Un informe elaborado por Reporteros sin Fronteras y publicado en el boletín de circulación restringida, el
El país norteamericano, erigido adalid de las libertades, se encamina desde los atentados sobre las Torres Gemelas hacia una persecución casi obsesiva a toda sospecha extranjera. Tal es el control en aeropuertos y fronteras que muchas de las antiguas libertades conquistadas han quedado cercenadas. La entrada al país es prácticamente en estos momentos un calvario para aquellos que osan entrar... especialmente para los periodistas de medios extranjeros.
El caso más reciente ha sido el de Elena Lappin, una free-lance británica de origen ruso. Fue detenida por los servicios de inmigración a su llegada al aeropuerto internacional de Los Ángeles por no tener visado de prensa. Casos como éste y muchos más denuncian en su informe la ONG Reporteros sin Fronteras. Parece que nos remontamos al pasado, a tiempos semejantes a la Guerra Fría.