"DE CUANDO FRANCO VISITÓ CANARIAS"

Por Miguel Leal Cruz

Sin pretender analizar un posible paralelismo ideológico y de actuación entre posturas actuales, respecto a otras anteriores, que lleva a cabo el Partido Popular a través de sus máximos representantes coordinados por el presidente Aznar, y del que no es ajena la prédica de su representante en estas islas, ex asesor económico del Partido Socialista Obrero y español: José Manuel Soria; con este pretexto, rememoramos una semblanza de sus antepasados ideológicos, cuando, a la vera de su jefe de entonces, el General Franco Bahamonde, se dignaban visitar estas Islas bajo máximas medidas de seguridad y como propaganda colonial para el régimen. Sólo nos alberga la duda, respecto a éstos, que consideramos neo - franquistas, y es saber si Soria votó a favor de la Constitución vigente, puesto que Aznar voto NO, en el referéndum llevado a cabo al efecto. Al menos hizo propaganda electoral en este sentido. ¡Inaudito!

La apretada visita oficial que el General Franco efectuó a estas Islas Canarias a fines de 1950, siendo a la sazón Jefe del Estado, es causa y pretexto para exponer, a través de sus propios discursos y comentarios, las vicisitudes por las que pasaban nuestras Islas, prácticamente desde siempre; no obstante, tomaremos la referencia alusiva a la que fue gran vinculación con nuestras vecinas costas africanas, de las que a pesar de hallarse separadas por el brazo de mar de unos cien kilómetros, es, precisamente, ese mar con su producción pesquera, la que a su vez las une a las demás islas hermanas. Por descontado, también, a nuestros vecinos los saharauis cuyo territorio, hoy, se halla anexionado a Marruecos pendiente de un referéndum, con tintes de manipulación, bajo la clara actitud de ambigüedad mostrada por los representantes estatales, del citado partido político.

Las relaciones socioeconómicas y políticas entre aquellas colonias, que se llamaron África Occidental Española, Sahara y Sidi Ifni, con nuestras islas y en torno a la llegada de Franco, entre los días 20 y 29 de octubre de aquel año, eran lo suficientemente sólidas para no precisar de explicación alguna. Auténticos lazos de amistad y hermanamiento que se pierden en lo remoto de los tiempos. El General Franco así lo confirma en Villa Cisneros cuando dice: "Esto no es para nosotros un territorio no muy excesivamente productivo -en aquellos momentos-, sino la espalda de las Islas Canarias sin la que aquellas islas no podrían vivir. El banco pesquero de estas costas es un banco CANARIO-SAHARIANO", (cuando hoy ya no podemos acceder ni pagando). Menos mal que Franco se equivocó en sus presagios respecto a otra actividad entonces desconocida: el turismo.

El periódico "Falange" de Las Palmas publicaba el domingo día 22 de octubre, con gran alarde de titulares, la llegada del Caudillo de España a Canarias procedente de Villa Cisneros la capital del antiguo Sahara Español, donde había permanecido unos días visitando los enclaves más importantes de lo que por aquellas fechas eran "posesiones españolas en África". Se editaban parte de los discursos pronunciados por el Jefe del Estado, ante gran auditorio de los que extraemos: "Hemos recorrido en estos días, de norte a sur, nuestras posesiones africanas, de injusto reparto en los acuerdos internacionales, en esta costilla del noroeste africano, de las que al partirlas por un lado nos dieron el hueso y por otro el pellejo -grandes aplausos". Y añade "que nadie puede negar que el pueblo español es un pueblo colonizador. Podemos asegurar que es un pueblo que hace milagros... Aquí se enfrenta a los problemas de Sahara y Sidi Ifni, dándoles solución. Villa Cisneros, no es un pueblo, es una villa creada por el esfuerzo de españoles -y de canarios-. Es la retaguardia del Archipiélago Canario, necesario para su misma subsistencia y seguridad".

Se pierde en los muchos años de historia la época en que los pescadores canarios venían aquí a comerciar y a vender sus productos a los naturales del país; el banco de pesca de estas costas es también canario, cuyo derecho de posesión fue reconocido a España a través de los tiempos, y porque en el año de 1867 los sultanes marroquís reconocieron a España el derecho a poseer territorios a la espalda de Canarias en tierras africanas.

