La Isleta demanda cultura

Asociación Islas Canarias de Artistas Visuales

Pocos desastres podrán arrasar la cultura de un pueblo. Sólo la indignante actitud de un puñado de negligentes políticos, cuya insolvencia social queda nuevamente demostrada con la cerril pretensión de convertir la ya histórica reivindicación de nuestro barrio de La Isleta en una especie de supercomisaria, una nueva gran oficina para el sherif en un barrio que clama por su Gasa de la Cultura donde albergar entre otras coa su propia historia. Historia plagada de auténtica heroísmo de hombres y mujeres que han construido, desde el inicio de estta Ciudad, un entramado social digno de ejemplo para muchos otros. El barrio de La Isleta ha estado siempre unido en su calidad humana, en su dignidad, en su capacidad de trabajo inagotable. Pescadores, albañiles, portuarios, estibadores, obreros y obreras ejemplares que hoy ven como se les niega a ellos y a sus hijos el derecho irrenunciable a contar con un centro cívico digno sus propios méritos. ¿Porqué ha de ser nuevamente marginada la población de La Isleta?

No se trata de un sentimiento de nostalgia. Cronistas, poetas, escritores y artistas han dejado muy claro para la historia de esta Ciudad el ejemplar comportamiento solidario de estos hombres y mujeres que hoy exigen la Casa de la Cultura de la Isleta justamente en un edificio que marca con su sola presencia el eje del mundo del trajo que ha dado tanta prosperidad a esta ciudad como es nuestro puerto de La Luz.

Tengámoslo clarro, aquí no se trata de otra cosa que de impedir una vez más, por parte de ciertos impresentables, el normal desarrollar, el aglutinmiento en un foro ciudadano de un barrio que como ningún otro ha tenido desde el principio precisamente esa conciencia ciudadana que ahora se les pretende ningunear.

Aquí estamos un amplio grupo de artistas pertenecientes a la AICAV (Asociación Islas Canarias de Artistas Visuales) que venimos a expresar nuestra solidaridad con el querido barrio de La Isleta, con sus gentes. Hemos venido a unirnos a ellos y a poner a disposición del Foro por La Isleta toda nuestra infraestructura, toda nuestra capacidad de lucha. Hemos venido también a decirles a los políticos especuladores que se aparten de la idea de convertir la demanda de cultura de estas gentes ejemplares que no necesitan más represión, que ya la han sufrido a través de su historia, que no permitiremos que, igual que ocurrió en los tiempos del oscurantismo franquista, que parece asomarse de nuevo a La Isleta, destruyan nuestras ilusiones, nuestras casas del pueblo, nuestros centros cívicos, nuesttra dignidad.

No permitiremos, todos juntos en la unidad de lucha del Foro Ciudadano por La Isleta, que nuevamente se pretenda cercenar el desarrollo cultural de nuestro pueblo y en cambio se nos coloque una supercomisaría como cabeza de playa para la represión del movimiento imparable de la participación ciudadana. Les animamos a todos y a todas a no ceder un palmo en esta y en otras reivindicaciones.

La Isleta es y ha sido solidaria y obrera, unamos nuestra voz nuestra capacidad de lucha contra los especuladores. Por ejemplo, del Edificio Woermann que son los mismos que ahora negocian con los terrenos de la Isleta para convertirla en una especie de parque temático chabacano y enfocado al puro negocio, que son los mismos que tienen otros despachos en sus propias empresas de construcción desde donde hacen los cálculos y los planes para el enriquecimiento personal dejando atas el desarrollo y prosperidad colectivos mientras cogen el dinero y corren.

La Isleta no necesita porras y uniformes. No a la superoficina del Sherif, La Isleta demanda cultura, su Casa de la Cultura, su Centro Cívico, la Casa del Pueblo que antaño tuvo y que, por cierto, fue dinamitada por los represores franquistas.

Por La Isleta