Murió el patriota Elio Rodríguez-Figueroa
En el anochecer del pasado lunes, 29 de diciembre del 2003, falleció -subió a las estrellas, como él gustaba decir- Elio Rodríguez-Figueroa, histórico e incansable luchador en todos los frentes libertarios. En esta nota de urgencia, destacar que en su ejemplar dedicación a la lucha por la Independencia de su Patria, nos ha dejado un legado político inconmensurable, que, como compromiso personal de este coordinador de El Guanche, adquirido en conversación mantenida con él en sus últimos y aún fructíferos días de su vida, iremos publicando sus escritos inéditos, añadiéndolos a los ya publicados en su página CON LA FIRMA DE ELIO RODRÍGUEZ-FIGUEROA, con el propósito de editarlos. Asimismo, asumimos el compromiso de gestionar la reedición de los poemas de su padre, Luis Rodríguez-Figueroa, en base a los originales facilitados por el propio Elio y por su hermano mayor, Hostilio, que nos lo hizo llegar desde Bogotá, donde actualmente reside.
El funeral tuvo lugar de 19:00 a 20:00 del día 30, con carácter estrictamente familiar y con la compañía de un reducido número de allegados, por expreso deseo de Elio, al cual dio fiel cumplimiento su idolatrada esposa Pastora -como Elio se refería al nombrarla. Antes de la incineración, y en presencia del féretro cubierto por la bandera nacional canaria, (*) se dio lectura a una sentida nota manuscrita de un antiguo compañero de lucha, emocionadamente leída por José Carlos Martín, el cual añadió la suya propia. Seguidamente, el que suscribe, Álvaro Morera, por encargo del mencionado hermano mayor de Elio, Hostilio, pronunció su fraternal despedida, cuyo texto, recibido posteriormente por e-mail, publicamos, haciéndolo nuestro, en El Guanche.
Pasado un tiempo prudencial, se tiene el firme propósito de dar cumplimiento al deseo último de Elio, de esparcir o ventear sus cenizas al pie del Teide, a cuya sombra naciera y vivió sus primeros años. Anunciaremos con antelación la fecha del acto para que puedan asistir cuantos patriotas lo deseen para rendir homenaje a Elio Rodríguez-Figueroa, bajo su complaciente mirada desde las estrellas...
(*)
El Día que me muera
deseo como homenaje
que mi cuerpo se amortaje
con la canaria bandera
Que mi féretro se cubriera
con siete verdes estrellas
de la bandera más bella
que nación alguna tuviera.
(de Álvaro Morera)