Puerto de Granadilla: lo que hay detrás de las promesas

Gianluca Solera *

Las expectativas propagadas alrededor del proyecto de nuevo puerto industrial en el Sur de Tenerife (Granadilla) están calentando más los ánimos de la clase política que los de los ciudadanos de la isla. Y ello par ser una obra de gran coste (se estima entre 420 y 720 millones de euros), por ser celebrada como una especie de octava maravilla del mundo que salvaría del colapso inminente al puerto de Santa Cruz de Tenerife y abriría la isla al mercado del tráfico internacional de mercancías de trasbordo, y porque no pasa un día en el que no se hable del nuevo puerto en los medios de comunicación. Sin embargo, creo que, como todos los proyectos de la era del desarrollismo ilimitado (la idea del puerto nace en los años, 70). su razón de ser disminuye con los años.

El puerto de Santa Cruz no está al borde del colapso. La Autoridad Portuaria reconoce que la capacidad del puerto actual permitiría incrementar hasta un 33% el movimiento de contenedores: su ex presidente Anatael Meneses declara, además, que una ampliación del mismo puerto permitiría incrementar su capacidad máxima hasta 60%. estas valoraciones hacen inútiles las correcciones del presidente del Gobierno de Canarias, quien ahora declara que el puerto de Granadilla va a ser "relativamente pequeño". Si es así. ¿para qué sirve, si sabemos que el puerto de Santa Cruz no trabaja a pleno rendimiento?

Por su parte, los promotores sostienen que se trata de insertar Tenerife en el tráfico marítimo internacional. La captación de nuevas líneas de negocio portuaria, como son las mercancías del tráfico internacional de transbordo, es un argumento extremadamente débil y arriesgado. En el "Estudio de mercada del nuevo puerto de Granadilla", llevado a cabo por Gesplan (27 de noviembre de 2001), se concluye que para acceder al trasporte de mercancías de trasbordo (no relacionado con el tráfico de llegada o salida a las islas) habrá que competir con tos puertos, de Tánger, Agadir, Casablanca, Algeciras, Las Palmas e incluso. Sines en Portugal. Asimismo se reconoce: "la posibilidad de conseguir este mercado dependerá de las negociaciones que se mantengan con las compañías navieras en fases de mayor desarrollo del proyecto. El entorno competitivo en el que se mueven estas compañías con grandes cambios en breves periodos de tiempo, impide que consideren en profundidad un proyecto al que le faltan más de cinco años para entrar en funcionamiento".

En los años 70, el Gobierno italiano previó 40 centrales nucleares para evitar el colapso de la economía italiana. Italia no tiene ni una central nuclear y sin embargo el colapso no tuvo lugar. El debate en torno al puerto de Granadilla parece recorrer las mismas aberraciones, propagandísticas.

Entonces... ¿por qué tal puerto'? La respuesta está en la evolución de la economía española. En los últimos años, la economía española se ha especializado en la construcción y en el consumo. España logró ser en 2002 el mayor consumidor de cemento de la Unión Europea (42.6 millones de toneladas/año. Es suficiente viajar por las Islas Canarias para darse cuenta de cómo se gastan y utiliza la gran parte de los fondos y ayudas europeas para el desarrollo regional: infraestructuras de transporte, operaciones inmobiliarias, centros comerciales, etc. Importantes inversiones que primero benefician a grandes operadores económicos y grupos industriales, y que, por otro lado, estimulan un mercado de trabajo no cualificado, mal pagado y de escasa productividad.

Así que, mientras que el PIB aumenta un 29,4% en Canarias-, entre 1995 y 2002, sube también el desempleo (en el segundo trimestre de 2003) llega al nivel record del 11,56% de parados. Se está generando una economía con importantes beneficios para unos pocos grandes que, por contra, no necesitan invertir en los recursos humanos. Consecuencias: investigación educación y formación, salud y nuevas tecnologías pierden velocidad; el medio ambiente se degrada constantemente (Canarias es las región donde el aumento de gases a efecto invernadero entre 1990 y 2002 ha sido más importarte), mientras que los beneficios de ciertas empresas crecen.

fEl puerro de Granadilla es otra pieza de la misma máquina infernal. Invertir en cemento y privatizar los beneficios que generan las políticas subvencionadas de desarrollo regional, mientras se carga a la saciedad con los costes socio-ambientales (despilfarro de los recursos naturales, precariedad del mercado laboral, etc.).

La campaña de Los Verdes en el Parlamento Europeo y las iniciativas ciudadanas canarias en contra del puerto de Granadilla no aspiran simplemente a desenmascarar el grave impacto sobre sebadales y playas tinerfeñas (¿saben que el Gobierno de Canarias oculta 12 informes medioambientales de ta Universidad de La Laguna que emiten opinión negativa sobre la abra?), sino también a exigir la implantación de una economía sostenible, que invierta en las mujeres y los hombres de Canarias (capital humano), preserve los recurras naturales y haga democrática la gestión de los fondos de cohesión.

Ayer eran los cables de alta tensión de Vilaflor, hoy el puerto de Granadilla, mañana el anillo insular, pasado mañana las torres petrolíferas... Mismos dueños, misma lógica. Proyectos que la mayoría no entiende, y que los barones de ta política y de los negocios pretenden imponer.

"Si puedes ver, mira. Sí puedes mirar, repara, se lee en la novela "Ensayo sobre la ceguera" de José Saramago, escritor cuya segunda patria son las Islas Canarias. Los defensores de las maravillas de aquellas grandes obras del progreso quieren que seamos todos ciegos para poder continuar el negocio de cada día, pero el número de los que saben ver en la niebla de las mentiras y de las falsas promesas crece también cada día. Y repara.

El día en el que algunos dirigentes del Gobierno español y canario empiecen a ver en la niebla lo que ellos mismos han contribuido a generar, se darán cuenta de que en lugar de prever un nuevo puerto podrían de momento maximizar la utilizacíón del puerto de Santa Cruz e invertir los recursos de los fondos de cohesión previstos pata Granadilla en abras públicas de interés social (sanidad, educación), en proyectos de interés medioambiental saneamiento energías renovables), en políticas económicas centradas en la calidad y en la identidad canaria (agricultura tradicional, turismo respetuoso), y así garantizar un futuro sostenible al Archipiélago.

Y al día siguiente, borrarían de la agenda de Gobierno también los cables de alta tensión, los anillos insulares y ta torres petrolíferas.

*Coordinador de Los Verdes en el Parlamento Europeo