Corrobora este discurso de Franco aquello que pretendemos, cuál es la vinculación permanente con aquellas costas del vecino continente, hoy en litigio, que retrotraemos a épocas remotísimas en que ya efectuaban pesquerías los zenatas, fenicios, cartagineses o romanos. El banco pesquero canario-sahariano servía de atractivo para diferentes pueblos del Mediterráneo, por su riqueza pesquera. En las primeras décadas del siglo XV, se constata la presencia de andaluces, portugueses e incluso gentes procedentes del Cantábrico, según A. Rumeo de Armas. Son los RRCC. Los que aprecian la nueva fuente de riqueza, necesaria para las arcas de la Hacienda, declarando la pesca africano-canaria, como de monopolio para La Corona. Más tarde fue producto sumamente importante para el suministro y aprovisionamiento de buques con destino a las posesiones de América, con escala obligada en estas nuestras Islas.

A mediados del siglo XVIII se instala en la factoría de Mar Pequeña -enclave español en África- un marino escocés, George Glas, quien calificó la riqueza de la pesca en estos caladeros como "the best in the universe". Escribió un libro sobre Canarias, en gran parte dedicado a sus experiencias pesqueras, en el que analiza meticulosamente el sistema que siguen los veleros para aprovechar el viento o como arribar a los distintos puertos en Lanzarote, Fuerteventura e incluso en La Palma. Analizó el tratamiento y venta del pescado obtenido en su factoría de la costa Sahariana, siempre con tripulaciones isleñas.

Es por todo ello incomprensible para muchos canarios, hoy, más de 20 años después, el abandono del territorio por parte de la Administración Española sin contraprestación pactual a cambio que reportase algún beneficio para estas islas, máxime siendo, como se ha dicho reiteradamente, la garantía de la retaguardia fáctica y económica de Canarias, "sin las que las islas no podrían vivir" según palabras del propio Franco. Máxime cuando, las mejores factorías del Mundo se hallaban en el Sahara, a decir del conocedor Pérez del Toro, las que se han conservado gracias a los hijos de "las leales Islas Canarias". Esta presencia y ocupación, constante en el tiempo, la confirma el colaborador periodístico, Alonso - Lamberti en el "Diario de Las Palmas", días 10 y 17 de abril de 1995, cuando dice: "España tiene necesidad de pescar en las costas que por derecho histórico le han pertenecido y ha usado en lo que hoy es Marruecos, pero que a su vez usa el territorio español para "pasar" sus productos pesqueros a Europa. La UE ayuda a este país en copiosos recursos. España ayudó a construir el puerto de Agadir, en grave perjuicio de los canarios. Se pregunta el articulista, si España llegó a cobrar, o no. Pero es más, el único título que tiene Marruecos sobre el territorio ex-español, es, según el mismo, el de invasor, masacrador y contrario a la Historia, la verdad y la ética, confirmados en la resolución favorable del Tribunal de La Haya, a lo que el Rey alauita hizo burla, enviando la Marcha Verde". ¡Cuidado, y que la administración española no tenga pronto otra sobre Perejil, Alborán, Vélez de la Gomera, Ceuta o Melilla! ¿Canarias?

Pero, añadimos: "la implantación marroquí al sur del Anti-Atlas, ocupado desde siempre por zenatas, bereberes, en plena relación con estas islas, tuvo sólo lugar parcialmente a raíz del año 1934, y con la ayuda de fuerzas españolss y francesas. Al sur del río Sus, sólo estaba habitado por tribus feroces y salvajes, por tanto, sin ocupación efectiva, y sí es seguro que muy frecuentado por pescadores canarios o andaluces. La copiosa documentación presentada por España ante el Tribunal de La Haya así lo corrobora. Es, por tanto, injusta y poco ajustado a derecho internacional la actitud mostrada por Marruecos respecto al banco pesquero y su explotación por canarios en estos momentos". Pero, ¿fue otro error acumulado, más, de la diplomacia llevada a cabo por la Administración Española para estas islas y con África? ¿Por qué no se exigió garantía de pesca para estas islas, por un tiempo determinado, antes de la entrega del Sahara para la supuesta administración marroquí?

*LICENCIADO EN HISTORIA Y EN CC. DE LA INFORMACIÓN.-LA LAGUNA