Redacción de
SERPAL, Servicio de Prensa Alternativa, 30-8-01GLOBALIZAN LA HIPOCRESÍA
No es el primero, ni será el último: un barco a la deriva en aguas internacionales con medio millar de desesperados a bordo. Los diarios europeos les llaman "refugiados" o "náufragos". Pero no, es mucho más exacto llamarles desesperados. Como los norteafricanos que se juegan la vida cruzando el estrecho de Gibraltar en precarias "pateras", o los "espaldas mojadas" que intentan burlar a las patrullas de frontera y a la tecnología norteamericana para cazar inmigrantes... desesperados como tantos seres que en la superficie del planeta buscan su "lugar en el mundo".
La nueva historia comenzó cuando unos 450 emigrantes afganos, ceilandeses y paquistaníes se hallaban hacinados a bordo de una precaria embarcación indonesia, más cerca del naufragio y de la muerte que de llegar a la tierra prometida.
El "Tampa", un carguero noruego, que navegaba en la zona, acudió al lugar de la inminente tragedia y por decisión de su capitán Arne Rinnan, recogió a los componentes del patético grupo integrado por desfallecientes seres entre los cuales había 26 mujeres y 43 niños.
La nave con previsión para los 20 tripulantes, debió ser adaptada para alojar precariamente a los emigrantes. Les instalaron en contenedores vacíos y les proporcionaron comida.
Dieron aviso a los gobiernos de Indonesia y Australia para que indicaran algún puerto donde poder atracar con los sobrevivientes de la tragedia. Y aquí comienza la sucesión increíble de radiocomunicaciones donde los gobiernos se pasan la cuestión unos a otros, declinando cualquier responsabilidad. Indonesia, cuyo puerto de Merek era el más próximo, dijo que ya tienen suficientes problemas con los inmigrantes ilegales que tienen en su territorio. El gobierno australiano afirma que según el "Derecho Internacional", el barco debió dirigirse al puerto más cercano, en Indonesia. El gobierno noruego también se ha desentendido de la suerte de los inmigrantes, afirmando que son los gobiernos de la zona quienes deben asumir sus responsabilidades. Así han transcurrido varios días sin que nadie proporcionara una ayuda médica urgente reclamada por el capitán. (Se calcula que cuando fueron recogidos llevaban entre 8 a 10 días a la deriva en el navío indonesio). Entre los inmigrantes hay muchos enfermos (disentería, malaria, desnutrición).
A bordo del "Tampa", los desesperados pidieron al capitán que pusiera rumbo a la Isla de Navidad, posesión australiana. Advirtieron que de no ser así, se arrojarían al mar, "porque ya no tenemos nada que perder." Vista la falta de respuesta y de acuerdo de los gobiernos implicados, el capitán inició la navegación hacia el territorio insular.
El gobierno australiano decidió entonces enviar un guardacostas y varias lanchas ligeras con marines fuertemente pertrechados como para combate que abordaron el carguero noruego. (¿ Otra "intervención humanitaria" del mundo desarrollado ?)
El primer ministro John Howard proclamó su objetivo: Australia impediría de cualquier forma, incluso por la fuerza, que la nave llegue a sus puertos y desembarque a los inmigrantes.
Mientras gobiernos, ministros y funcionarios vuelcan sus citas sobre el derecho internacional, nadie -salvo el capitán del carguero- asume la primera responsabilidad: la del auxilio humanitario. El director de la Asociación de Refugiados de Austrlia, Kevin Liston le recordaba a su gobierno que "los inmigrantes no buscan una situación económica mejor, simplemente escapan de sus países para salvar sus vidas". "Conforme la legislación australiana, afirma , la mayoría de ellos tendrían el estatuto de refugiados".
Pero será difícil conmover al gobierno australiano. Se rige por razones de estado, no por sentimientos o consideraciones humanitarias. Siguen la estela que marcan los Bush, los Berlusconi... han globalizado la injusticia y la miseria. Ahora globalizan la hipocresía .
Hipócritas porque sus discursos hablan de democracia, de reducir diferencias, de derechos de los hombres, pero en la práctica se desentienden de sus responsabilidades históricas en procesos de esclavitud, de colonización, de explotación, de relaciones comerciales injustas, de injerencia abierta en la vida de otros países.
Hipócritas porque ahora pretenden dar la espalda a la Conferencia sobre Racismo de Durban, porque hay líderes de países empobrecidos que quieren poner un espejo frente los opresores, para que vean su verdadero rostro:
Thabo Mbeki, presidente sudafaricano, pidió a los delegados que visiten la ciudad, que es un verdadero ejemplo de la herencia del colonialismo y el racismo, con barrios divididos entre blancos, indios y negros, y con las huellas visibles de la desigual distribución de la riqueza.
Mbeki pidió un verdadero compromiso de todos los países para erradicar la pobreza y el atraso generados por esa herencia "que condena a millones en todo el mundo a la pobreza y la desesperanza".
Ese mensaje, en lo esencial compartido por movimientos sociales, campesinos e indígenas de todo el planeta, irrita y disgusta a los poderosos.
El "Tampa" es un doloroso símbolo de nuestros tiempos: cientos de seres humanos sin alimentos, sin futuro, muchos de ellos enfermos, anclados en aguas internacionales. Como en la Edad Media, un barco de "apestados", una "nave de los locos" sin derecho a puerto.
Han globalizado la injusticia, la miseria y la exclusión. Ahora, con sus discursos sobre el derecho mientras los emigrantes mueren ahogados, por hambre, por enfermedades o por desesperanza, han globalizado la hipocresía.-
*Hipocresía: fingimiento de cualidades, de ideas o de sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen. Del griego hipokrisía (acción de desempeñar un papel teatral.)
**Nota elaborada por la Redacción de SERPAL