

seatonsnet@hotmail.com

* Publicado en La Gaceta de Canarias, 27-3-04