Comunicado de Prensa

Congreso Nacional Hostosiano

El pasado 1 de mayo de 2003 marca una fecha de trascendental importancia en la historia de nuestro pueblo. El Polígono Interno que durante varias décadas había permanecido abierto en la Isla Municipio de Vieques fue cerrado. Se produjo así el primer paso necesario sin el cual sería imposible avanzar hacia la consolidación de lo que ha sido el objetivo estratégico de la lucha librada por dicho pueblo para alcanzar, no solo la desmilitarización de la Isla Nena, sino también, avanzar en el proceso dirigido hacia la devolución y descontaminación de sus terrenos y luego, dar paso finalmente al desarrollo sustentable de los mismos.

En las actividades que precedieron la hora cero en el cierre del Polígono, el pueblo desbordó en su alegría. Allí manifestó de distintas maneras el significado de tal evento. Los símbolos de un pasado de presencia militar existentes frente a los portones de lo que fue el Campamento García, recordaban para el pueblo viequense décadas de violaciones de derechos humanos; abusos cometidos por la Marina de Guerra de Estados Unidos; contaminación de sus tierras; de enfermedades como las que han segaron la vida de cientos de residentes de la Isla Nena, entre ellos la niña Milivy; de restricciones al uso de las tierras ocupadas por la Marina; y finalmente, los abusos a los que fueron sometidos cientos de desobedientes civiles durante los pasados años. Esos símbolos fueron derribados esa noche como se descarta un pasado al cual no se está dispuesto a regresar.

Algunas voces se han levantado para condenar a aquellos y aquellas que procedieron a derribar la caseta donde se guarecía el personal militar encargado de impedir el libre acceso de los viequenses a lo que fueron antes de las expropiaciones la tierra donde nacieron sus padres; otros han dejado sentir su rechazo a la quema de vehículos militares que fueron dejados allí, de manera intencional, por quienes podían haberlos retirado del área y que sin embargo los dejaron allí precisamente a sabiendas de las consecuencias que conllevaba la presencia de vehículos militares en el área en un momento como ése.

Otros hubieran querido que el pueblo se hubiera mantenido pasivo, sin expresar su indignación frente a una verja que por décadas le mantuvo separado de su propias tierras como resultado de desalojos violentos y usurpaciones de esperanzas a lo largo de décadas.

El Congreso Nacional Hostosiano no comparte las condenas hechas por tales sectores hacia aquellos que el 1 de mayo de 2003 decidieron eliminar los símbolos de un pasado oprobioso.

Para aquellos que promovieron la destrucción del Muro de Berlín o festejaron recientemente la destrucción de la estatua de Saddan Husseín en Bagdad como reacción lógica de un pueblo ante un pasado opresivo y abusivo, no debería sorprenderles echar a abajo la garita de control al Campamento García, o del derribo de la verja y los portones de acceso al mismo, ola destrucción de los vehículos militares que allí fueran dejados por la Marina de Guerra.

El grado de fuerza demostrada por un pueblo que supo llevar a cabo una lucha pacífica basada en el ejercicio de la desobediencia civil fue mínimo frente al grado de violencia y destrucción al cual ha sido sometida la población viequenses durante más de seis décadas. Ese grado de fuerza jamás comparará con el demostrado por la Marina de Guerra de Estados Unidos contra cientos de desobedientes civiles en claro menosprecio a su dignidad personal y su derecho de intimidad durante sus arrestos; tampoco a la violencia y destrucción ejercida por aquellos que luego de los desalojos de mayo de 2000 procedieron a destruir las estructuras levantadas por sectores de la sociedad civil y los sectores religiosos en los Campamentos de Desobediencia Civil en la Playa La Yayí.

Tampoco compara el grado de fuerza ejercido por sectores del pueblo en la eliminación de los símbolos de poder militar de la Marina en Vieques la eliminación de la garita o los vehículos abandonados por las fuerzas militares, al asesinato impune de viequenses a lo largo de las pasadas décadas a mano de personal militar y mucho menos, la responsabilidad impune del piloto causante de la muerte de David Sanes. Tampoco la destrucción sistemática que ha realizado la Marina de Guerra contra los yacimientos arqueológicos existentes en la porción Este de Vieques en claro menosprecio de nuestro acervo cultural.

El Congreso Nacional Hostosiano ha sido una de las organizaciones políticas independentistas que con mayor vehemencia ha abogado por la lucha para sacar a la Marina de Guerra de Estados Unidos de Vieques a través del uso de la desobediencia civil. Sin embargo, para nosotros, la lucha por la salida de la Marina de Vieques nunca ha estado desvinculada de un proyecto de trabajo mayor, que es la lucha del pueblo puertorriqueño a la libre determinación e independencia.

La lucha por la desmilitarización de Puerto Rico como expresión de una lucha anti colonial más amplia, es una que converge plenamente con lo que constituyen los objetivos de la lucha del pueblo viequense. Como organización política, el Congreso Nacional Hostosiano nunca ha renunciado al derecho del cual gozan todos lo pueblos al uso de todos los métodos de lucha en sus luchas anti coloniales. Por eso rechazamos expresarnos de manera anticipada con una condena absoluta las diferentes manifestaciones que asuma la lucha en cada etapa.

En el proceso que culminó la noche del 1de mayo de 2003 era totalmente anticipable que si los portones no se abrían, el propio pueblo asumiría el rol de abrirlos con los medios disponibles a su alcance. También era del todo anticipable que la verja que bordea al Campamento García, la cual dicho sea de paso había sido derribada en decenas de ocasiones durante los pasados tres años, se echara abajo en dicha ocasión. A propósito, para echar a abajo la verja se hicieron múltiples ensayos en los llamados "abrazos a la verja", e incluso se llevó a cabo previamente un simulacro del cual participaron sectores religiosos, las organizaciones de lucha en Vieques y la Administración Municipal.

También era anticipable el derribo de la garita frente al portón, idea que había sido considerada previamente por algunos sectores como una propuesta a ser llevada a cabo en esa ocasión de manera ordenada.

La posición asumida por el Gobierno de Puerto Rico de pretender en estos momentos criminalizar las acciones de quienes participaron en dichos eventos esa noche tiene la intención de intimidar y desmovilizar en esta etapa la lucha por la devolución de los terrenos, su descontaminación y su desarrollo desde una perspectiva afín con las mejores aspiraciones del pueblo. Contradictoriamente el Gobierno, mientras de otro lado ha abandonado su responsabilidad en la investigación, procesamiento o denuncia según fuera el caso, de quienes violaron los derechos civiles y humanos de los viequenses y de los desobedientes civiles a lo largo de esta lucha; ha mantenido un silencio cómplice ante las sentencias abusivas impuestas por el Tribunal Federal en los casos llevados ante dicho foro demostrando, una vez más, las dos varas con que se mide en Puerto Rico las acciones de los ciudadanos y las acciones de la Fuerzas Armadas y el Gobierno Federal.

El Congreso Nacional Hostosiano hace un llamado al pueblo independentista y al pueblo en general a hacer sentir su rechazo a las políticas de persecución iniciadas por el Gobierno de Puerto Rico en contra de los sectores que participaron de los eventos de la noche del 1 de mayo en Vieques y a manifestar nuestra solidaridad con aquellos o aquellas que puedan ser encauzadas en relación con dichos sucesos.

Congreso Nacional Hostosiano

Avenida Munoz Rivera 602 Le Mans 803

Hato Rey, Puerto Rico 00918

VISITA <A HREF="http://www.redbetances.com/">REDBETANCES.COM</A>