Elecciones generales en España pueden traer sorpresas

Rafael Calcines

Madrid, 12 ene (PL)

La posibilidad de que el gobernante Partido Popular (PP) no alcance mayoría absoluta en las elecciones generales de marzo próximo, abre una perspectiva de cambio hacia la izquierda en el próximo gobierno español.

Esa percepción la tienen hasta en el propio PP, pues Javier Elorriaga, jefe de campaña del candidato Mariano Rajoy, declaró recientemente a una televisora local estar convencido de que "la solidez de la victoria que se alcance en las elecciones es tan importante como la victoria misma".

En otras palabras, o se logra la mayoría suficiente como la actual o el próximo presidente del gobierno pudiera ser el socialdemócrata José Luis Rodríguez Zapatero, gracias a los apoyos de la coalición Izquierda Unida y otras fuerzas de oposición.

En el Partido oficialista están convencidos de que Rajoy no será presidente si de los 350 escaños del Congreso de Diputados no alcanza, por lo menos, 165, y aún así tendría serías dificultades, por lo cual lograr la mayoría absoluta es una necesidad perentoria para la derecha española.

Desde el PP hasta ahora las andanadas contra su principal contrincante, el Partido Socialista Obrero Español, se basan en intentar desacreditarlo recurriendo al discutible y tremendista argumento de que el PSOE promueve la desestabilización del país, por su acercamiento a algunas formaciones nacionalistas.

En cambio, en la organización socialdemócrata esas relaciones son evaluadas como una muestra de capacidad de diálogo que no posee el PP y el propio Zapatero aseguró recientemente que en marzo debe salir vencedor un gobierno que promueva la comprensión y el rencuentro.

Los dirigentes del PSOE centran esperanzas en los vínculos que se puedan lograr con otros partidos, pues son conscientes de que a solo dos meses de la consulta en las urnas el PP parece ir delante en intención de voto, según indican los sondeos de opinión.

Pero no descartan que si Rajoy no consigue la investidura, Zapatero, aunque haya perdido las elecciones, puede alcanzar la presidencia del gobierno sumando el apoyo de partidos de oposición o la abstención cómplice de otros.

Para José Luis Rodríguez Zapatero el objetivo está claro: ganar las elecciones con las propias fuerzas de su partido, pero eso parece por ahora lejos de la realidad.

Algunos de sus colaboradores prevén otras posibilidades que parecen más realistas y no descartan que el PSOE gobierne incluso con menos escaños que el PP.

Para ello dan por seguro que Izquierda Unida (IU), Iniciativa por Cataluña, Partido Nacionalista Vasco (PNV), Eusko Alkartasuna (EA), Junta Aragonesista, Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC), Bloque Nacionalista Gallego y hasta el Partido Andalucista, se inclinarán por un gobierno del PSOE antes que del PP.

Ya formaciones como IU lo ha dejado claro e incluso su coordinador general, Gaspar Llamazares, aseguró durante la Conferencia Federal celebrada en diciembre, que el objetivo es "derrotar cuanto antes al PP".

Criterios más o menos parecidos mantienen los dirigentes de ERC, EA y PNV, entre otros.

mgt/rc