El Día
, 11-8-01EFE
La Isla implora la llegada de lluvias en las fiestas aborígenes de los municipios
Entre ellas, la Traída del Agua, en Telde, y la del Charco, en San Nicolás
Muchos pueblos canarios imploran, como cada año, la llegada de lluvias en sus fiestas aborígenes de la Traída del Agua, El Charco y la tradicional romería que se celebra tras el verano en Puerto del Rosario.
Esta petición a los cielos es especialmente significativa en un año de sequía que muchos han calificado como el más seco del último cuarto de siglo. Estas fiestas dedicadas al agua congregan a más de 100.000 personas, provenientes en muchos casos de otras islas, que se unen para corear diversos cantos, alegorías, bañarse en los charcos, y en definitiva, pasarlo bien.
En Lomo Magullo, en el municipio grancanario de Telde, la tradición de la Traída del Agua se celebra el 12 de agosto y se remonta a la década de los años 60, cuando un grupo formado por diez o doce jóvenes tomaron conciencia de que el agua era parte esencial de su entorno.
Estos jóvenes comenzaron a celebrar la Traída del Agua, que, con el paso del tiempo, fue concebida como una más de las fiestas del municipio de Telde.
En nuestros días la Traída del Agua suena a música de charanga y es el lugar donde el ocre de las tallas y los vivos colores de los vestidos de los romeros se mezclan con trajes y tocados tradicionales; donde las ondas del agua festejan el ambiente y una serpiente multicolor se despliega a lo largo de la cinta negra del asfalto...
El municipio grancanario de San Nicolás de Tolentino vive el 10 de septiembre la apoteosis de sus fiestas patronales con la subida de La Rama y una verbena, desde que en los años 50 comenzase a celebrarse de forma esporádica.
Durante la subida de La Rama los romeros llevan hojas de palma desde el Almacén de La Casa Nueva, en el Barranquillo Hondo, hasta La Plaza, frente a la Iglesia.
El 11 de septiembre se celebra la Fiesta del Charco, que arrancan en la época aborigen, y consiste en que la gente se tire al charco costero en medio de un gran jolgorio, mientras, al grito de «aleme acoran» se implora a los cielos pidiendo la lluvia o el cese de las epidemias.
También en otras islas hay celebraciones. En Puerto del Rosario (Fuerteventura) el 30 de noviembre se celebra una romería en la iglesia de Santo Domingo de Guzmán en Tetir en la que sus habitantes amenazan al santo con tirarlo al barranco si no llueve. A partir de esa fecha los lugareños suelen decir: «Si no llueve por Santa Catalina o por San Andrés, mal año es».