Falsear es hoy un hábito vergonzante

Elio Rodríguez-Figuera

Falsear es hoy, yo diría, un hábito, vergonzante. Podríamos llenar páginas con evidencias de noticias políticas, administrativas, financieras, estadísticas, que son infundios históricos, y todo lo que contribuye a mantenernos bajo la férula colonial. A esto contribuye la apatía de una izquierda desarmada o reacia a mantenerse con eficacia, tanto en lo político como en lo ideológico. Hay, sin duda, un complejo de culpabilidad debido a su falta de valentía, particularmente en lo concerniente a asumir con objetividad el hecho de que somos lo que somos, una colonia donde el foso entre pobres y ricos se ahonda cada año en proporciones que serán en el próximo futuro catastróficas, y esperemos que no irremediables por largos años, frente al saqueo y desgobierno que sufrimos desde siempre, si bien en la actualidad adquiere una brutalidad sin parangón.

Por una vez voy a escribir sobre algo que va a ocurrir entre el 19/9 y el 18/10/03. Se trata de una exposición de fotos retrospectivas sobre la Guerra civil española. Dejemos claro que fue la rebelión de militares perjuros contra el poder legalmente establecido y refrendado por la mayoría del pueblo de la República española. Esta vergonzosa "exposición" está auspiciada por la Caja de Canarias, una de las pocas pero prestigiosas entidades financieras que tenemos, y el lugar es el conservador Gabinete Literario, Plaza Cairasco 1, de esta ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

El panfleto que publica la tal exposición es un cúmulo de insidias y, aunque quiere ser una trampa para gente que no conoce la historia, aún vivimos algunos de los actores del drama y, en mi caso, víctima directa y participante de todo el periodo, desde 1936 hasta el 2003 donde continúan solapada y cínicamente gobernando (al menos en Canarias) los que promovieron tal felonía; lo peor de este pueblo, los franquistas y actuales conservadores que se atrincheran detrás de los que siempre asesinaron y hoy amordazan la "Democracia" y su parodia.

Pues yo quiero aclarar dos cosas, y me remito a hechos que son absolutamente veraces. La República si tenía un cuerpo de oficiales capaces y preparados; la razón fue nuestra mejor escuela y, desde luego, la inteligencia que ellos nunca tuvieron. Como ejemplo les pondré algunos donde participé directamente como teniente jefe de una compañía de ametralladoras, en la XIII. BI en Brunete, después en Quintos, como jefe también de ametralladoras; en la XV BI y a continuación en Belchite. En todas ellas derrotamos a los fascistas de Franco, moros, Tercio y cía, apoyados por las fuerzas aéreas de la Cóndor y la legión Italiana con sus cazas Fiat; después también los vencimos en el Ebro y en el Segre, yo participé como teniente en el EM del XI CE, Galán era nuestro jefe, hermano del fusilado Capitán Galán Fermín, por el reaccionario gobierno de Alfonso XIII. La segunda es que la República ganaba la guerra en los primeros tres meses de la rebelión contra el poder legal y constitucionalmente asumido de la II República. Ganábamos, repito, hasta noviembre del 36, donde perdieron la ofensiva de Madrid; ahí los franquistas reciben lo que les permite tener ventajas, y finalmente les hicieron ganar la contienda la masiva ayuda de la Legión Condor con más de 500 Junker bombarderos-Junker Stukas, bombarderos de picada, los cazas Heinkel, y no recuerdo si también los Messer. Fueron estos aviones más las piezas del 88 artilleras que meses más tarde derrotaron y sometieron a los ejércitos conjuntos de Inglaterra y Francia hasta el desastre de Dunkerke. También tuvieron los franco-fascistas la ayuda de divisiones italianas que derrotamos en Guadalajara, Flechas Azules-Verdes etc., conjuntamente con la Legión Aérea italiana, sus Saboyas y sus cazas Fiat. Así pues, no fueron las "tropas Nacionales" quienes derrotaron el glorioso Ejército Popular, fueron la superioridad alemana e italiana las que nos derrotaron. Todo eso con la colaboración, por pasiva, de Ingleses y Franceses que obstaculizaron la llegada de armamento y accesorios en la frontera de Los Pirineos. Nos ayudaron la Unión Soviética y México con bien poca cosa, en tanques y aviones de caza; repito, bien pocos. Aún así, frente a todo, fue el ejército popular, al que me honro de haber servido, el que dos años más tarde liberó dieciséis Departamentos franceses y ayudó a la Resistencia a vencer a los ocupantes Nazis. Aparte quiero recordarles que esta "democracia" la conquistamos nosotros, no sólo en Europa sino, muy particularmente, en todo el Medio Oriente, donde luchamos junto al Octavo ejército inglés y las Fuerzas francesas de Liberación del general CH de Gaulle; en Palestina, Siria, Líbano, Túnez, Libia y Egipto. Este fue el ejército popular republicano que Vds. tan poco respetan y nos viran las espaldas; todos Vds., incluyendo parte de la llamada "Izquierda".

En el programa que anuncia el acto que comentamos, se pretende con infundios pasar una esponja y borrar la verdad, es decir: o su autor es un manipulado, o también un mentiroso. No habla Vd. de Guernica, de Madrid, de los bombardeos de la Escuadra alemana a Almería, Valencia, Barcelona y una retahíla más de acciones, donde los fascistas españoles tenían escaso poder de decisión. Sus fotos son un vergonzoso infundio y, una vez más, un intento de manipular y engañar "democráticamente"; palabra de la cual no tienen Vds. diccionario adecuado para traducirla. Tengan más respeto por la inteligencia. No aquello del salvaje que en la universidad de Salamanca dio el grito que mejor se adapta a su mentalidad: Viva la muerte, abajo la Inteligencia.

Elio Rodríguez-Figueroa

Fotos y texto citado