El Mundo, Viernes, 6 de octubre de 2000

CARLOS ELIAS, MADRID

 

Afirman que la isla de La Palma se desplomará y arrasará el Caribe

Es geológicamente inestable y su caída provocará una ola gigante

No es ciencia ficción. Puede suceder mañana o dentro de varias décadas -un tiempo geológicamente inapreciable-, pero ocurrirá. El edificio volcánico de Cumbre Vieja, en la isla canaria de La Palma, es absolutamente inestable y podría desmoronarse en cualquier momento.

La isla se partirá en dos. Medio trillón de toneladas de roca se precipitarán en unos segundos al mar y formarán una ola gigantesca de 560 metros de altura que se trasladará hacia el oeste a una velocidad de 720 kilómetros por hora.

Se producirá un gigantesco tsunami que arrasará las islas del Caribe y la costa este de Estados Unidos. La aguas de esta ola penetrarían unos 20 kilómetros en el continente.

Parece el guión de una película de catástrofes, pero son los cálculos de científicos suizos basados en las medidas realizadas en la isla e incorporadas a sofisticados programas de modelización geológica. Los resultados han sido publicados en la revista Journal of Volcanology and Geothermal Research.

Ante la gravedad de lo que sostienen los científicos, tanto el editor de esta publicación, como la Sociedad Geológica de Londres han escrito al ministro británico de Ciencia, Lord Sainsbury, para alertarlo de esta, en su opinión, segura catástrofe.

«Puede pasar en cualquier momento. Dentro de 10 años o 10 décadas pero, por favor, escriba esto: "Si yo viviera en Miami o Nueva York y oyera que el Cumbre Vieja entra en erupción, no dejaría de seguir las noticias ni un segundo"», dijo a la BBC el doctor Simon Day, del University College de

Londres.

Los temores de los científicos no sólo son consecuencia de que sus cálculos geofísicos sostienen que la actual isla de La Palma, con sólo 706 kilómetros cuadrados de superficie frente a los 2.426 metros de altura, está en un precario equilibrio geotécnico. El peligro reside, además, en que ocurra una nueva erupción del pico Cumbre Vieja, algo nada extraño si se tiene en cuenta que en los últimos 100.000 años ha explotado más de una docena de veces, según los cálculos de Day, y que la última erupción en La Palma se registró en 1971.

Los investigadores contemplan dos posibilidades seguras de que la isla se desplome. Que haya una erupción y que el peso de la sobrecarga de lava induzca la ruptura del edificio volcánico. O, simplemente, que el incremento de temperatura generado aumente la presión del agua acumulada entre las grietas de unas rocas, que son impermeables, y que esta presión desencadene la catástrofe.

«Este peligro es mucho más real que el hecho de que caiga un asteroide. Esto no sólo sería una catástrofe para los habitantes de esa isla, sino para la gente del otro lado del océano que jamás han oído hablar de La Palma», dijo Day.

La fuerza de los tsunami es conocida desde hace mucho tiempo. El más reciente tuvo lugar en 1998 y mató a más de 2.000 personas en las costas de Papúa Nueva Guinea. Fue provocado por un terremoto submarino. En cuanto al tamaño, en 1958 se pudo observar en Alaska una ola que alcanzó los 500 metros de altura.

http://www.el-mundo.es/diario/2000/10/06/sociedad/6N0111.html