El falso patriota

Diego Talavera

El nuevo libro de Bob Woodward, uno de los dos reporteros que sacaron a la luz el caso Watergate sobre la guerra de Irak, cuenta algunos detalles sobre la estrecha relación mantenida entre George W Bush y el ex presidente español José María Aznar, que provocan escalofríos. Plan de ataque, así se llama el libro, revela una conversación telefónica mantenida entre Moncloa y la Casa Blanca el viernes 21 de marzo de 2003, segundo día de combates en la agresión militar a Irak, donde el presidente de EE UU relata a su aliado español cómo 48 horas antes había dado las órdenes de ataque a través de una teleconferencia con el general Tommy Franks. Detectando el peso de la complicada decisión, José María Aznar anima a su amigo americano: "Nunca te sientas solo en momentos como estos. Sabes que muchos de nosotros estamos contigo". Bush responde: "Lo tengo clarísimo". Y Aznar finaliza: "Cada vez que te sientes acuérdate de que estamos contigo. Vas a poder ver siempre un bigote junto a ti".

Uno recuerda ahora, volviendo la vista un año atrás, cuando Bush y Aznar comparecieron en rueda de prensa tras un encuentro en el rancho privado del primero en Texas. Con un sorprendente e inesperado acento tejano, que fue el hazmerreír de todo el que lo oyó, el ex presidente español utilizó un lenguaje más rancio y cuartelero que el propio Bush al referirse al peligro que representaba para la humanidad el sátrapa de Sadam Husein.

¿Qué fue lo que llevó a Aznar a involucrarse en una guerra contra el criterio del 90% de la opinión pública de su país? ¿Qué le animó a romper con el sentido común y la dignidad que mantuvieron en todo momento el presidente francés y el canciller alemán? ¿Por qué mintió una y mil veces afirmando que Sadam disponía de armas de destrucción masiva que podía utilizar contra Occidente? ¿Dónde están los miles de contratos que iban a tener las empresas españolas en la reconstrucción de Irak? ¿Es que ya no se acuerda que nada más regresar de las Azores afirmó que no habría "tropas de combate españolas en el teatro de operaciones" y que las fuerzas militares despachadas a Irak no participarían en "misiones de ataque o de carácter ofensivo" sino en tareas "de ayuda humanitaria"?

Ahora se entiende la frase a modo de reproche que Mariano Rajoy le lanzó a Aznar la noche electoral ("Tú y tu guerra..."), aunque luego se fundieran en un abrazo y todo quedara como un pronto el candidato derrotado. Eso sí, en un acto de falso patriotismo, llamó inmediatamente a su amigo Bush para lamentar la decisión de Rodríguez Zapatero de repatriar las tropas españolas. Nunca entenderé el concepto de Patria que tienen estos personajes.