La historia en minúsculas
Elio Rodríguez-Figueroa
"Hacer la historia la hacemos los hombres y mujeres". Saber qué historia queremos hacer, es algo que NO sabemos conjugar (Shakespeare dijo algo parecido). Lejos estamos en nuestro país colonizado de ir en este quehacer por la senda para que históricamente seamos recordados como buenos patriotas. Hay en muchos de nuestros congéneres falta de sensatez, de buen sentido de cuales son y deber ser la digna defensa de sus intereses frente al apabullamiento colonial. Y esto, pese a la errónea interpretación de algunos en la lengua dominante, se traduce por "mentecatos". Aclarado el léxico o palabreja, vamos a tratar de ir más allá en la "historia" y si fuera posible, pues no hay objetivamente otra vía, darle una interpretación materialista.
Tenemos 5
1/2 siglos de dominación española. En primer lugar fuimos utilizados como enclave logístico en la conquista de las Américas. También los nuestros eran vendido como mercancías-esclavos. Más tarde servimos como territorio para explotar diversos monocultivos, cultivos siempre controlados por foráneos. Hoy, en nuestros días, ya transformados en uno de los enclaves más apetecidos del área geopolítica en la cual las circunstancias nos han situado, los demonios de la ambición están desatados, arrastrando a los canarios en una vorágine donde el norte de nuestros valores y lo mejor de nuestras tradiciones asumen lo que, premeditadamente, el colonialismo español siembra para destruir nuestro pueblo y debilitar nuestra lucha, camino de la libertad e Independencia.Hay quienes no queriendo perder sus "tradiciones" progresistas y frente a la voluntad mayoritaria de los canarios proponen un remedio peor que la enfermedad. Se incluyen aquí sectores nacionalistas que se reclaman ideológicamente de la socialdemocracia, la oficial, o sea el PSXE, y aquellos comunistas que aún mantienen la disciplina de partidos que, digan lo que digan, hacen parte del colonialismo conjuntamente con los sindicatos UGT y CCOO. Todos nos hablan de la prolongación del colonialismo a través de un Estado Federal español, desfigurando la realidad geográfica, étnica y, sustancialmente, el entramado económico-financiero, lo que no haría sino falsear y agravar el problema, y éste es sólo uno: somos un territorio ocupado; la práctica es el genocidio en sus variantes y el desraizar de lo más sagrado: nuestra sangre, carne ya desgarrada.
Esta pseudo democracia, de la que todos se reclaman, deberían, si dignidad tienen, respetar el derecho que nos asiste como pueblo y nación sometida por las armas y la violencia de todo tipo: a nuestra Independencia. Hemos sido sometidos por un pueblo cuya esencia fue en todo el periodo histórico la arrogancia, el oscurantismo y la violencia en antagonismo total con nuestra idiosincrasia, y que, de prolongarse, terminará destrozando irremediablemente lo más profundo de nuestros valores y virtudes, cargando aun mas los vicios a lo que tanto han contribuido en su colonización.
Nuestra capacidad de creatividad está siendo manipulada, creando fuentes económicas contrarias a nuestros intereses más vitales, como son, o debieran serlo, la integridad ecológica de nuestro territorio, con una visión científica del mismo, con una visión de Estado para el próximo futuro; crear una agricultura de autoabastacimiento, una ganadería adaptada a las necesidades de la población, unos transportes que conlleven una operatividad y bien público, y un sector energético de acuerdo a nuestros recursos y no al servicio de canallescos y sucios medios impuestos por el capital colonial en su solo provecho y el destrozo de lo nuestro, sin respeto ni escrúpulo de para nada, ni para nadie. Cuidar y rentabilizar el sector turístico poniendo freno implacable a un crecimiento que terminará por engullir y arruinar todo lo demás. Una industria pesquera por desarrollar en colaboración con nuestros vecinos del continente del cual hacemos parte: África.
En nuestra historia se abre una nueva fuente de riqueza y nuestro limitados gobernantes no han hecho otra cosa que entregar al colonialismo tal regalo: petróleo, al tiempo que se desata, no un correcto análisis de la situación, sino el camino de quien, como buen colonizador, busca lo más fácil, cual es el sometimiento a intereses que no son los nuestros. Le preguntamos al gobierno actual "autonómico" y a sus portavoces, ¿qué hicieron con nuestros informes y con la propuesta de entregar la tal fuente de riquezas a capital canario sin pedir nada a cambio, sin condicionante alguna, salvo que fuera para Canarias?
En esta corta sipnosis de un largo periodo histórico, destacar lo de siempre, el rechazo a cualquier vía impuesta por el colonialismo: elecciones, etc. Debemos, y hoy más que nunca, para obtener nuestra libertad e Independencia, abrir el camino a las Unidades de Tagoror, la Resistencia Pasiva y un no rotundo a lo colonial, camino de la Independencia.