El fracaso del referendo revocario demuestra la falta de representatividad de la oposición venezolana

P. Luis Barrios

"El fracaso del referéndum para echar a Hugo Chávez demuestra que, pese a sus reclamos, los adversarios no representan a la mayoría de los venezolanos", dice hoy un comentario editorial del New York Times sobre la consulta del domingo que confirmó el mandato del presidente de Venezuela.

"Llegó la hora de que los oponentes de Chávez dejen de decir que hablan en nombre de la mayoría de los

venezolanos. No lo hacen, y el fracaso del referéndum revocatorio promovido por la oposición lo demostró decisivamente el domingo", dijo el Times.

El reconocido diario neoyorquino también señaló hoy en una crónica desde Caracas, que el recuento con la supervisión del Centro Carter y otras organizaciones internacionales, debe poner fin a la polémica denuncia de los adversarios políticos, para dar paso

a la convivencia política.

Para el comentario editorial del Times, el motivo por el que Chávez sobrevivió el desafío "pese a sus impulsos autoritarios, no es difícil de advertir". "A diferencia de sus más recientes predecesores, confeccionó programas orientados a los problemas de

siempre de los pobres -analfabetismo, la avidez por la tierra y los malos servicios de salud-, temas centrales de su administración, y pudo echar mano a ingresos petroleros muchos más altos de lo esperado para avanzar en el bienestar social", dijo el diario.

Pero el Times afirma que lo de Chávez no es demasiado democrático "para Venezuela ni para ningún otro" y le critica fallas judiciales por las que puede intimidar a los adversarios políticos, así como "discursos demagógicos y divisivos, que

incluyen inflamadas acusaciones contra Estados Unidos", su mayor cliente petrolero.

El diario neoyorquino recordó que "desde su elección como presidente en 1998, (Chávez) tuvo un amplio respeto de las normas constitucionales, como quedó en claro por la votación del domingo". Y recomienda que el presidente venezolano "haga lo más posible para construir sobre su victoria electoral evitar las invectivas, reunirse con sus adversarios y tratar de sanar las heridas que han dividido al país".

El Time recomienda a la oposición que "ponga fin al griterío (...) tras haber hecho una campaña electoral inepta, al fracasar en la aglutinación de un adversario creíble ante Chávez y no haber podido distanciarse adecuadamente de los políticos oligárquicos de desacreditado pasado".